Bombas aspirantes


Tiempos ha, debido a que en la época del desarrollo de la industrialización se hizo patente la necesidad de extraer el agua de las minas y aplicando el efecto del vacio, se desarrolló un invento para bombear agua de esas minas, la bomba aspirante de mano, utilizada hasta que la profundidad desde la que se tenía que elevar el agua aumentó de manera que las hizo inoperantes, pues no podía extraerla a partir de una determinada profundidad, pero se empleó en otros muchos menesteres de la vida cotidiana.
La función de la bomba es elevar líquidos y en las labores corrientes ese líquido es agua.
Están compuestas de un cilindro hueco llamado cuerpo de bomba, en cuyo interior hace su recorrido un émbolo o pistón, y dispone de un tubo para la entrada del agua y otro de salida, con sus válvulas correspondientes. En las bombas manuales, el émbolo es empujado hacia arriba y hacia abajo a base de una palanca movida manualmente y después de realizar varias veces esa doble carrera de ascenso y descenso de dicho émbolo, dependiendo de la longitud del tubo de entrada del agua o tubo de aspiración, llegará a salir el agua por el tubo de salida. Tienen una limitación estas bombas y es que al ser la columna de agua que equilibra la presión atmosférica de unos 10 metros, con una bomba aspirante manual no es posible elevar agua a más de esa altura.
En el pueblo hubo unas cuantas bombas de este tipo y hay que recordar la que había en la fuente de la Dehesa Vieja, de donde sacaban agua a los pilones para que bebiera el ganado, y en fincas como "El Berrocal" y en otros lugares. A continuación se muestra una foto de una bomba que Antonio y Lourdes han sabido conservar y que la tienen funcionando en su casa para sacar agua del pozo.

 una vista de la bomba  vista del émbolo desde arriba


 Lourdes manejando la bomba


Y hay quien la tiene como adorno en el jardín de su casa, como mi amigo Aurelio, y aquí se ve.

 bomba en el jardín de Aurelio


© 2006 - Antonio López Hurtado