La Cartería en Moralzarzal

La cartería en Moralzarzal estuvo ligada al transporte desde sus comienzos, y es la cartería el empleo de cartero, es decir el empleo de la persona cuya profesión consiste en repartir las cartas y otros envíos.
La cartería en nuestro pueblo empezó unida al transporte de viajeros y en Moral dió comienzo este transporte con Ángel González Mazarías, nacido en agosto de 1878 y fallecido en enero de 1955, según me contaba su nieto Julio Alcón González, y tenía un coche de caballos o diligencia cuando le adjudicaron la línea de viajeros de Moralzarzal a Villalba, teniendo que coger el correo en la estación de ferrocarril de Villalba para llevarlo a Moral, Cerceda, Boalo, Mataelpino y Manzanares el Real, así como el transporte de viajeros entre Villalba y Moralzarzal. De todos modos, el el correo para Manzanares no lo llevaba con la diligencia o coche de caballos sino con una caballería, y allí lo dejaba al que lo repartía en ese pueblo.
Ángel González fue alcalde de nuestro pueblo en 1906 y junto con su esposa Norberta Martínez Munilla, vendió una parcela del prado de la Iglesia o prado Mesón para que construyera allí un salón de baile la sociedad La Alegría, que hoy día es la sede de SORCAS (Sociedad Recreativa Cultural la Alegría Serrana).

En actas que se conservan en el Ayuntamiento, se ve que en la sesión de fecha 26 de abril de 1902 se trató de la prórroga por un año del contrato de servicio diario de coche desde la estación de Villalba al pueblo; dueño del coche Fructuoso García. Se le dan a cuenta 250 pesetas para que pueda comprar una caballería.

Como recuerdo y testimonio gráfico de la historia «cebollera», se muestra un documento para que pasemos a tener en la memoria un hecho del pasado y se ve en la foto que sigue el coche de caballos que utilizaba Ángel González Mazarías que además de llevar viajeros de Moral a Villalba y viceversa, lo usaba para transportar el correo que luego repartía a los pueblos cercanos de Cerceda, Boalo y Manzanares. Este servicio lo realizaba Ángel González a principios del siglo XX, y se pueden distinguir a pasajeros en la diligencia.
Un conductor de diligencia que tuvo Ángel González fue Pablo Martín Fernández, que era natural de Escobar de Polendos, pueblo de la provincia de Segovia, padre de Julián Martín Alonso, esposo éste de la hija del Sr. Ángel, cartero que se menciona más adelante.

Se aprecia en la foto el coche de caballos en medio de la plaza de la Constitución, con la casa que hay detrás y a la izquierda que aún se conserva en buena parte y ese portalón con el tejadillo que era el lugar que hoy día ocupa el edificio que fue El Almacén, estando entre medias lo que en nuestras fechas ocupa el estanco de la plaza.
En ese edificio del que se ve la chimenea, se puede distinguir «O  LOP», que corresponde a un local que tuvo allí Pedro López González, conocido en el pueblo con el sobrenombre de «el tío Perico», padre de Pedro López Masedo que era conocido entre la población «cebollera» como «Pedrito el cura». Pedro López, el padre, compró en 1916 ese terreno a Clara Fermina Mejido Mingo, persona que nació en nuestro pueblo en el mes de septiembre de 1836, hija de Esteban Mejido Suárez, asturiano afincado en Moralzarzal, y de Agapita Mingo Fernández, natural de Torrelodones, y allí construyó el edificio que albergó la tienda conocida como «El Almacén» en la planta baja y la farmacia en el primer piso.
Un conductor de diligencia que tuvo Ángel González fue Pablo Martín Fernández, que era natural de Escobar de Polendos, pueblo de la provincia de Segovia, padre de Julián Martín Alonso, esposo éste de la hija del Sr. Ángel, cartero que se menciona más adelante.

diligencia

Una vez que dejó el servicio Ángel González, fue Fermín Segovia Balandín el que siguió como encargado de la cartería de nuestro pueblo, realizando las tareas de reparto de la correpondencia en los distintos pueblos que tenía asignados. Fermín Segovia fue otro «cebollero» nacido en Moral en el verano de 1865, se casó con Marcelina Bordón Sastre en mayo de 1890 y falleció en agosto de 1932.

En otra acta de la sesión celebrada en el Ayuntamiento en fecha 30 de mayo de 1903 se trató de :
Se convoca para mañana a las 11:30 la subasta para arrendamiento del servicio de transporte de viajeros de la estación de Villalba a este pueblo y del mismo a Cerceda y Manzanares y viceversa.

Siguiendo con actas que nos recuerdan el tema de la cartería de Moralzarzal, en sesión del Ayuntamiento de fecha 06 de agosto de 1904 se trató de :
Contrato del servicio de transporte de viajeros. Manuel del Cerro Pardo quiere ceder a Cayo Mansilla Santos el contrato del servicio de viajeros y el Ayuntamiento accede.

Y como el transporte y la cartería han estado ligadas desde hace muchos años, es interesante ver que en otra sesión del Ayuntamiento celebrada el día 12 de noviembre de 1904 se trató de :
Carta del Diputado Provincial D. Felipe Montoya sobre la construcción de un ferrocarril secundario que haría la línea Colmenar Viejo-Manzanares-Cerceda-Boalo-Moralzarzal-Villalba.

Una persona hubo en nuestro pueblo que fue polifacética, D. Nemesio Landaburu Mugarza, pues fue maestro interino del pueblo, farolero, ayudante del secretario del Ayuntamiento, encargado del «Frascuelo» de la plaza, y también fue cartero. Se casó en la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel de Moralzarzal con Ángela Corregidor Mazarías el día 25 de agosto de 1900, constando en el acta de matrimonio como maestro de nuestro pueblo. En la publicación LA EDUCACION, nº 65 de fecha 20 de abril de 1910 apareció la noticia de nombramiento de maestro interino de Moralzarzal con un sueldo de 312,50 pesetas. Como farolero encendía las farolas de aceite que había en las calles del pueblo. Era natural de Manjirón, pueblo de la provincia de Madrid, aunque sus padres eran de Elorrio y de Salinas de Leniz, y como consecuencia de su matrimonio, aparece en la lista de jornaleros para ir a por leña para la Luminaria de enero de 1901.
También estuvo encargado del reloj "Frascuelo" y así se puede ver en acta de la sesión del Ayuntamiento de fecha 18 de junio de 1899 que se nombra a Nemesio Landaburu encargado del cuidado y conservación del reloj de la torre del municipio, ya que no es conveniente sacarlo a subasta.
También desempeñó el cargo de Oficial de la Secretaría desde mayo de 1913, ayudando al Sr. Secretario de entonces D. Maximino Sánchez Oñoro, según consta en el acta de la sesión de fecha 13 de mayo de 1913 en la que se dice que se hace necesario incorporar un auxiliar a la Secretaría del Ayuntamiento para descargar tareas del Secretario. Se elige a Nemesio Landaburu Mugarza que seguirá con la asistencia y arreglo del alumbrado público. En el acta del 3 de febrero de 1918 se ve que presentó la dimisión de ese cargo y de encargado del reloj.
De cualquier manera, se ve lo dicho líneas arriba de que era polifacético, pues además del desempeño de todas esas tareas también tuvo la cartería del pueblo.

Cayo Mansilla Santos fue quien siguió con la línea de transporte y como cartero. Cayo fue un cebollero nacido en abril de 1880 y casado con Dolores Antuñano Olazábal, también cebollera, hija de Melchor Antuñano Martínez, carlista avecindado en nuestro pueblo, y de Josefa Olazábal del Campo.
En otra sesión del Ayuntamiento celebrada el día 17 de marzo 1923 se trató de :
Cese de Cayo Mansilla como concejal y Alcalde al recibir sueldo del Estado como conductor del correo desde Villalba a Moral. Lo dicta el Gobernador en virtud de reclamación interpuesta por Juan del Valle García. Se hace cargo el teniente de Alcalde Alfredo Somacarrera Gómez.

Pedro Sanz García, casado en 1928 con Antera González Estévez era conocido como Pedro el de la Antera, y fue también cartero por esas fechas y era repartidor en tiempos del Sr. Ángel como era conocido Ángel García Martínez. Tuvo a su hijo José Luis en 1944 y él nació en 1902 y murió el 28 de diciembre de 1984.

Pero vamos a recordar a carteros que muchos de los vecinos de este pueblo aún tienen en la memoria como son los que han vivido en la segunda mitad del siglo XX.
Hay que recordar en primer lugar a Ángel García Martínez, que era natural de Águilas, pueblo de la provincia de Murcia y que fue cartero en Moralzarzal, labor que realizó poco antes de la guerra de 1936.
El Sr. Ángel, así era conocido en el pueblo, nació el 30 de octubre de 1889 y su oficio, antes de pasar a desempeñar el de la cartería, era de carabinero. Vivió en un pueblo de Extremadura y sufrió la amputación de una mano cuando fue atacado con un explosivo al estar desarrollando un servicio de vigilancia para detener a unos contrabandistas en aquella zona. Estaba casado con Candelas Uribe Díaz y viviendo en ese pueblo extremeño de la provincia de Cáceres llamado «La Pesga», nació su hija Ana García Uribe, mujer que se casó con Julián Martín Alonso conocido en nuestro pueblo com «El Coyote».
Dentro de la desgracia, tuvo la suerte de que el Rey Alfonso XIII pasara por el pueblo donde estaban y de resultas de eso fue nombrado cartero, estando ejerciendo el oficio hasta que se jubiló. El despacho de cartería lo tenía en la calle Barrio de Arriba nº 38, casa donde luego vivió Patricio López Martín, uno de la familia de los apodados «Velillas». En esa casa del Barrio de Arriba, una vez jubilado, enseñaba a los chicos a leer y escribir, les daba clase, cosa que me han contado gentes del pueblo y muchos de ellos nacidos en la década de 1950, como por ejemplo Juan José Sabariegos Ramos y otros quintos suyos.

Seguidamente se muestra una foto del Sr. Ángel, como era conocido en el pueblo, con la gorra típica de cartero que se usaba en aquella época.

el Sr. Ángel

En 1954 ya estaba jubilado, según consta en su último Documento Nacional de Identidad (DNI), y falleció el 18 de marzo de 1972.

Su hijo, Ángel García Uribe, también fue cartero y el despacho de cartería lo tenía en la calle de la Huerta nº 41. Fue cartero cuando se jubiló su padre, en 1954 y nació en La Pesga, pueblo de la provincia de Cáceres, casándose con Julia Sánchez Martín y falleció el 15 de febrero de 1969, con 45 años de edad, dejando a Mª Rosa y Ángel Julio.
Como recuerdo se muestra la foto que sigue, y se aprecia que tenía bigote, aunque no como el de su padre, y algunos le recordamos cuando montando una bicicleta hacía el reparto de las cartas.

el Sr. Ángel hijo

Luego fue cartero Francisco Estévez Alcón, desde 1964 hasta 1988, más o menos y bajaba a por el correo a la estación de Villalba con su furgoneta Citroën 2 caballos.
Le siguió en la cartería Alfonso García Hoyas, el extremeño, conocido en el pueblo como «Braulio», pues en esa época se ponía en TVE la serie Crónicas de un pueblo, que fue emitida entre 1971 y 1974, narrando la vida cotidiana en un pueblo de España y entre otros personajes aparecía el cartero «Braulio», interpretado por Jesús Gúzmán, y entonces a Alfonso se le empezó a llamar con ese nombre, «Braulio».
Por las mañanas Castor Estévez Morales llevaba el correo y por las tardes los traía al pueblo, recogiéndolo de la oficina central, dejándoselo a Alfonso.

Una persona que repartía el correo era Luis Balandín Cuena, hijo de Hermenegildo y de Marcelina, conocido como «El Gamberro» y hermano de Esteban, persona que regentaba el bar el Racimo de Oro, nacido en Moral en junio de 1912.

El artículo de la Voz del 4 de julio de 1930, por lal fechas, apunta a que es relativo al cartero Nemesio Landaburu Mugarza, y en el se dice que cobraba 2 pesetas con 22 céntimos al día, haciendo el recorrido de Moral a Cerceda, El Boalo, Mataelpino, Berrocal y vuelta a Moral, y se muestra parte de ese artículo a continuación



En ese artículo, se cuenta la vida cotidiana de un cartero rural en el sesempeño de su labor, en este caso el de Moralzarzal, y está escrito de manera que lo cuenta un cartero, hablando de un colega, que por la fecha tiene que tratarse de Nemesio Landaburu Mugarza . El artículo está firmado por Virgilio de la Pascua, que era redactor de La Voz y las ilustraciones eran de José Robledano.

Empieza el relato diciendo el autor que sale de excursión invitado por un amigo para ir a una finca suya que tenía en la provincia de Cuenca, utilizando un magnífico automóvil y al cabo de un buen tramo realizado, se detienen a la sombra de unos árboles, pues la mañana era bastante soleada y el sol pegaba de firme, y se disponen a tomar un bocadillo. Ven llegar a un hombre que lleva colgada a la espalda como una mochila sujeta con correas. Se trataba de un cartero rural, y no tarda nada de tiempo en hallarse junto a los excursionistas, empezando a comerse una loncha de jamón con pan.
Charlando con el cartero, va respondiendo a preguntas que le hacen y dice que la vida del cartero es muy difícil, andando horas y horas por malos caminos, con lluvia, sol o frío, trabajando casi todo el día e incluso parte de la noche, andando grandes distancias y sirviendo a la vez a varios pueblos, algunos cercanos y otros más distantes, y sobre la pregunta de que si es mucha la distancia a recorrer, dice que a veces hacen hasta veinte kilómetros, y que la cartería de Moralzarzal tiene dieciocho kilómetros de recorrido.
Le preguntan que cómo es que se denomina solo de Moralzarzal, a lo que contesta que así aparecía en la «Gaceta» (antiguamente como el Boletín Oficial), pero que el compañero, al tomar la credencial se enteró que era también cartero de Cerceda, El Boalo, Matalpino y Berrocal.
Al oir eso, los excursionistas se quedaron sorprendidos y dijeron ¿cinco pueblos?. El que lo estaba narrando le dijo que si, que eran cinco pueblos y que iba a hacer un gráfico del recorrido, cosa que así hizo y se muestra seguidamente lo que Robledano dibujó en «La Voz».



Le preguntaron por el camino y dijo que en el gráfico que acabo de hacer hay un recorrido, el de Matalpino a El Boalo, por un camino de herradura que durante el invierno no hay medio de hacerlo muchos días. Hay que cruzar prados encharcados, arroyos y hasta saltar tapias. Incluso se puede tener algún encuentro desagradable con algún toro desmandado, ya que por allí hay ganaderías de reses bravas.
Los interlocutores le dijeron que al menos tendría una buena compensación, a lo que el cartero respondió ¿en qué?, y le dijeron : en el jornal que se cobre. El cartero le dijo que por ese recorrido que le acabo de explicar cobra el pobre compañero que lo hace la enorme suma de 2 pesetas y 22 céntimos al día.
Le dicen que entonces le costará mucho al Estado poder cubrir esas plazas. El cartero dijo que hay muchos pretendientes pues no sabe nadie el hambre que hay en los pueblos. También dijo que rara vez hay gratificaciones y que algún realillo que otro se coge pero de tarde en tarde, y que a veces hay que hacer el recorrido a cualquiera de los pueblos por tres o cuatro cartas.
Le preguntan que si hacen algún que otro trabajo y dice que el reglamento no lo prohibe, pero qué se puede pedir que haga un hombre que hace a pie de dieciocho a veinte kilómetros al día, y con el poco tiempo que le queda libre ¿trabaje además en un oficio?.

Y esta ha sido otra breve historia de un oficio desempeñado por gentes de este pueblo y un extracto del artículo aparecido en el periódico «La Voz» del viernes día 4 de julio de 1930 que resume la labor de un cartero de Moralzarzal.

Se muestran a continuación dos fotos para recordar un par de oficinas que hubo en nuestro pueblo.

correos correos

Las fotos son recuerdo de las oficinas de Correos o Carterías que hubo en el pueblo en los últimos años, y a muchos les vendrá a la memoria la que se encontraba en la calle de La Peñuela nº18, donde «Paco» (Francisco Estévez), mencionado líneas arriba, trabajaba en el oficio de cartero, y después estuvo la oficina en la esquina del la calle de la Escuadra y la travesía de Antón, mostrádose en las fotos anteriores, a la izquierda, el buzón que había junto a la oficina de la calle Peñuela, en el número 20 de esa calle, y a la derecha se muestra la de la esquina antedicha, que hubo en la casa de la travesía de Antón número 28, la que hubo antes de trasladarse a la calle Vía del Berrocal.

La última oficina de Correos, se encuenta en la antedicha calle Vía del Berrocal nº 47 y está servida por unos cuantos funcionarios que se desplazan en sus motos escúter para hacer el reparto de la correspondencia y solamente lo que concierne al término de Moralzarzal, independientemente de los pueblos cercanos a los que antiguamente servía el cartero del pueblo. Se muestra un foto de la fachada de la moderna oficina, foto hecha en 2016.

oficina en 2016


© 2006 - Antonio López Hurtado