La ganadería en Moralzarzal

*** para ver la leyenda pasa el puntero sobre las fotos ***

Uno de los pilares de la economía de este pueblo lo constituyó la ganadería, y entre las facetas cárnica, láctea y la de transporte, dedicaremos esta sección a la primera, puesto que las otras dos se han desarrollado ya en sus secciones respectivas de este sitio web, así como la ganadería ovina, por lo que esta parte de la web de conocermoralzarzal estará dedicada a la ganadería bovina en su vertiente de la producción de carne.

En la parte de la web donde se trata del medio rural, se ha dicho que la repoblación de la vertiente sur de la Sierra del Guadarrama tuvo lugar al finalizar la Reconquista, fundamentalmente por iniciativa de los habitantes segovianos, y que los madrileños opusieron una firme resistencia al asentamiento de aquellos amparándose en documentos relativos a donaciones y concesiones territoriales que sucesivamente fueron otorgando los monarcas de Castilla.
Los límites entre la zona madrileña y segoviana fueron definidos por el rey D. Alfonso VII en el año de 1152, según consta en el Fuero de Madrid, y en otros documentos, como el de 1239 del "Privilegio de D. Fernando III, demarcando los términos y fijando los mojones entre Madrid, Segovia y aldeas de estas dos villas", pero siguieron las disputas sobre propiedades territoriales entre segovianos y madrileños, y además existía otra razón como origen de las disputas, cual era la diferencia que había de los puntos de vista de uso de la zona, pues los segovianos, además de querer hacer uso de los territorios para llevar el ganado a pacer, también querían establecer asentamientos permanentes de manera que pudieran armonizar o compaginar las labores de pastoreo y las agrícolas, y los madrileños los querían exclusivamente para pastoreo.

El rey D. Alfonso X pretendió resolver la discordia por los pastos, asentamientos y el carboneo de la zona que mantenían segovianos y madrileños, y reafirmó la creación del Real de Manzanares en 1332, haciendo depender el territorio directamente de la Corona, y nuestro pueblo consta en la relación de los lugares que formaban El Real, apareciendo como Fuente del Moral y perteneciendo a él durante siglos.

Desde los orígenes del poblamiento de la zona de la sierra en la que está nuestro pueblo de Moralzarzal, la ganadería era pobre y muy diversa, basando esta afirmación en el trabajo
Relaciones Topográficas de Felipe II que este monarca ordenó hacer en el último tercio del siglo XVI, consistente en encuestas realizadas en los pueblos de la Corona de Castilla, y entre otras cosas se pidieron datos sobre recursos naturales y económicos.
Hubo dos cuestionarios o Relaciones, estando la primera de ellas datada el día 27 de octubre de 1575 en El Pardo, la cual constaba de cincuenta y siete preguntas numeradas y dos sin numerar, y la segunda Relación está fechada en San Lorenzo de El Escorial el día siete de julio de 1578 con 45 preguntas.

Seguidamente se muestra parte del documento donde se dan instrucciones para cumplimentar esa encuesta y las relaciones que han de enviar para conocimiento de su Majestad sobre la historia y datos relativos a los pueblos de los que se hace esa encuesta.

portada

En este interrogatorio se dice de la memoria de las cosas que se han de hacer y enviar las relaciones, constando en la primera lo siguiente :
Que
se declare y diga el nombre del pueblo cuya relación se hicere, cómo se llama al presente, y porqué se llama así, y si se ha llamado de otra manera antes de ahora, pidiendo además las casas y número de vecinos que al presente en el dicho pueblo hubiere ...
De lo expuesto en la pregunta número 23, que dice
Y si la tierra es de labranza, las cosas que en ella más se cogen y dan, y los ganados que se crian y hay, y lo que comunmente suele cogerse de los diezmos, y lo que valen ...

Aparecen en esa encuesta pocos pueblos de la actual provincia de Madrid que contestaran, no constando Moralzarzal entre ellos, pero de las respuestas se saca la conclusión de que la ganadería era pobre como se ha dicho en líneas anteriores, y además de la contestación dada por Colmenar Viejo en la fecha del 09-12-1579, también se puede sacar la conclusión de lo relativo a nuestra zona.

Pero para situarnos y tener una idea de la ganadería en tiempos pasados, vamos a dar unas breves pinceladas de la situación de la ganadería en España durante años de los siglos XVI al XIX, y así se tiene que en 1512 se contabilizan dos millones y medio de cabezas y en 1526 hasta tres millones y medio, siendo esas fechas las que caracterizan los años de mayor desarrollo de la Mesta, agrupación que fue creada en el siglo XIII por el rey Alfonso X El Sabio.

Durante el reinado de Fernando VI tuvo lugar una de las últimas ocasiones de prosperidad de esa organización ganadera antedicha, el Honrado Concejo de La Mesta de Pastores o simplemente Mesta.
En 1797, según el censo de esa época, la situación en el campo español era que la masa de agricultores y jornaleros que no eran propietarios suponía una mayoría y constituía el 78,26 % de la población agrícola, siendo Castilla donde se concentraba la mayor parte de la población total de la Península, que era el 80 %, creciendo a lo largo del siglo XVI y frenando a finales de ese siglo con motivo de grandes problemas acaecidos en el periodo de 1598 hasta 1600, lo que origina que se desarrolle una grave crisis, y entre otros motivos se pueden encontar el aumento de los precios, lo que hace que las exportaciones de la lana empiecen a ser menos competitivas, con lo que disminuyen los ingresos del Estado; los persistentes conflictos entre ganaderos e industriales con lo que éstos poco a poco van acrecentando su poder y van menguando ciertos privilegios de los ganaderos; las distintas guerras que involucran a España y Portugal hace que muchas cañadas no puedan ser utilizadas por motivos de seguridad y que la Corona necesite tal cantidad de dinero que les daba lo mismo de dónde viniese y por eso la Mesta va perdiendo privilegios.

A finales del siglo XVIII se estima que existían 214.000 mulas en las tierras de Castilla, poco para los 2.000.000 millones de labradores censados. El número de caballos podía ser de 230.000 y el asnos de 237.000.
Con relación a otros tipos de cabañas ganaderas y con datos pertenecientes a censos del año 1797 se calcula que el número de ovejas, para el total del territorio español, era de 11.700.000, el de cabras de 2.500.000, el de cerdos de 1.200.000 y el de bueyes de 1.650.000 cabezas.
Las cabañas de ganado se clasificaron en la documentación catastral en ganado mayor, en el que se incluye el asnal, el mular, el caballar y el bovino y ganado menor, incluyendo en este grupo a cerdos, ovejas y cabras, y con respecto a la riqueza del país, las actividades ganaderas suponían el 15 % de la renta generada en Castilla.

En el siglo XVIII ya se dispone de los datos que nos aporta el Catastro de Ensenada, privando el ganado vacuno sobre el mular en la zona serrana, dato que tiene su razón de ser en que se empleaba el ganado para el acarreo o transporte de mercancías a Madrid. En las zonas más bajas de la zona meridional de nuestra Sierra, predominan el ganado lanar y el cabrío, que se mantienen equilibrados entre ellos y en las zonas bajas de la zona de Madrid, el ganado cabrío y el de cerda cuenta con pocas cabezas debido a la falta de terrenos comunales, como dehesas y terrenos abiertos, sumado a las prohibiciones expresas o explícitamente hechas en los contratos de arrendamientos sobre la introducción de ese tipo de animales.

Del Catastro de Ensenada, sobre la ganadería existente en 1751 se sacan los datos de las respuestas generales dadas, y los relativos a Moralzarzal se tienen 230 cabezas de ganado bovino, 82 de ganado caballar, 400 de ovino, 550 de cabrío, 130 de porcino y 4 de asnal.

En la contestación a la pregunta número 20, se dice :
Ala veinnte Dijeron que en este tero ai de Differenttes Vecinos y pasttan en su Término los Ganados Siguienttes :

Y seguidamente se muestra la parte del escrito correspondiente a la contestación de esa pregunta número 20 del Catastro, donde se da cuenta de la distribución del ganado que se dice había en Moralzarzal en esa época.

 parte de la respuesta a la 20 otro tipo de ganado


Es decir, la contestación dice, en la parte de la izquierda de lo mostrado aquí arriba :

Bueyes de Labor y Tragino como cientto y diez poco mas, o menos : Bacas de Bienttre como Ochentta : Crias terneros, como quarenta: Yeguas como quarentta, y veintte potros : Obejas como quatrocienttas poco mas o menos entre las quales habra algunos corderos : Cabras como trescienttas y cinquenta :
Y en lo mostrado a la derecha :

Machos como cientto y veinte ; y Cabrittos Como Ochentta : Cerdos como cientto y treintta poco mas o menos ; y ademas ai como Doze a Cattorze Yeguas y Caballos Domados que esttos siempre Andan por el Campo Regularmente sin dar Utilidad de Consideración y Solo hazen tal qual Biaje a los Pra ...

En el catastro del marqués de la Ensenada se ven referencias tanto a la producción agrícola como a la ganadería de Moralzarzal, y fue una encuesta mandada realizar por el rey Fernando VI en todos los lugares de la Corona de Castilla, a excepción de las provincias vascas (que estaban exentas de impuestos), encuesta hecha a propuesta de su ministro de Hacienda, Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, comenzando a realizarse en el año de 1749, con lo que se pretendió averiguar sobre la población, propiedades, rentas, ganados, oficios, e incluso las características de las poblaciones desde el punto de vista geográfico, y se conoce actualmente como Catastro de Ensenada.

Una etapa de la Historia que tuvo gran transcendencia para comprender o entender el desarrollo del medio rural, fue la etapa de las desamortizaciones, en las que se produjeron enajenaciones de una importante cantidad de bienes pertenecientes a las asociaciones de la Iglesia y para los "cebolleros" les vino muy bien el poder disponer de todas esas fincas y demás bienes con los que poder incrementar el patrimonio para dedicarlo a la agricultura y ganadería, pero el tema de las desamortizaciones se ha tratado en el apartado de este sitio web dedicado al medio rural desde el punto de vista agrícola.

Del Catastro del Marqués de la Ensenada se tienen datos sobre la población ganadera y el número de vecinos de los pueblos del entorno de Moral, datos que se muestran en el cuadro que sigue.

Estadística de la provincia de Madrid - datos de la cabaña de ganado y vecinos de la zona de Moralzarzal
población g. lanar g. cabrío g. boyal g. caballar g. porcino vecinos
Alpedrete --- --- --- --- --- 45
Becerril 120 750 200 32 --- 90-100
El Boalo 100 --- 80 5 25 10
Cerceda 200 --- 191 29 60 20
Collado Mediano 350 460 160 44 100 60
Collado Villalba --- --- --- --- --- 65
Galapagar --- --- --- --- --- 105-120
Guadarrama 1000 260 600 110 200 130
Hoyo de Manzanares 200 950 335 54 115 90
Los Molinos --- --- --- --- --- 70
Manzanares 1850 300 374 44 120 40
Mata el Pino 60 400 40 5 20 20
Moral Zarzal 400 550 230 74 130 100


En la encuesta del Catastro, la contestación dada por la Villa de Collado Villalba Alpedrete, con sus barrios Collado Villalba y Alpedrete, no se dan ningunas cantidades de animales de distintas especies, solamente se dice que hay ganado asnal, yeguar, vacuno, de lana, cabrío y de cerda.
Esos dos barrios constituían la Villa de Collado Villalba y se independizaron uno del otro constituyendo dos villas diferentes en el año 1840.

Seguidamente se muestra en la parte izquierda la cabecera de la contestación dada por Collado Villalba y en la parte derecha se muestra la cabecera de la respuesta de Guadarrama, poniendo bien claro que pertenecían en esa época a la provincia de Guadalajara, y en lo relativo a Guadarrama se aprecia la mano artística del que lo hizo.

    

Como consecuencia de las distintas etapas desamortizadoras, se produce una fiebre compradora de terrenos por parte de la burguesía madrileña, para dedicarlos principalmente a esparcimiento y caza, lo que da lugar a que se acabe la libertad de movimientos del ganado sobre la gran superficie de pastos de la zona serrana, con el consiguiente castigo de los intereses ganaderos, especialmente a la ganadería caprina, y además los dueños de las fincas desamortizadas proceden a su cerramiento y siembra, con lo que cada vez resulta más difícil encontrar zonas de terrenos con pastos naturales donde los ganaderos pudieran llevar sus rebaños a pastar, pero esa fiebre se reduce con el tiempo y se vuelven a dedicar los terrenos al ganado, pero con el incoveniente de que se dedican a la crianza de reses bravas, y tenemos como ejemplos cercanos el de la finca Navalcaide del cercano pueblo de Cerceda, que muchos cebolleros conocemos de cuando íbamos a ver las tientas que organizaba el torero y dueño de esa finca Domingo Ortega, nombre artístico de Domingo López Ortega y el otro en nuestro pueblo con la finca llamada Los Linarejos, que durante muchos años siempre se ha dedicado a las reses bravas y que muchos vemos cuando vamos por el camino de Alpedrete y pasamos bordeando sus tapias.

Para poder hacer una comparación de los datos aportados por el Catastro de Ensenada y otros de época más moderna, se expone seguidamente un cuadro con datos de 80 años más tarde que los del Catastro, datos sobre la producción agrícola y ganadera que conocemos por el trabajo realizado por Antonio Regas Borrell i Berenguer, trabajo publicado en 1835.
Este personaje perteneció a la Real Sociedad Económica Matritense y bajo el reinado de Fernando VII ocupó distintos cargos obteniéndose, de su trabajo sobre la Estadística de la provincia de Madrid, la información necesaria para esta estadística que se recabó entre los años 1824 y 1825 en base a las contestaciones de un formulario diseñado por él mismo y que se remitió a las autoridades civiles y eclesiásticas de los pueblos de la provincia, presentando su obra en forma de diccionario geográfico conteniendo las descripciones particulares de cada uno de los pueblos pertenecientes a la provincia de Madrid según la división territoral de 1822, complementado con una tabla con las producciones agrarias y ganaderas y el número de vecinos de cada pueblo, y a continuación se muestra la tabla con los datos relativos a diversos tipos de ganado y número de vecinos, datos extraidos de esa Estadística de Antonio Regas.

Estadística de la provincia de Madrid - datos de la cabaña de ganado y vecinos de la zona de Moralzarzal
población g. lanar g. cabrío g. boyal g. caballar vecinos
Alpedrete 120 --- 50 6 21
Becerril 380 570 70 2 67
El Boalo 500 170 20 4 11
Cerceda 200 8 14 2 22
Collado Villalba 240 40 30 --- 45
Mata el Pino 450 300 25 6 15
Moral Zarzal 600 300 60 8 40


Más datos sobre el ganado en la zona de nuestro pueblo los tenemos en el trabajo de Pascual Madoz que se pueden ver en su obra titulada :
"
Madrid, Audiencia, Provincia, Intendencia, Vicaría, Partido y Villa" que es una obra en la que se recoge información correspondiente a distintos ámbitos del conocimiento y de las actividades humanas, aportando datos precisos sobre la realidad social de Madrid de mediados del siglo XIX y que fue editada en el año 1848 como una parte del "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar".
De ese Diccionario sa ha hecho mención en el apartado de este sitio web cuando se trata de la breve historia de Moralzarzal, y en él se menciona muy someramente la producción ganadera de nuestro pueblo diciendo que «mantiene ganado lanar, cabrío y vacuno, y cria caza de liebres, conejos y perdices», pero Madoz en la obra adjunta al Diccionario nos da datos relevantes sobre la producción ganadera, siendo esos datos los obtenidos de los libros de Rentas y Derechos Reales, pero corresponden a las provincias que eran de la antigua división administrativa (anterior a 1833), de manera que Madrid comprendía la villa y la tierra de su nombre, el Condado de Puñon-Rostro (según aparecía en el Censo), el sesmo de Casarrubios, el partido de Zorita y tierras de Maqueda. De la de Guadalajara, incluía la capital y la tierra de su nombre, y los sesmos de Henares, el de Bornoba, de Durón, la tierra de Beteta, la de Cifuentes, la de Medes, la de Mandayona, la de Galvez, la de Hita, la de Buitrago, la de Arenas y la de Castil. Se incluyen pueblos de la zona de Colmenar Viejo y de Guadarrama, aunque para la obtención de los datos, no se incluyen las capitales de esas antiguas provincias. Referente a la provincia de Segovia, comprende la capital y sus arrabales y pueblos de los sesmos de Casarrubios, San Martín, de Santa Olaya, de las Cabezas, de la Trinidad, de Lozoya, y otros muchos.

Del trabajo de Madoz relativo al estudio que hizo de la riqueza territorial pecuaria y fabril que corresponde a la provincia de Madrid, proporcionalmente al vecindario de los pueblos de que se compone, segregados de las cuatro antiguas provincias de Ávila, Guadalajara, Segovia y Toledo, y respecto a la riqueza de dicha provincia según el censo de 1799, y considerando 52 familias en Ávila, 2.163 en Guadalajara, 43.113 en Madrid, 518 de Segovia, y 4.314 de Toledo, se obtiene el cuadro siguiente.

riqueza pecuaria que corresponde a la provincia de Madrid proporcional al vecindario de los pueblos segregados de las 4 antiguas provincias *
clases pecuarias Ávila * Guadalajara * Madrid Segovia * Toledo * total
ganado caballar 1 146 - 117 1 265
ganado mular - 1.111 220 160 161 1.078
ganado asnal 1 737 - 310 30 1.078
ganado vacuno 9 2.081 322 583 123 3.118
g. lanar, carneros y ovejas 35 17.630 69.676 8.215 8.242 103.768
corderos 28 4.806 13.680 1.659 3.916 24.089
g. cabrío, machos y cabras - 4.083 7.855 507 - 12.445
cabritos 14 1.184 1.564 119 746 3.627
cerdos 18 1.694 3.451 338 1.721 7.129
miel - (en arrobas) - 105 1.111 - 656 1.872


En tiempos más cercanos a nuestros días llama la atención una cosa curiosa como era el pastorero del ganado de cerda, y así se ve que en un acta del Ayuntamiento, con fecha 28 de abril de 1900, consta que se encarga a María Redondo, vecina del pueblo, del pastoreo de un semental de cerdo, que lo llevará a pasteo con los que guarda el vecindario (y tiene que ser María Martín Redondo por la fecha), y en otra acta de fecha 14 de julio de 1899, tratando temas de limpieza, consta :
se prohibe que los cerdos anden abandonados por las calles por motivos de higiene.

En actas de reuniones celebradas en el Ayuntamiento a finales del siglo XIX y principios del XX se pueden ver algunos datos que nos dan idea del ganado que había en el pueblo, siendo actas sobre subastas de terrenos para pasto, y por ejemplo en acta de la reunión celebrada en el Ayuntamiento el día 30 de octubre de 1898 consta que se trató del arrendamiento de pastos del Berrocal hasta el 30 de septiembre de 1899 por 650 pts. para 400 cabezas de lanar, 200 de cabrío y 200 de vacuno.
En otra acta de fecha 22 de febrero de 1904 aparecen distinguidos los montes dependientes de Hacienda, como eran Los Linares y El Berrocal, y los dependientes de Fomento, como Matarrubia, la Dehesa Nueva, la Dehesa Vieja y el Robledillo, de manera que los subastados para pasto, los dependientes de Hacienda, se otorgan Los Linares para aprovechamiento gratuito y que entre el ganado de labor de vecindario; El Berrocal se adjudica para que puedan pastar 400 reses lanares y 100 de vacuno por 700 pesetas, y los de Fomento son concedidos de manera que en Matarrubia pasten 800 reses lanares, 200 de cabrío, 100 de vacuno y 30 caballar por 2.500 pesetas, y en la Dehesa Nueva pasten 100 de vacuno, 150 de cabrío y 30 de caballar, adjudicado en 1.750 pesetas.
El día 18 de febrero de 1922 consta en el acta que pasten en las fincas de Fomento, 800 reses de lanar, 300 de cabrío 80 de vacuno y 30 de caballar y mular por 1 año forestal, por 5.000 pesetas, y en Matarrubia, y en la Dehesa Nueva, 100 vacas, 30 caballos y mulas, 400 ovejas y 100 cabras, por 2.500 pesetas y la Dehesa Vieja para labor.
En el acta de 24 de febrero de 1923 consta que en la Ladera de Matarrubia pueden pastar 1.000 reses lanares, 400 reses cabrías, 60 de vacuno y 20 de mayor, por 6.000 pesetas. En la Dehesa Nueva, 400 de lanar, 120 de vacuno, 100 de cabrío y 20 caballar y mular por 3.500 pesetas. La Dehesa Nueva para ramoneo de fresnos para leña para el pueblo 100 pesetas. El Berrocal para labor del vecindario y aprovechamiento de rastrojeras para 100 vacunas y 30 de caballar por 1.000 pesetas y Los Linares como dehesa Boyal, gratuito para ganado de labor del vecindario.

Hubo muchos corrales y establos en el pueblo, pajares según se dice aquí (pajares y establos estaban juntos), donde los ganaderos guardaban su ganado, y entre ellos hubo uno del que se conserva una piedra con la marca del hierro del ganadero, que aún no se sabe si era de Vicente Martínez o anterior, y se muestra seguidamente dicha piedra que después de un recorrido por diferentes lugares apareció en la zona de Los Linares.

marca

En la sección de este sitio web dedicada a la ganadería láctea se ha hecho mención de establos o pajares que hubo en el pueblo, y la piedra mostrada en la foto de aquí arriba se encontraba en el "pajar de la Cova", situado ente la calle de las Eras y la calle Covadonga, y hoy día los pajares que quedan están en la calle Cacera Concejo, en el polígono ganadero del Robledillo, excepto los restos de otro que había en el Cerrillo, donde se pueden ver aún los pesebres.

Y después de esta exposición de datos de las actas de las reuniones habidas en el Ayuntamiento, de los que hemos podido sacar una idea del ganado que había en el pueblo a principios del siglo XX y lugares municipales que fueron aprovechados para pastoreo por ese ganado, veremos que hubo ganaderos y vaqueros de los que se hace referencia en actas de de los libros de la iglesia, y así tenemos que Manuel Balandín Muñoz consta en el libro de bautismos con ocasión de los bautizos de sus hijos María Balandín Prados, que fue bautizada en el mes de mayo de 1839, y los hermanos de ésta, Eusebia, bautizada en marzo de 1845, y Francisco, bautizado en enero de 1851. Manuel era hijo de Antonio Balandín Rubio y de María Muñoz Martín, siendo el padre también ganadero.
En tiempos más cercanos a nuestros días constan Alejandro Navas de Lucas y los López Antuñano.

Entre los ganaderos antiguos, hay que citar a Antonio Balandín y Julián de Fuentes, pero de éstos se hará mención en el apartado de este sitio web que trata de la ganadería brava.

El establo que tenía Manuel López Sastre, padre de los López Antuñano, estaba en la calle de las Eras nº5, y luego fue almacén de los electricistas hermanos Sánchez González, hijos de Luis Sánchez Sanz que también fue electricista después de dejar el oficio de zapatero, y ese establo anteriormente fue una quesería.
También algunos hijos de Manuel fueron ganaderos como Benito, Manuel y Vicente López Antuñano, continuando en el oficio el hijo de Vicente llamado como el padre, y de apellidos López Barbero, continuando los hijos de éste en el mundo de la ganadería, Vicente y Manuel López Luna, de los que se hace mención en el apartado de este sitio web dedicado al pastoreo y la trasterminancia.
Seguidamente se muestra una foto en la que aparece Vicente López Barbero sobre una vaca de tiro, foto hecha en el corral del establo de la calle de las Eras dicho más arriba, foto hecha sobre el año 1955, y la vaca sobre la que se ha montado es de raza avileña.

montado en la vaca

De la repoblación realizada por los segovianos permaneció la tradición ganadera que, junto con las condiciones del suelo, en poco favorecieron los cultivos marcando la economía de la zona. El fuerte protagonismo que adquirió la ganadería, especialmente bovina y trashumante, se debía a las grandes superficies de tierra disponibles para pasto del ganado y a la aparición de la oveja merina y la gran aceptación que tuvo su lana en los mercados europeos. La Monarquía la utilizó como importante fuente de ingresos estatales.

En este pueblo ha habido ganaderos sin tierra, por lo que han tenido que arrendar prados y comprar forraje para alimentar a su ganado, pero debido a esa dificultad de poder disponer de pastos alcanzables por parte de los ganaderos sin tierra, entre 1962 y 1972 hubo una considerable disminución de las explotaciones sin tierra propia, pudiéndose ver en el cuadro siguiente esa variación y comparativa.

Variación de explotaciones agrarias con y sin tierras propias en Moralzarzal
total de explotaciones explotaciones sin tierras porcentaje del total
1962 1972 1962 1972 1962 1972
90 35 28 1 31,1 % 2,8 %

(cuadro según datos obtenidos de los censos agrarios de 1962 y 1972).

El espacio ganadero ha sido cuantificado a partir de los datos aportados por el Servicio de Estadística y Encuestas Agarias del Ministerio de Agricultura y por otro lado los datos del Catastro, aunque hay algunas diferencias en lo que son considerados espacios ganaderos, pero en lo que atañe a nuestro pueblo, los datos sobre las superficies pastables son los que siguen : de prados naturales 1.000 hectáreas, 1.180 de pastizales sin arbolado y 849 de pastizales con arbolado, lo que hace un total de 3.029 hectáreas, que representan un 69,6 % de la superficie total.

El censo ganadero en tiempos recientes sufrió una evolución que se puede comprobar con los datos en 1950 de la Reseña Estadística de la Provincia de Madrid y del Censo de Ganaderos de 1970, con una variación positiva en el conjunto de la zona Serrana del ganado vacuno, que pasó de 8.309 a 9.628 cabezas, y seguidamente se ofrece un cuadro de la evolución habida en nuestro pueblo del censo ganadero de cinco variedades de ganado.

Evolución del censo ganadero en Moralzarzal de 1950 a 1970
vacuno lanar cabrío porcino avícola
1950 1970 1950 1970 1950 1970 1950 1970 1950 1970
388 309 1.270 2.010 886 47 39 - 650 500


Y en el conjunto del sector medio de la zona serrana, terrenos que ni son del llano ni de altura, en la cual se incluyen los pueblos de Alpedrete, Colmenar, Colmenarejo, El Escorial, Galapagar, Hoyo, de Manzanares, Moral, Torrelodones, Valdemorillo y Villalba, en el periodo de 1950 hasta 1970 se incrementó mucho el número de cabezas de ganado vacuno, pasando de 6.484 en 1950 a 16.682 en 1970, las aves pasaron de 36.028 a 59.850, el ganado lanar sufrió un ligero incremento pasando de 28.581 cabezas a 29.714, el cabrío descendió significativamente pasando de 5.885 a 3.785, reduciéndose un 36%, y el ganado porcino se incrementó casi hasta el doble al pasar de 1.163 a 2.283, es decir, se tiene un balance positivo excepto en el sector de ganado cabrío y todo esto sin tener en cuenta el animal de trabajo, pues va desapareciendo tanto en el uso agrícola como en el de transporte.

Se aprecia un incremento en el censo ganadero dentro del conjunto de especies que son apropiadas para un sistema de explotación en regimen de estabulación, pues se multiplica por 2,5 la cabaña por el peso del aumento en dos pueblos muy importantes como son El Escorial y Colmenar Viejo, y se ve que debido a la reducción de espacio de pastoreo causado por el aumento del cerramiento de terrenos, urbanizaciones y repoblaciones, baja la cabaña de ganado cabrío y se incrementa de forma inapreciable el ganado lanar.

Del total de cabezas de ganado vacuno que había en esta zona en 1.970, que llegaba a 27.000, se distribuían en razas a partes iguales entre las autóctonas y las razas importadas, siendo entre las primeras las "serranas" "avileñas", "negra ibérica", de "lidia" y las salmantinas o "moruchas" y las resultantes de cruces entre éstas.
La negra ibérica, que es la de mayor porcentaje entre las autóctonas, es dura y resistente a los frios y nieves pues está aclimatada o habituada y su estancia se desarrolla a la intemperie en el crudo invierno serrano. Y de las razas importadas, las frisonas u holandesas alcanzan sobre el 75 % del censo.

Seguidamente se expone un cuadro del censo ganadero de la zona cercana a Moralzarzal, con indicación de razas autóctonas y razas importadas.

Razas vacunas en nuestra zona en 1970
Razas autóctonas Razas importadas
población Negra ibérica Morucha Otras Total Herdford Frisona Pardo alpina Charolés Otras Total
Alpedrete - - - - 86 - - - 15 101
C. Villalba - - 102 102 - 255 - 1 - 256
Galapagar 85 - 154 239 - 611 - 19 551 1181
Moralzarzal 161 - 148 309 - - - - - -
Becerril de la Sierra 111 - 264 375 - - - - - -
El Boalo 345 - 564 909 - - - - - -
C. Mediano - - 309 309 - 82 - - - 82
Guadarrama 682 - - 682 - 476 - - - 476
Los Molinos 513 - - 513 - 106 1 1 - 108
Navacerrada 95 - - 95 - 112 - - - 112
Soto del Real - - - - 250 33 2 - 448 733
TOTAL 1992 - 1541 3533 336 1675 3 21 1014 3049

Para la producción de carne se usa sobre todo la raza "negra ibérica" o "serrana", bien en estado puro o con cruces con "pardo alpino" o "limusín" (parda clara), y también con la blanquecina "charolés".
La raza "serrana" o "del país" requiere pocos cuidados y se alimenta de pasto y un pequeño complemento de heno y forraje si el pasto es escaso, y con pocos comederos distribuidos por el prado es suficiente, pero en invierno si que hay que proporcionarles normalmente heno o ensilados, es decir, alimento que se ha guardado en el silo como son granos, semillas y forraje.
El heno es la hierba segada y seca para alimento del ganado y el ensilado es el resultado de un proceso de conservación del forraje basado en una fermentación del pasto que permite retener las cualidades nutritivas del pasto original mucho mejor que el henificado, aunque se precisan mayores conocimientos e inversiones para conseguir un producto de buena calidad, pero hoy día se sustituye el almacenaje por otro método más barato y es envolver las balas de forraje, (paja o grano) con plástico blanco para acumular menos calor y se conserve mejor la humedad.

Seguidamente se muestran unas fotos con ganado bovino de raza limusina calentándose en una fría mañana de diciembre y se ven en esa postura con el lomo recibiendo el máximo de sol, y en la otra se ve un caballo aprovechando hasta la corteza de un fresno debido a la escasez de pasto en otra fría mañana de un mes de marzo, y se ven las ramas cercanas mordidas por el animal.

 al sol  ramoneando


A partir del momento en que se hace más factible el intercambo de mercancías como consecuencia de la llegada de nuevos y más modernos medios de transporte, desciende acusadamente el ganado de labor, y el resto, como resultado de la privatización de espacios abiertos comunes, como consecuencia de los bienes municipales o de propios y los terrenos no adehesados ni labrados.
Un cambio muy importante fue el experimentado en la ganadería bovina con la introducción de ganado vacuno para la producción de leche a finales del siglo XIX, comenzando la cría de ganado holandés y suizo con un objetivo, el de obtener, a base de cruces, ganado para la producción de carne y leche.

Respecto al tema lechero, en un apartado de este sitio web dedicado a la ganadería láctea, ya se ha tratado el tema.

En la encuesta realizada en el año 2013 en la Comunidad de Madrid, se dan los siguientes datos, 3.053 hectáreas de prados naturales, 3.088 de pastizales de alta montaña, 91.279 de pastizales, 19.411 de pastizal-matorral, 31.806 de eriales, 20.361 de baldíos y 25.234 de no productivo, todo ello de secano.

Cuando en la década de 1970 se practicaba la concesión de primas a los añojos que excedían de un determinado peso, ya que se pagaba una prima de 3 pesetas por kilo si pasaban de 190 kilos, 6 si pasaban de 220 y 9 pesetas si pasaban de los 270 kilos, así que se aumentó el envío de reses al matadero, pero el peso depende de la época de la "paridera" o tiempo en que paren las vacas, que normalmente va de febrero a mayo y cuanto más retraso haya, desciende la probabilidad de llegar a alcanzar el peso óptimo o deseado en el periodo de pastos de primavera, comprobando que para la raza "serrana", es bastante dificil alcanzarlo, lo que implica que deben hacerse cruces con especies extrañas o foráneas que mejoren la característica de engorde de las reses. Ese cruce requiere la disposición de semental, y ante la falta del toro, en caso de no disponer del sistema tradicional del alquiler o préstamo de semental, a nivel oficial se ofrece al ganadero distintas opciones como son la cesión o venta del semental o la inseminación artificial.

En nuestra provincia, se desarrollaron tres programas para la mejora del ganado destinado a la producción de carne, uno dependiendo de la Diputación Provincial creando centros de pureza, es decir a base de animales con ausencia de mezclas con otras razas, y cediendo sementales para la conservación y mejora de la especie y montando centros de inseminación artificial con sedes en Colmenar Viejo y en El Escorial. Otro programa dependiente del Grupo Sindical de Acción Concertada para la mejora de la producción de carne a base de alcanzar los niveles europeos, con créditos para la adquisición de ganado o la mejora de las instalaciones ganaderas, conseguir la importación de animales machos jóvenes de otras razas, facilitar la adquisición de piensos en buenas condiciones y la comercialización de los animales añojos de los asociados. Otro programa es el de la Delegación Provincial de Ganadería consistente en la importación y posterior subasta de sementales de raza charolesa.
La raza "charolesa" es una raza vacuna autóctona de Francia que está considerada como una de las mejores razas productoras de carne. Los animales son de un color blanquecino o crema, son grandes, con cuernos pequeños y tienen una buena calidad de carne con bajo contenido en grasa.

Seguidamente se muestra una foto de una vaca charolesa con su cría, en la Ladera de Matarrubia, cerca del antiguo camino que lleva a Collado Mediano y Becerril.

 vaca charolesa

Esas tres asociaciones antedichas promueven la mejora de las razas autóctonas y la entrada de razas foráneas, pero se hace con mucha lentitud y con gran desconfianza y recelo y del tipo de ganado "hereford", que es una raza bovina originaria de Inglaterra, buena productora de carne y cuyos animales se caracterizan por ser colorados con matices desde amarillento o bayo a cereza, con manchas blancas en la cabeza, en la parte posterior de las orejas, en el pecho, el vientre, la parte inferior de las patas y la punta de la cola, se la achaca producir un exceso de grasa, y de las razas "limusina" y "pardo alpina" se dice en su contra que exigen diversos cuidados, ser demasiado blandos para el clima de esta zona serrana y de requerir muy buenas instalaciones. Así que la raza que mejor se presta para el cruce con la raza autóctona es la charolesa.

En la zona serrana, la proliferación de chalets y urbanizaciones fueron el motivo por el que aumentó el pesimismo sobre la supervivencia del ganado de carne, pues se redujo considerablemente la zona de pastos.

La invasión de gentes que iban de excursión por los campos, sobre todo los domingos, y que aumentaba progresivamente con el paso de los años, fue otro factor que contribuyó negativamente en la ganadería al mermar el espacio vital para el ganado, por lo que la única posibilidad como salida a la situación era la estabulación, lo que hace retroceder el montante de terrenos con pastos naturales, así que según datos del Censo Ganadero, en 1970 había en nuestro pueblo 161 cabezas de raza negra "ibérica" que sumadas a otras daban un total 309 cabezas.

En las instalaciones ganaderas, debido a la configuración de la explotación, eran anticuadas y muy elementales y para el ganado de carne, se puede decir que eran inexistentes. Para el ganado de leche se mantenían las mismas instalaciones del pasado, con los establos dentro de los cascos urbanos o muy cercanos, generalmente constituidos por un solo edificio junto al pajar, con acceso común para ambos, edificios sin ventilación, a veces adosadas a las viviendas y en la zona serrana, cuando aún no había el desarrollo turístico que vino más adelante, se podía apreciar el cerco de pajares y establos e incluso había edificios que contenían la vivienda y el establo. En Moral siempre se ha hablado de pajar en lugar de establo, pues estaban juntos en el mismo edificio, y poco a poco se fueron retirando a polígonos ganaderos como en nuestro pueblo al polígono de la Encinilla, que albergó establos, pajares y hasta el mismo matadero.

Además del dedicado a carne y labor, en Moral hay que destacar el ganado bravo, que es en las primeras decenas de años del siglo XIX, cuando se consolidan los resultados de iniciativas del siglo anterior, pero este tema será tratado aparte en la página dedicada a la ganadería brava de este sitio web.

Como muestra de vacas de raza avileña, en la siguiente foto se ven vacas de los hermanos López Luna que estaban pastando y comiendo como complemento lo que les llevan los ganaderos a ese pesebre en lo alto de la zona del Valle, entre la Ladera de Matarrubia y el Telégrafo, muy cerca de la fuente de la casa del guarda, apreciándose la talla y porte de las vacas de esa raza.

avileñas

Los agricultores y ganaderos del pueblo (hoy día ya no quedan agricultores), tenían como patrono a San Isidro, y ese día, se "vestían de domingo", se reunían, iban a la iglesia donde se celebraba la misa para honrar al Santo, y después se celebraba una procesión, y ya en tiempos modernos se lanzaban cohetes como símbolo de alegría y alborozo anunciando que pasaban por las calles del pueblo portando la imagen de su patrono, y aunque hoy día ha disminuido considerablemente el número de ganaderos, se sigue celebrando la misa y la procesión por las calles del pueblo, portando la imagen de San Isidro sobre un carro tirado por una yunta de bueyes y luego se dirigen a la ermita de la Santa Cruz en el parque de la Tejera para tomar un aperitivo e invitar a los que se acercan allí a ver la romería, pero ellos luego se van a hacer una comida de hermandad.
Se muestra seguidamente una foto en la que se puede contemplar la procesión que discurre por una calle del Barrio de la Cruz con ganaderos llevando las andas con su Patrón, y en la foto se distingue a la cabeza a Miguel Lomillos Sanz (padre del cura D. Paco), y detrás de él (con corbata) va Mariano Gasco Alonso y a su lado (con la cabeza agachada) se ve a Bautista García Aparicio. A continuación se ve a Emilio Hernández Blázquez llevando ese manojo de cohetes y a su derecha está Eusebio González Taillet. Los que van en primera línea portando las andas son Jacinto Martín Vaquero y a su derecha Modesto Soriano Morales, estando detrás de éste, llevando el anda, José González Sanz (el «Gallo»).

procesión

Actualmente quedan una decena de ganaderos en nuestro pueblo y hay que mencionar a los hermanos Vicente y Manolo López Luna, que tienen una vacada bastante importante y siguen la tradición como ganaderos de su padre Vicente López Barbero, su abuelo Vicente López Antuñano y su bisabuelo Manuel López Sastre, así como los hermanos de sus abuelo como eran Manuel y Benito.
José González Navarro conocido como el «gallo» y su sobrino Jose Moreno González conocido como «Josete» que es otro de los ganaderos que conservan la tradición de sus mayores, como eran el tatarabuelo de Josete, Leoncio González González, el bisabuelo, Adolfo González Blasco y el abuelo, José González Sanz
«Monchi», que es el apodo de Ramón Palomino Escribano, también sigue la tradición de su padre Ramón Palomino González, que tuvo ovejas y luego vacas, y su abuelo materno, Pedro Escribano García, que tuvo ovejas y finalmente vacas lecheras.
Jaime Soriano Sepúlveda, que siguió también la tradición de su tío Modesto Soriano Morales, al sentir ese «gusanillo» viendo a su tío con el ganado y esa inquietud le llevó a dedicarse al mundo de la ganadería.
Matías Cruz Borrego tiene un buen número de ovejas formando un rebaño que gusta ver cuando se camina por la Dehesa Vieja y la Cerca del Montero, tiene también una decena de vacas que pastan por la Ladera de Matarrubia y las estabuliza en el polígono ganadero del Robledillo.
«Zancadilla», como es conocido Borja González García Calvo (con el mismo apodo que su padre), es otro de los jóvenes que se dedica al mundo de la ganadería, aunque comparte ganado con su suegro en campos de Boalo y Mataelpino.
Juan José Sabariegos Leiro, es otro de los ganaderos jóvenes del pueblo y es novel en el oficio ya que sus antepasados no se dedicaron a la ganadería.

Los hermanos López Luna tiene vacas de raza principalmente avileña y las llevan a pastar por diversos prados y campos del pueblo, aunque su lugar de asentamiento más permanente y donde tienen el cebadero es una zona cercana al Redondillo conocida como «Los Tollares», disponiendo de una vacada que ronda la cantidad de unas doscientas cincuenta cabezas, cantidad que varía a lo largo del año.
Monchi (Ramón Palomino Escribano) tiene avileñas, salmantinas y moruchas. Tuvo como semental un toro limusín, pero dice que la carne de sus crías es más dura y ahora tiene un toro charolés, teniendo el ganado repartido por diversos prados, por el Valle, prados cercanos al Cañuelo, la Cerca de Arriba, que se la arrendó a Teodoro Morato, y en la Dehesa, alcanzando su rebaño de reses bovinas unas cincuenta cabezas.
Juan José Sabariegos tiene el ganado en los pajares del polígono ganadero y los lleva a pastar a un prado del camino a Alpedrete llamado la «Viña Derrotada», y a otro junto a la carretera a Mataelpino conocido como la laguna, cercano a la curva que hay al lado del colegio Leonardo da Vinci, siendo todo de cruces de distintas razas, luego todos son berrendas, son cruces de avileñas con limusinas, con charolesas, etc, teniendo pocas cabezas ultimamente.

Vicente y Manolo López Luna, que ya hemos dicho siguen la tradición ganadera de sus antepasados, tienen una vacada bastante hermosa y se reparten por distintos campos del pueblo, de manera que van alternando entre los lugares de pasteo de los campos del término variando de unos a otros dependiendo de la época del año y en la época de estío llevan a muchas de sus cabezas a la Sierra.
Por el invierno suelen tener entre 55 y 60 vacas en la Ladera de Matarrubia, más de 40 en la finca Los Pozuelos de Cerceda, entre 40 y 45 en la Cerca de la Mata, entre 45 y 60 en la Cerca Rasa, y algo más de una treintena en los Tollares, disponiendo en el invierno de 2017 de alrededor de 216 cabezas. Las vacas son de raza avileña y además entre ellas hay cuatro toros charoleses y dos avileños.
Seguidamente se muestra la foto de uno de sus toros charoleses cuando estaba pastando en la Cerca de la Mata, en una fría mañana de febrero, y a su lado se distingue una vaca avileña.

toro charolés

Las vacas van provistas de un crotal, que es como su DNI, en el que entre otras cosas hay dígitos que identifican a la Comunidad Autónoma y otros que son la identificación individual del animal. Para la raza avileña, además del crotal, las vacas de estos hermanos ganaderos llevan su VI416, que es la identificación de avileña y la gandería de los hermanos, seguida de un número de orden dentro de la propia ganadería, que para ésta va sobre el número 300. Entre los meses de marzo y abril, las vacas las llevan a la zona de las Viñuelas (camino de Alpedrete), a las Herrencillas (camino de Becerril) y a la zona del Capitán (cerca de Villalba), pero hacia el primero de mayo llevan el ganado a la Ladera, a la Cerca Rasa y a la zona de arriba del Capitán. A partir de finales de mayo se van repartiendo por grupos y las trasladan, según la quincena, a la Sierra, donde suelen llevar sobre un centenar. De las que no llevan, una parte, que suele ser la mitad, la llevan al Berrocal y de la otra mitad, unas las llevan a la Dehesa de Abajo y otras a la Dehesa de Arriba. Cuando van a la Sierra, si quedan pocas (como una decena), las llevan en el camión, y acabado al verano y pasado el otoño, comienzan de nuevo el ciclo empezando a repartirlas entre la Ladera, los Pozuelos, la Cerca de la Mata, la Cerca Rasa y los Tollares.
De vez en cuando la vacada sufre una disminución en el número de cabezas, bien por que las quitan al ser viejas y porque mueren por carbunco y otras causas y por ello suelen reponer yendo a la provincia de Ávila a comprar nuevos animales.
Otra de las labores que hacen con el ganado es la vacunación en los meses de abril y octubre, vacunando el ganado en la Dehesa de Arriba, los Tollares y El Cerrillo de las Pozas, siendo la vacunación contra el carbunco y también las desparasitan. El carbunco, llamado también ántrax o carbunco bacteridiano es una enfermedad causada por una bacteria que forma esporas y afecta a los rumiantes, produciendose una debilitación aguda de las vacas infectadas que puede producir la muerte del animal en un par de horas o al cabo de pocos días, es decir, la muerte súbita. La vacunación para la desparasitación, hace que las vacas se vean libres de paraásitos externos como garrapatas, ácaros, tórsalos (gusanos que se desarrollan bajo la piel del animal), piojos, y otros parásitos intestinales o internos de los bovinos, pero sigamos con los ganaderos actuales.

Jaime Soriano llegó a tener una treintena de cabezas de ganado y a partir de la epidemia de las vacas locas empezó a disminuir su vacada de manera que en los primeros años de la segunda decena del 2000 la redujo a poco menos de diez cabezas. El ganado lo tiene en su prado, uno de los que hay cercano al ensancho de Frascuelo, que anteriormente era de Marcelino Ovejero Sepúlveda (Marcelo), y a veces lo saca a pastar por la Ladera de Matarrubia.

José González Navarro tiene el ganado que lo lleva a pastar por la Ladera de Matarrubia, la Cañada, la Pedriza y a la zona de Manzanares el Real conocido como la Camorza. En estos años del primer cuarto del tercer mileno tiene unas noventa vacas y un par de toros, siendo de raza tudanca y cruces con reses de raza limusina y en la época de escasez de pastos en los campos del pueblo, lleva el ganado a la Sierra, que tiene pasto más fresco.

José me ha enseñado varias veces su ganado y le he visto haciendo de pastor con sus vacas por la zona del descansadero de Fuentidueña y el campo de tiro en plena Cañada Real Segoviana, y otras veces en prados, como fue en el mes de febrero de 2009 en el prado de la Herrén de Rubitos, donde le vi montando en un toro limusin, al que acababa de dar pienso integral, y parece que les gusta a los vaqueros el hacerse fotos montados en los bueyes, así que seguidamente se muestra a José sobre su toro limusín en el dicho prado.

toro limusin

La raza avileña da unos ejemplares de un peso de entre 550 y 600 kg., siendo de pelaje es negro aunque debido a cruces, es facil encontrar animales chorreados (que tienen el pelo con rayas verticales, de color más oscuro que el general de la capa o color propio del animal) o berrendos (que tienen manchas de color distinto del de la capa), llamándose «jardas» a las vacas berrendas en negro. Son animales de gran dureza, y producen una carne muy apreciada, denominada Carne de Ávila, que tienen cabeza de tamaño medio, con hocico ancho y cuernos en gancho y bien desarrollados, dedicada a la producción de carne y que se usaba antiguamente para las labores del campo y soporta bien las condiciones climatológicas de la montaña siendo además longeva y buena para cruzar con las razas limusina y charolesa.

José Moreno González tiene 95 vacas, que son cruzadas, y tiene un toro charoles y uno limusín. En la Ladera pastan 27 vacas y un toro blonda de Aquitania, 20 vacas en la Dehesa Vieja, 15 en las Herrenes del Montero 15 vacas y un toro limusín, en un prado de Becerril tiene 12 añojas de recría, y en Cerceda tiene 21 vacas y un toro charolés. De las que tiene en Cerceda, hay 14 paridas, en la Dehesa Vieja hay 14 paridas y 3 en las Herrenes del Montero. También tiene un par de bueyes Asturianos de los Valles (de los que se hace mención en el apartado de la carretería), que los tiene en Becerril y se llaman Canario y Gallardo, y una pareja de vacas llamadas Platera y Cordera, la una es negra serrana y la otra es cruce de negra serrana y rubia gallega.

Borja González tiene unas 80 vacas de raza avileña y otras 50 de cruce con charolés, cuatro toros de raza charolesa y dos avileños, repartiendo su ganado por distintos campos de Moral y zonas cercanas, pues su ganado pasta por La Pedriza, los Pozuelos, la Cerca Vieja del Boalo y la Fuente de las Liebres, llevando al ganado a pastar en el verano a la zona de La Pedriza y la Bola del Mundo. Tiene un cebadero de chotos por el Berrocal y vacuna a sus reses dos veces al año, contra el carbunco, la lengua azul y les hace tratamiento antiparsitario.

Así que en nuestro pueblo, que tenía en 1750, según el Catastro de Ensenada, bastantes cabras y otra cantidad importante de cabezas de ganado bovino dedicadas a formar yuntas para tiro y acarreo de piedra, leña y carbón, y en el siglo XIX tenía gran cantidad de cabras y pocas reses bovinas, a principios de 2017 se pueden contar alrededor de unas seiscientas cabezas de ganado bovino dedicado exclusivamente a la producción de carne, y para tiro se dedican en plan turístico poco menos de media docena de reses.

En la siguiente foto de los años de 1940 se muestra a ese par de vacas bebiendo en el pilón de la fuente de los Cuatro Caños, cuando en el pueblo se veía circular el ganado conducido por los vaqueros, yendo del pajar a los pilones o a los prados para pastar, y son una vaca de leche y otra de raza avileña usada para tiro con el cencerro puesto.

en el pilón

Dentro del ciclo desarrollado por algunos ganaderos con el fin de que su ganado paste en tierras con buen pasto, por lo que llevan a sus reses a distintos lugares de pasteo, algunos ganaderos hacen una selección de cabezas de ganado para llevarlas en la época estival a la Sierra, tema que se puede ver en lo tratado sobre la trasterminancia de este sitio web, tema desarrollado anteriormente y que se puede ver localizádolo en el índice general de esta web.

Hubo una época de la historia del pueblo en la que se podían ver por sus calles grupos de vacas que los ganaderos llevaban de los establos o pajares a los prados o la dehesa y vuelta al lugar de orígen para el ordeño, época en la que se obtenía una importante producción de leche.

Las razas de ganado vacuno existente en el pueblo normalmente es la "serrana", la "negra ibérica" y la avileña y se han incorporado ganado de razas "limousin" y "charolesa", de las que se muestran las fotos siguientes, en la primera se ve un toro charolés intentando cubrir a una vaca serrana en la Cerca de la Mata, de ahí los cruces entre reses de distintas razas.

charolés

Y en esta foto que sigue se ve una vaca limousin y su ternero mamando, en el Cerrillo de las Pozas, cerca del camino que sube hasta el Cerro del Telégrafo.

limousina y ternero

Estas líneas han pretendido dar a conocer la riqueza ganadera de nuestro pueblo y la evolución habida del rebaño de cabezas de ganado a lo largo de su historia.


bibliografía : Urbanización y crisis rural en la Sierra de Madrid - de Manuel Valenzuela Rubio
Memoria sobre el Fuero de Madrid del año 1202 - de Don Antonio Cavanilles
Cuentos del viejo Mayoral - de Luis Fernández Salcedo


© 2006 - Antonio López Hurtado