Mataderos y carniceros en el pueblo

*** para ver la leyenda pasa el puntero sobre las fotos ***

En nuestro pueblo ya existía carnicería en el siglo XVIII, pues en la respuesta a la pregunta número 29 del Catastro del Marqués de la Ensenada de 1750 en la que se pide se digan las actividades industriales y comerciales, con la utilidad de los bienes o servicios producidos: tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados y ferias, se contesta que había una carnicería.
Las Respuestas Generales de ese Catastro que constituyen la más antigua y exhaustiva encuesta disponible sobre los pueblos de la Corona de Castilla a mediados del siglo XVIII, al ser todas las poblaciones de «las Castillas» sometidas a un interrogatorio constituido por 40 preguntas entre los años 1750 y 1754 y a la pregunta número 29 que pedía se dijera que cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados y ferias, etc. hay en la población y término, a quién pertenecen y que utilidad puede dar al año cada uno, la respuesta dada por nuestro pueblo fue que aparte de una taberna, hay una tienda de abacería y una carnicería que produce trescientos setenta y dos reales de vellón y diecisiete maravedíes, pero lo que se escribió fue lo que se puede ver en la copia del documento del Catastro que se expone seguidamente :

respuesta 29

Luego ya sabemos que a mediados del siglo XVIII había en el pueblo una carnicería, y como respuesta a la pregunta 32 que pedía si en el Pueblo hay algún Tendero de Paños, Ropas de Oro, Plata, y Seda, Lienzos, Especería, u otras Mercadurias, Médicos, Cirujanos, Boticarios, Escrivanos, Arrieros, &c, y que ganancia se regula puede tener cada uno al año, la contestación decía entre otras cosas lo que se puede ver en la copia del documento del Catastro que se muestra a continuación :

Que ai un Obligado de Carnes qe. es quien la pesa qe. Regularmte Suzede Sprel. así y qe. por uno y otro le Consideran ael año de utilidad mill y doszs. rr~. vn. y qe. no ai mas delo que Conttiene la pregta. y solo ...

respuesta 32

Siendo el obligado La persona a cuenta de quien corría el abastecer a un pueblo o ciudad de algún género, como carne, carbón, etc. y en este caso el obligado de carnes era la persona que abastecía al pueblo de carne (obviamente), y por esta respuesta sabemos que había un carnicero que es el que pesa y regularmente sucede siempre y que consideran da una utilidad anual de mil doscientos reales de vellón.

Y recordando a los carniceros habidos en los últimos tiempos, hay que hacer mención de Leoncio González González, nacido en 1865, que tuvo la carnicería en la plaza, junto a donde estaban las gradas y hoy está una panadería, y le siguió su hijo Juan Guillermo González Blasco, que la tuvo hasta antes de la guerra de 1936. Leandro Adolfo González Blasco, hermano de Guillermo, la tuvo en la calle de la Huerta, casi esquina a la calle de la Iglesia, donde luego siguió su hijo Adolfo González Sanz. En la calle de la Iglesia, muy cerca de la plaza de la Constitución, la tuvo Manuel López Sastre, que la puso hacia 1913 y luego siguió su hijo Benito López Antuñano y otro hijo, Vicente, continuó en la misma carnicería.
Siguió como carnicero y siempre en el mismo local de la calle de la Iglesia al salir hacia ella desde la plaza, el hijo de éste, Vicente López Barbero, ayudado por su esposa Pilar Luna Álvarez, y hasta hace pocos años siguió allí el hijo de este último, Vicente López Luna, que dejó ese oficio en 2007 para dedicarse a la ganadería.
Seguidamente se muestran un par de fotos en las que aparecen, a la izquierda, Manuel López Sastre y a la derecha, su hijo Vicente López Antuñano, fotos hechas a la puerta de la carnicería que se encuentra en la calle de la Iglesia nº 4, el padre ya jubilado y el hijo en plena edad de rendimiento en su oficio.
A Vicente se le ve con el cigarrillo en la mano izquierda, sujetándolo con los dedos anular y meñique, pues tuvo un problema en otros dedos de la mano al cortarse con el cuchillo durante el desempeño de su trabajo.

Manolón    Vicente padre

Otro carnicero que hubo en el pueblo y que tuvo la carnicería, primero en la calle del Rondón, fue Teodoro Morato González, hijo de Teodoro Morato, que luego la trasladó a la travesía Antón y en los años cercanos a los actuales tuvo carnicería en la calle del Rondón, Ramón Palomino González conocido como «Monchi», y siguió su hijo Ramón Palomino Escribano, también conocido como «Monchi», que sigue en el mismo local de la calle del Rondón, y otra carnicería es la cercana a la iglesia, en la calle de la Iglesia nº 22, de Pablo Esteban Diaz y su hermano Manolo, que tuvieron ganado pero ya solamente se dedican a la carnicería.

Hay un documento gráfico que nos enseña el anuncio que había sobre el dintel de la puerta de la «CARNECERIA» que tenía en la plaza de la Constitución el arriba mencionado Juan Guillermo González Blasco, otra persona de la saga de los «Gallos», y se muestra a continuación, pudiéndose ver allí durante muchos años, aún acabada la guerra, pues su segunda esposa, Juliana López López continuó en la carnicería y habitando la vivienda que había junto a ella, al quedarse viuda a finales de 1932.

«carnecería»

Haciendo un poco de historia sobre el ganado vacuno, hay que recordar cosas como que en este pueblo hubo un matadero donde se sacrificaban cabezas de ganado para poder vender su carne, y hubo un matadero en la confluencia de la calle Becerril con la de la Cruz, junto al prado "Carnicería", donde existía una piedra muy voluminosa, que tenía un orificio por el que se metía una soga con la que se había enganchado previamente al animal a sacrificar, y tirando de la soga se iba acercando a la res, hasta que desde el otro lado de la piedra se la podia dar la puntilla y así matar al animal y proceder a descuartizarlo.

Había el prado mencionado que estaba cercano a la piedra y en él estaba el matadero, donde se efectuaban las operaciones para sacar los cuartos o piezas en que se dividía el cuerpo del animal.

Ese matadero con el paso del tiempo se fue deteriorando y en el acta de la reunión habida en el Ayuntamiento en fecha 4 de septiembre de 1898, se acordó la «venta del antiguo local matadero o carnicería, por ser inservible al estar destruido, por 175 pesetas, acto a celebrar el día 11 de septiembre de 1898 en la casa Consistorial».
En sustitución de ese matadero se construyó otro en la calle del Raso donde se encuentra el colegio conocido como «Colegio público el Raso» y tenía adosados corrales y toriles para apartar el ganado a sacrificar, usándose tanto para ganado bovino como ovino, y se hizo siendo alcalde Pascual Domínguez González, «cebollero» nacido en mayo de 1841, casado con Baldomera Prados González y fallecido en el mes de octubre de 1922, que fue el alcalde de cuando se construyó el lavadero y así poder aprovechar las aguas del Robledo que abastecían a dos de los caños de la fuente de los Cuatro Caños (que daban unos buenos chorros y se aprovechó el agua sobrante), los que se se conocieron como «Fuente Nueva» o «Caño Nuevo», de 1885, ya que los antiguos caños eran de 1817 y constituyeron la que se conocía como «Fuente Vieja» o «Caño Viejo».
Pascual Domínguez fue alcalde de 1885 a 1888, repitiendo en 1893 hasta 1897.

Seguidamente se muestra una foto hecha en los años 50 en la que se puede apreciar hacia la derecha y abajo de la línea de casas, el edificio (1) del matadero con sus corrales, y abajo en el centro la bifurcación (2) de las calle Becerril, que va hacia la derecha, y la de La Cruz, que va hacia la iglesia por la izquierda, bifurcación cercana a donde estaba el viejo matadero, al lado del prado Carnicería (3).

vista

En actas del Ayuntamiento se encuentran datos relativos al nuevo matadero, que se construyó a finales del siglo XIX, y así se puede ver en acta del Ayuntamiento, en la sesión mencinada líneas arriba de septiembre de 1898, que se ponía a la venta el viejo matadero, y para venderlo ya se tenía hecho otro, el de la calle del Raso. En acta del Ayuntamiento del día 26 de mayo de 1906 se aprueba el arreglo de las puertas del matadero público, hecho por Francisco Navarro por 70 pesetas, y en otra sesión celebrada el 15 de mayo de 1907 se trató de «adquirir cadena para el torno del matadero con fuerza suficiente para sostener las reses que se sacrifiquen», acordándose en 1912 pedir presupuesto para obras de reforma.

A ese nuevo matadero íbamos los chavales a ver matar tanto vacas y toros como corderos y ovejas, era una distracción más de las que "gozábamos" en el pueblo, y cuando se trataba de reses bovinas, a veces nos subíamos a la parte alta del brocal del pozo que había en medio de la sala de despiece, el cual tenía bastante altura, para prevenir que algún toro o vaca se desmandara y pudiera pillar a alguno de los que allí estábamos. Tenía una puerta de entrada desde la calle del Raso, y a la izquierda era la zona donde se sacrificaban los corderos y ovejas, en el centro estaba el pozo y hacia la derecha se sacrificaban las reses bovinas, cerca de una ventana, donde había un burladero hecho con piedras de granito, y tenía al lado la puerta de entrada de los animales desde uno de los corrales que había adosados al edificio.

Pocas fotos hay que nos den una idea del matadero que había junto al parque El Raso, pero a continuación se muestra una hecha hacia el verano del año 1966 con motivo de una carrera de sacos, en la que el trofeo fue una botella de brandy 103, carrera que ganó el autor de este sitio web (a la derecha con camisa clara), y el premio fue entregado por el párrocco de entonces D. Francisco Lomillos Lobo, conocido en el pueblo como Don Paco (llegado en ese año al pueblo). Se ve la tapia que cerraba los corrales y el tejado del edificio.

matadero

En el acta levantada con motivo de la reunión habida en la Casa Consistorial el día 15 de mayo de 1907, consta que se trató el tema de «adquirir cadena para el torno del matadero con fuerza suficiente para sostener las reses que se sacrifiquen», y es que con la cadena del torno, se enganchaba por los cuernos a la res, se subía para que no tocara el suelo y se manejaba muy bien para hacer los cuartos del animal.

El día 29 de abril de 1922 se acordó «nombrar a Valentín Alcón Bordón vigilante del matadero público bajo la dirección del Inspector Municipal de Sanidad Pecuaria. Sellará las reses sacrificadas con el sello de la Corporación Municipal. Contrato desde 1º de junio de 1922 y 150 pesetas al año», datos que constan en el acta levantada con motivo de la reunión consistorial antedicha.

Ese matadero finalmente dejó de funcionar, y uno de los problemas que tuvo fue el que el agua que se sacaba del pozo para limpiar el suelo de excrementos y otras cosas como era la sangre de las reses al sangrarlas, se filtraba finalmente en el pozo y la falta de higiene determinó que no se debía utilizar, por lo que se construyó posteriormente otro edificio para matadero en el polígono ganadero del Robledillo, en el año 1970, pero fue usado por poco tiempo, mostrándose a continuación en la foto de la izquierda el edificio que albergó este último matadero, y a la derecha se ve un gancho colgado de un carril debajo de la cubierta del edificio, en los cuales se enganchaban las canales de las reses para su traslado dentro del matadero, usándose hoy día ese edificio como depósito empleado por el Ayuntamiento para almacenar diversos materiales y objetos.

 edificio  ganchos

Este matadero tenía corrales donde se apartaban las reses a sacrificar y una puerta que daba directamente a la Dehesa Vieja, por la que entraba el ganado y a través de diversas mangas se seleccionaban los animales, contruyéndose ese edificio cuando Adolfo González Sanz, miembro de la familia conocida como «Los Gallos», era presidente de la Cámara Agraria y máximo responsable de los ganaderos del pueblo y estaba como alcalde Vicente López Barbero, mencionado líneas arriba.

Seguidamente se muestra un par de fotos describiendo gráficamente lo dicho, y en la de la izquierda se ve la puerta que daba a la Dehesa Vieja y la manga para comunicar con los corrales que se aprecian en la foto de la derecha, y en la manga de entrada dicha se pueden ver las ventanas desde las que se arreaba a las reses para que fueran hacia donde quería el ganadero.

puerta corrales


Y esto es lo que concierne a parte de la historia del pueblo donde se mataban los animales para poder tener carne, venderla y así los ganaderos que se dedicaban a la cría de ganado para producción de carne y poder tener unos ingresos para sustentar a su familia.
En el apartado correspondiente a la ganadería en general, se trata de las labores realizadas por los ganaderos «cebolleros» para conseguir una mejor producción de carne realizando cruces de ganado con razas ajenas a las que se criaban en Moral.

En la foto que sigue se ve el edificio del matadero detrás de ese grupo de «cebolleros» que posaron para la posteridad en un día de las fiestas patronales de 1946 cuando estaban esperando el encierro, y aparecen de izquierda a derecha y agachados Carmen Segovia Mazarías, Faustino el fotógrafo, Ricardo Segovia Aparicio y Teodoro Reguera Balandín. Están de pie y de izquierda a derecha Emilia Estévez Redondo, Eulalia (Lali) Domínguez González, Luisa Antón Alarcón (Luisina), Tina, hermana del fotógrafo Faustino, Beatriz Rubio Ruiz, Leonor Moral Martín, Alejandra, Aurora Sánchez González, Marta Maure González y Josefina Fernández Somacarrera.

matadero antiguo




© 2006 - Antonio López Hurtado