La mina del Portillo


La mina del Portillo o mina de volframio - como dicen algunos - y hubo otras cuantas en la zona y más concretamente en el pueblo (que será tema para otro apartado de este sitio web), tuvo su dusoso apogeo hasta que la riqueza del mineral dejó de ser rentable, empleándose el volframio, como bien es conocido, para la obtención de filamentos para las lámparas de incandescencia usadas para iluminación, así como para las lámparas de radio y equipos electrónicos (diodos, triodos, etc.). También tuvo su aplicación en la fabricación industrial de material militar, para protección de las ánimas de los cañones, así que en tiempos anteriores a la primera guerra mundial, la guerra civil española y la segunda gran guerra mundial tuvo sus momentos de esplendor, tanto para equipos de transmisiones radio como para artillería.

Pero es facil que no se tratara de volframio y que se tratara de una excavación de las muchas que hubo en la época de la fiebre minera que invadió España durante bastantes años y naturalmente afectó a Moralzarzal, pero es un tema que será tratado en otro apartado de este sitio web.

Además de la posible extracción de mineral tuvo otra particularidad que fue un descubrimiento, debido a la curiosidad de un ingeniero que vino a veranear al pueblo (según cuentan), el ver que el agua que manaba le llamó la atención, la analizó y vió que era un agua mineral estupenda, así que a partir de entonces se bajaba en barricas sobre caballerías y se llevaba hasta la estación del ferrocarril de Collado Villalba para ser luego trasladada a Madrid y su posterior embotellado y venta. Ese agua se vendía como mineroferruginosa del balneario de aguas Santa Fe y fue propiedad, entre otros, de la familia de Dª Pilar Magallón, pero este tema se trata en el apartado de este sitio web correspondiente al tema específico "el agua en Moralzarzal", pero en esta parte vamos a mostrar los dibujos o croquis que se pueden ver en la publicación la Estadística Minera de España de 1911, a la izquierda el de la zona donde se encontraba la embotelladora o edificio de servicios que se ve en una las fotos de la colección que se pueden ver pinchando abajo en la foto de la boca de la mina, y a la derecha el croquis del perfil de los elementos que componían el conjunto de la estación de aguas que estuvo funcionando ha ya unos cuantos años.
En el croquis de la izquierda se ve la divisoria de límites de los términos de Moralzarzal y Collado Villalba, en la parte izquierda del dibujo, a base de una línea con cruces y se ve dibujado también el camino por el que se llegaba desde la zona de la vertiente oeste del Portillo a las instalaciones del balneario. También está dibujado con una línea contínua el tubo que desde el pozo llevaba el agua al edificio de servicio o planta embotelladora, con el nombre de Caseta, y lo que no está dibujado es la casa del guarda.
El croquis de la derecha muestra la sección vertical de la zona, con el pozo y la tubería haciendo de sifón para llevar el agua desde el pozo a la embotelladora, la caseta que hay dibujada abajo a la izquierda.

 plano  perfil


Una anécdota que comentan los mayores del pueblo, es la de la gran nevada que acaeció en el año 1924 y que debido a estar cayendo nieve durante unos cuantos días, la familia del guarda, José Pérez, se quedó aislada durante 15 días, de manera que ya se alarmaron en el pueblo y se organizó una partida para ir a socorrerles, de modo que un día del mes de de febrero el grupo, entre los que iba Cesáreo Segovia, partieron en caballos de Vicente Morales llevándoles víveres y cuentan que cuando llegaron tras dura cabalgada por terreno de duras pendientes, agreste y nevado, vieron que solamente les quedaba una gallina.
La nevada era de las de entonces, nevaba sobre nevado, alcanzando unos 2 metros, y se puede ver en la prensa de entonces el duro temporal de nieve que hubo en ese mes de febrero, y así, en la edición de ABC del día 17 de febrero ya se puede leer de la nevada que cayó. En fechas sucesivas van apareciendo noticias sobre el temporal de nieve, el día 19 también se dice de la nevada, el 21 se puede leer que hay un temporal de nieve en toda España y el 22 se informa de que es el sexto día de nevada; el día 28 se lee que la ola de frío es ahora más intensa que hace 10 días y el 29 se hace mención de la enorme cantidad de nieve caída durante dos semanas en la Sierra y comarcas cercanas. El 2 de marzo se lee que el servicio meteorológico oficial dice que persiste el frío, en España principalmente.

Seguidamente se muestran recortes de prensa, concretamente de ABC de los días 28 y 29 de febrero de 1924 donde se cuentan cosas del temporal de nieve, a la izquierda la del día 28 dice que ahora la ola de frío es más extensa que hace diez días, y a la derecha, la del día 29, hace mención a que lleva dos semanas nevando en comarcas cercanas y especialmente en la sierra.

 del día 28    del día 29

En otros periódicos como LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA, en su ediciones desde el 16 de febrero, dan cuenta de la nevada caída en zonas como Madrid, así como en LA ÉPOCA y LA VOZ DE MADRID, LA ACCIÓN, EL IMPARCIAL, EL HERALDO, ... y toda la prensa de la época, da noticias sobre el temporal de nieve sufrido por casi toda España y particularmente en Madrid y comarcas cercanas, desde ese día 16 hasta el último día del mes de febrero, que ese año fue bisiesto.

Los datos dados por la prensa de entonces corroboran lo transmitido oralmente por los mayores del pueblo cuando cuentan esos hechos, que al menos a mí me contaron.

Una cosa curiosa que me contaba Manolo, hijo del guarda, que su madre, Juliana, le ponía un cencerro a su hijo Tomás para saber por dónde andaba.

Hoy día se puede ver lo que queda de la casa del guarda, las ruinas de un edificio de servicio donde se tomaba el agua, y la boca de la propia mina, donde también estaba el manantial, la cual se encuentra completamente tapada por tierra y zarzas.

Para ver la colección de fotos puedes pinchar en la foto de abajo que muestra la boca de la mina.


 vista de la boca de la mina


© 2006 - Antonio López Hurtado