La Casa Consistorial


Vamos a dar un paseo por la historia de nuestro pueblo en el asunto referente al edificio que alberga hoy día la Casa Consistorial, pero para ello debemos hacer una crónica de los acontecimientos ocurridos en el Moral relativos a ese edificio del Ayuntamiento y lo primero que hemos descubierto es el expediente de la venta del solar que sirvió de base para la construcción de dicho edificio, encontrándonos, entre otros documentos, uno que se encabeza así :

Escritura de venta de un solar en la plaza de la Constitución de Moralzarzal por Antonio José Maya Antón a favor del Ayuntamiento de dicho pueblo y en su representación Don Bonifacio Muñoz y Sepúlveda, como Alcalde, ambos vecinos del referido pueblo
otorgada

Ante Don Valentín Ugalde notario del Ilustre Colegio del Distrito de la Audiencia de Madrid y Escribano del juzgado de primera instancia de aquella villa y su partido


Seguidamente se muestra como comienza esta escritura con lo dicho en estas líneas



Según ese expediente, hubo un acto en la notaría de D.Valentín Ugalde y Grado en Colmenar Viejo, y en él comparecen Antonio José Maya Antón, casado, vecino de Moralzarzal, de sesenta y seis años de edad y de oficio panadero, y D. Bonifacio Muñoz y Sepúlveda, alcalde presidente del Ayuntamiento y Corporación Municipal, labrador y propietario de nuestro pueblo, el día diez y siete de mayo de 1866, y que comparece con la autorización concedida por los individuos que componen esa Corporación Municipal, que son Julián González Morales como Teniente de Alcalde, Agustín González, Sinforiano Balandín, Manuel Sepúlveda el menor (se ponía el primer apellido y se decía el menor o el mayor siempre que coincidían los dos apellidos, y en este caso, el menor es Manuel Sepúlveda González), y Juan Mazarías, todos estos concejales del Ayuntamiento, y se comenta que en sesión celebrada en el Ayuntamiento el día quince del actual, y la orden del Gobernador Civil de la Provincia de trece de marzo de 1865 con la que se autoriza a dicho Alcalde en nombre del Ayuntamiento de Moralzarzal para admitir la cesión de un solar para la construcción de un nuevo edificio para albergar el Ayuntamiento.
Hay una certificación insertada y unida a la escritura en la que se dice : Don Ángel González Solís, Notario Público y Secretario de esta Villa de Moralzarzal, Certifico : Que en el Archivo de esta Corporación se halla la Orden del Excmo. Señor Gobernador que copiada es del tenor siguiente : Orden que aparece en el margen izquierdo, y sigue : Hay un sello en seco : Administración = negociado primero = Obras municipales = Numero ciento ocho = Vista la instancia ..... y seguidamente se ve pidiendo autorización a nombre del Ayuntamiento que presido para admitir la cesión ofrecida por Don Antonio José Maya del solar comprado al Estado, en cantidad de cuatro mil quinientos reales con destino a Casa Consistorial y Escuela y de conformidad .....
Se ve claramente que Antonio José compró ese solar por esos 4500 reales y según la fecha que se dice, correponde a una de las propiedades que se subastaron con motivo de la desamortización de Madoz (que fue a partir de 1854), que era un bien eclesial propiedad de los frailes Dominicos del Monasterio del Parral de Segovia, finca que compró el vecino de nuestro pueblo Antonio José Maya.
El alcalde propone cubrir esa cantidad a base de arbitrios y otros medios necesarios, y escribe al Sr. Gobernador el trece de marzo de 1865 y agregado en el expediente se encuentra otro documento en el que el Secretario Municipal, D. Ángel González Solís certifica que en el libro de acuerdos celebrados en el Ayuntamiento se halla la sesión extraordinaria celebrada el día quince de mayo de 1866 con la presencia del Alcalde Bonifacio Muñoz, Julián González Morales como Teniente de Alcalde y los señores Agustín González, Sinforiano Balandín, Manuel Sepúlveda el menor y Juan Mazarías González, se hizo presente por el Señor Presidente que habiendo sido orilladas las dificultades, que hasta ahora han entorpecido el otorgamiento de la escritura de Cesión del Solar que ofreció Antonio José Maya para construir sobre él la Casa Escuela y Sala Consistorial que está proyectada y en razón a que el pago se ha verificado con los fondos municipales, se estaba en el caso de formalizarla habida consideración a que para admitir la cesión ha precedido la oportuna autorización del Excelentísimo Señor Gobernador por su orden de trece de Marzo del año último.
Sigue el expediente con la autorización hecha al Sr. Alcalde para que represente a la Corporación Municipal ante distintos Organismos para la Cesión del indicado solar y se le otorga la oportuna copia certificada de esa autorización.
Sigue con la descripción del solar, y se dice que dicho solar situado en la plaza de la Constitución de Moralzarzal, cercado de algunos trozos de piedra de río y contiene en el centro un muro que fue fachada, este también de piedra en seco; la tira de fachada mide setenta y tres pies, el testero de la izquierda cuarenta y cuatro y setenta y dos formando un ángulo entrante, y el de la derecha que cierra el sitio ciento dos pies, cuya figura es un polígono irregular que medido geométricamente compone una superficie de 5778 pies equivalentes a cuatrocientos cuarenta y ocho metros y cincuenta y siete decímetros cuadrados. Linda al norte con la plaza de la Constitución del precitado pueblo, al mediodía con la calle de la Peñuela, levante Corral y Casa de D. Antonio José Maya y poniente Corral y Casa de Manuel de Prados.
Agregado hay otro documento que discribe la propiedad y dice Esta finca procedía de la Iglesia Parroquial del referido pueblo de Moralzarzal, y fue vendida por el Estado en pública subasta como bienes nacionales, que tuvo lugar en este juzgado el día treinta y uno de octubre de 1864, quedando el remate de ella en favor del referente por la cantidad de 450 escudos (en esa época 4500 reales) a pagar en 20 plazos señalados por las leyes.
Continúa el expediente con un documento en el que se hace referencia a las cargas a que está sujeto el solar, es decir los impuestos o tributos ligados a esa propiedad, y se dice que la finca está hipotecada por la suma de cuatrocientos veintisiete escudos y quinientas milésimas a que ascendía la parte no pagada del precio, esto si de los plazos que faltaban de satisfacer al Estado por la venta de la misma , cuyo vencimiento era el día diez y nueve de febrero de cada año, hasta finalizar en el año de 1884, siendo ese día el prefijado según la ley de desamortizaciones vigente y que los plazos sucesivos han sido todos satisfechos por el Antonio José Maya en el Banco de España, constando como cancelados los diez y nueve pagarés y se le advierte de que debe hacer constar esta circunstancia en el Registro de la Propiedad del Distrito antes de hacerse la inscripción de la escritura de venta, asegurando el Antonio José Maya que la finca no se halla afecta a cargas, responsabilidades ni gravámenes de ningún género salvo la hipoteca referida que quiere sea cancelada totalmente en virtud de un documento y de los pagarés que acreditan haberse satisfecho los plazos que quedó endeudado el Estado y que se exibirán en dicho Registro de manera que el inmueble esté grabado ni hipotecado.
Seguidamente se muestra como parte de un documento del expediente en el que se ve el precio de venta del solar a la Corporación Municipal de Moralzarzal.



El vendedor y el Ayuntamiento conciertan la venta con determinadas condiciones, como la de que Maya vende y Bonifacio Muñoz acepta en representación de Moralzarzal en precio de 490 escudos, o sea cuatro mil novecientos reales, que confiesa tener percibidos antes de ahora de los fondos municipales por mano del Alcalde Don Bonifacio Muñoz. Que el vendedor transfiera al comprador todos los derechos de Dominio que tenía sobre la finca y que el comprador está presente y acepta la escritura de enajenación a nombre de la Corporación Municipal que representa recibiendo en este acto la escritura y diecinueve pagarés, obligándose cada parte al cumplimiento de las condiciones que se imponen, y el Notario les advierte a los interesados la obligación que tienen de presentar la escritura en el Registro de la Propiedad y del pago a la Hacienda Pública del derecho por esta traslación de dominio.

Y estas líneas nos muestran lo que ocurrió en los años finales del siglo XIX con motivo de la compra del solar, propiedad de Antonio José Maya Antón, por parte de la Corporación Municipal de Moralzarzal, representada por el Alcalde Presidente Bonifacio Muñoz Sepúlveda, para la construcción de la Casa Escuela y Sala Consistorial donde hoy día se encuenta el edificio del Ayuntamiento.




Se tenía el solar, pero había que levantar el edificio, mas veamos el presupuesto para la construcción, que apareció en lo que era el Boletín Oficial de entonces, y a continuación se muestra lo publicado en el DIARIO OFICIAL DE AVISOS DE MADRID, año CIX - nº 34 del domingo 3  de febrero de 1867, con el anuncio de la Alcaldía dando cuenta del montante de la estimación del coste de la obra, siendo alcalde entonces Saturnino Estévez, según consta en el documento, y por la fecha de la operación y siendo alcalde entonces, no podía ser otro que Saturnino Estévez López (abuelo de Castor y Santiago Estévez Morales, personas de este pueblo que se dedicaron al transporte de pasajeros y de mercancías respectivamente) en el que se comunica que tendrá lugar la reunión en el Ayuntamiento para tratar de dicho presupuesto que asciende a 60.141 reales con 32 céntimos, viéndose seguidamente lo publicado, y se dice que habrá remate, es decir se subastará dicha construcción.



Para aquellos que no estén acostumbrados a saber de reales, que sepan que un real era un cuarto de peseta, es decir, que era un cuarto de seis céntimos de euro, o lo que quiere decir, que ese presupuesto para construir el edificio era de 90,36 euros.

El día dos de marzo de 1867, se aprueba el expediente de remate relativo a las obras de construcción del edificio de la Casa Consistorial y Escuela, siendo a favor del constructor Felipe Camacho, vecino de esta Corte como dice el documento recibido en la Alcaldía de nuestro pueblo, y en el precio de cincuenta y nueve mil novecientos ochenta reales de vellón, que es comunicado al Ayuntamiento a través de un escrito al Sr. Alcalde, que era Saturnino Estévez López, mencionado anteriormente.

Entre otras cosas, la cal usada en la construcción del edificio del Ayuntamiento provenía de la calera de Cerceda, el pueblo vecino, pudiéndose ver aún el horno de piedra donde se cocía la cal. El tejado se cubrió a base de tejas hechas en le tejera del pueblo que había donde hoy día se encuentra el parque llamado de la Tejera, por el barrrio de Arriba, cerca del arcillero, parque que alberga la ermita de la Santa Cruz, y el edificio tenía en la planta baja la escuela de niños, y en la primera planta se encontraba la vivienda del maestro y una sala de juntas para las reuniones de la Corporación municipal, un despacho para el Sr. Secretario y una habitación para guardar documentos, ubicándose en el semisótano que había entrando y a la derecha, dos calabozos.

Pero las arcas municipales se vieron muy mermadas con la compra del solar y además la construcción del edificio, así que había que hacer caja, de modo que el Ayuntamiento se puso manos a la obra y empezó a moverse, de manera que puso a la venta el antiguo edificio que albergó la Casa Consistorial, y viendo el documento que se titula : Expediente de venta del edificio Casa Consistorial de Moralzarzal instruido a instancias del Ayuntamiento. 1867-1869 nos damos una idea de los movimientos que hizo el Ayuntamiento en esos años.

Hubo la intención de venderlo, y hay un documento dentro del expediente antedicho en el que se ve que el Alcalde Mariano González envió una misiva a tres pueblos del contorno, Cerceda, Collado Villalba y Alpedrete, diciendo que «autorizado competentemente el Ayuntamiento de esta villa para la enagenacion en publica subasta del edificio que antes sirbio de Sala consistorial que ha motivado en el presupuesto municipal la construccion de la nueba Casa y escuela ha determinado tenga lugar el cuatro de octubre ultimo, a las doce de la mañana, y a fin de hacerlo asi, adjunto remito a V.V. respectivamente , un edicto para que se sirban fijarles en el sitio publico ya acostumbrado, y con nota de haberlo hecho asi les ruego me devuelvan la presente, para unir al expediente de su referencia.
Dios gue. a V.V. ms. as. Moralzarzal 4 de sept. de 1869.
El Alcalde. Mariano Gonzalez.
»

Siguen otros documentos en ese expediente de venta y en uno de ellos que se titula Diligencia de subasta sin postor, se ve escrito : «En la villa de Moralzarzal a cuatro de octubre de mil ochocientos sesenta y nueve, el Señor Alcalde Popular de ella D. Mariano Gonzalez, con asistencia de los individuos que componen la Corporación municipal de ella, y de mi el infrascripto Notario publico siendo el dia y hora señalada para la celebración de esta subasta, se constituyó en la Sala de remates, con objeto de celebrar la anunciada para la enagenación del local Casa de Ayuntamiento viejo, y publicado por el Alguacil de la Alcaldia a pesar de las infinitas veces que lo verifico, no hubo persona alguna que cubriese la cuota marcada, por lo cual y siendo pasada la hora con esceso, el Ayuntamiento en su virtud acordó : Que se saque nuevamente a subasta el edificio Ayuntamiento indicado por el mismo tipo y condiciones, para el dia primero de noviembre proximo a las doce de su mañana en este local anunciándose asi al publico por medio de edictos que se remitirán a los pueblos de Collado Villalba, Alpedrete y Cerceda y Boletin Oficial por conducto de S.E. Asi lo acuerdan, mandan y firman los que saben, siendo testigos Sinforiano Morato y Francisco Gonzalez y Manuel Sepulveda menor, de que doy fe» y aparecen las firmas del Alcalde Mariano González, Tomás Sepúlveda, Guillermo González, Victoriano González, Alejo Antonio Maya y Deogracias González además del Notario público Ángel González.

Seguidamente se muestran las firmas dichas de los Señores que firmaron.



Después de las firmas aparece una diligencia en la que se dice que en esa misma fecha fueron puestos los edictos y remitidos a cada destino según se acordó.

Sigue en dicho expediente un documento en el que se dirige el Alcalde del Moral, Mariano González, a las alcaldías de los municipios que aparecen en el margen izquierdo, y que son Alpedrete, Collado Villalba, Cerceda, Hoyo de Manzanares, Colmenarejo, Miraflores y Manzanares el Real, diciendo que la subasta para enajenación del local Casa del Ayuntamiento viejo tendrá lugar el día primero de noviembre próximo a las doce de la mañana, y «a fin de hacerlo notorio ruego a V.V. se sirban fijar los adjuntos anuncios respectivamente en sus localidades en los sitios acostumbrados y con nota de haberlo asi hecho les encarezco me devuelvan la presente para su unión al expediente de que corresponde.
Dios gue. a V.V. ms.as. Moralzarzal Octubre 4 de 1869
». Y lo firma Mariano González el Alcalde.

La sesión de subasta del día primero de noviembre se ve reflejada en otro documento del expediente y en el que se puede leer que se encabeza como Diligencia de subasta sin postor, igual que en el del mes de octubre, y en este se puede ver lo escrito : «En Moralzarzal a primero de noviembre de mil ochociemtos sesenta y nueve : El Señor Alcalde D. Mariano Gonzalez asistido del Ayuntamiento popular de ella , y de mi el infrascripto Notario publico se constituyo en la Sala de remates como dia y hora designado para la celebración de la Subasta del local casa del Ayuntamiento viejo en que fue publicado por el Alguacil de la Alcaldia a pesar de las infinitas veces que lo verificó, no hubo persona alguna que cubriese la cantidad en que se hallaba valorado y siendo pasada la hora con exceso, el Señor Presidente acordó suspender este acto para deliberar lo conveniente, que lo firma con quien de dichos Señores saben, siendo testigos Casto Guerra, Agustin Gonzalez Martin y Fran.co Gonzalez de que doy fe».
Y se ven las firmas de Mariano González, Tomás Sepúlveda, Guillermo González, Victoriano González, Alejo Antonio Maya, Deogracias González y del Notario público D. Ángel González, como las que se mostraron más arriba.
Como se ve, no se vendía el edificio del Ayuntamiento viejo, y además se confirma que hay, en años siguientes, la convocatoria de subastas de dicho edificio, como se expone en línea siguientes.

Y confirmando lo dicho, está este otro tema que es por lo menos curioso en la historia del pueblo, y es el de subastas del edificio que ocupó el Ayuntamiento viejo, para vivir en él, y veamos una primera que se celebró en el año 1874 e indaguemos en el expediente donde se da información de lo ocurrido, expediente que se encabeza como Subasta para el arriendo del Ayuntamiento viejo para vivir, y en la portada se ve que se adjudicó a Eleuterio Escriche, vecino del pueblo, por 80 reales.
Hubo un acuerdo en el Ayuntamiento de manera que reunido con la asistencia del Secretario el día catorce de junio de 1874, el Alcalde manifestó que el vecino Eleuterio Escriche Barbero le había indicado que tomaría en arrendamiento para vivir en él, el edificio urbano o casa que antes fue Salón de Ayuntamiento, y que opinaba que estando habitado sería ventajoso para el local y arrendándose se sacaría para poder atender para su sostenimiento, cosa que no se haría al estar cerrado. Estando de acuerdo los demás Señores con la idea del Alcalde acordaron fijar el público el anuncio sobre el arriendo de dicho local para el domingo veintiuno del corriente, fijándose como tipo de postura veinte pesetas.
Se acuerda, entre otras cosas, que en la casa no se pueda cortar ningun madero y que en ella no se haga uso de leñas de llama para no ahumarlo, y si únicamente de carbón, y que arreglen y allanen el piso. Así lo deciden, mandan y firman, quedando fijado al público el edicto, y aparecen las firmas de Juan Mazarías (que era el Alcalde en esos tiempos), Casto Guerra, Pedro González, Cosme Prados, Víctor Martín y el Secretario Ángel González.

El primer remate de la subasta tuvo lugar el día ventiuno de junio de 1874 en la Sala de Remates, se leyeron las bases del acuerdo anterior, se hizo la publicación por el Alguacil de la Alcaldía y Eleuterio Escriche cubrió el tipo de las veinte pesetas y se comprometió a cumplir con los demás extremos, y en vista de no presentarse otro licitador que ofreciese más, se dio por terminado este primer remate y anunciándose al público para admitir mejoras hasta el domingo próximo día 28, lo firmaron los que sabían y un testigo por el rematante.

En el remate final tuvo lugar el día veintiocho de junio de 1874, y la Corporación Municipal se reunió en la Sala de Remates a fin de celebrar el segundo y la adjudicación definitiva, y como se publicasen las veinte pesetas que hasta ahora ha ofrecido por renta de un año Eleuterio Escriche, y no habiendo otro postor que ofreciese más, se le adjudicó definitivamente el local, y estando presente se obligó a pagar y cumplir cuanto se halla establecido, presentando como fiador a Victoriano González. Firman los que saben, y estaban también presentes Alejandro Lázaro, Tomás Sepúlveda y Benito López, y por el rematante firmó Julián González.
La Corporación Municipal ingresó por la subasta del local del antiguo Ayuntamiento la cantidad de veinte pesetas, es decir los 80 reales que se dicen en la portada del expediente.

Un par de años más tarde tuvo lugar otra subasta de ese local, y en la cabecera del mismo se ve lo que está escrito y que se muestra seguidamente.



El expediente comienza diciendo que reunidos los Señores del Ayuntamiento el veinte de mayo de 1876, el Señor Alcalde manifestó que la vecina Manuela Balandín le dijo que si se le cediese para vivir la casa que antes fue Salón del Ayuntamiento, y opinaba lo mismo que en el expediente de 1874, que estando habitado sería ventajoso para el edificio y que arrendándose se sacaría para poder atender para su sostenimiento, cosa que no sucede hoy por estar cerrado, al dejarlo Eleuterio Escriche, y estando de acuerdo, que se fije al público el oportuno edicto de manera que se conozca el arriendo en subasta del local, admitiéndose las proposiciones, que no podrán ser menores de veinte pesetas, para el día veinticinco del actual, que es festivo, repitiéndose la publicación para el domingo siguiente veintiocho en que se adjudicará definitivamente al mejor postor, con la prevención de que el disfrute solo se concede para habitar personas y por el tiempo que media desde el citado día hasta San Juan de junio de 1877.
El primer remate tuvo lugar el día venticinco de mayo de 1876 concurriendo el municipio, y en la Sala de Remates se leyeron las bases del acuerdo anterior, se hizo la publicación por el Alguacil de la Alcaldía y Juan Rebuelta cubrió el tipo ofreciendo ciento diez reales y se comprometió a cumplir con los demás extremos, y publicándose y no habiendo licitador que ofreciese más, se dio por terminada esta diligencia del primer remate, anunciándose su resultado al público para admitirse mejora, si se presentase, hasta el próximo domingo veintiocho, firmando los que saben y siendo testigos Sinforiano Morato y Ángel Balandín.
El día veintiocho de mayo de 1876 se celebró en la Sala de Remates el segundo y adjudicación definitiva, y como se publicasen los ciento diez reales que hasta ahora se habían ofrecido por renta de un año, Saturnino Estebez ofreció once reales más, y como no se presentó otro licitador, como postor único se le adjudicó en ciento veintiun reales, y estando presente se obligó a pagar y cumplir cuanto se haya establecido, presentando como fiador a Patricio Segovia, obligándose cuando no lo haga el rematante.
Firmaron Juan Mazarías, Casto Guerra, Cosme Prados, Pedro González, Saturnino Estebez y Patricio Segovia, además del Secretario Ángel González, y estuvieron como testigos Tomas Sepúlveda y Pío de la Vega.

Preguntando a un descendiente de la familia Sanz, que tiene un local en la calle de la Iglesia en el lugar donde se encontraba la casa taberna que sirvió como Sala Consistorial, se ha podido sacar el hilo de la madeja que nos puede llevar a quien compró esa casa cuando se hizo el nuevo Ayuntamiento en la plaza del pueblo y el Consistorio quiso deshacerse de ella, y por esa persona se sabe que siendo herencia de su madre, María del Carmen Sanz Morales, la cual era hija de Loreto Salvador Sanz González y de Isabel Morales, y nieta de una persona de Mataelpino afincada en nuestro pueblo llamado Basilio Sanz Esteban, casado con María González Sepúlveda, se comienza a tejer la maraña de hechos que yendo hacia atrás en el tiempo, condujeron hasta el comprador.
De la herencia recibida como consecuencia del testamento hecho por los abuelos de María del Carmen, tanto del abuelo como de su esposa, entre los seis hijos, que fuero Pedro, Mariano, Vidal, Manuel Ramón, Loreto Salvador y Wenceslao Basilio Sanz González, siendo Loreto Salvador el padre de la dicha María del Carmen Sanz Morales, a la cual le correspondió la casa en su herencia, en el tastamento tanto de uno como de la otra, consta que para dividir los bienes que constituyen la herencia para lo cual se formarán seis grupos que se sortearán entre los herederos, lo que se hizo y por suerte le correspondió al padre de María del Carmen la dicha casa.
María González Sepúlveda falleció en el año 1912 y su esposo Basilio falleció en 1933, y como recuerdo de Basilio Sanz Esteban, se muestra seguidamente una foto de este hombre venido de Mataelpino al Moral a casarse con una mujer "cebollera" y formar una gran familia.



De esta persona se hace mención en el apartado de la carretería de este sitio web, con su proyecto de la Sociedad de Porteadores de piedra en el año 1895 y se ve que fue una persona muy emprendedora, pero veamos hechos que están relacionados con la venta por parte del Ayuntamiento de la casa taberna que fue su Salón de sesiones.

Existe un documento fechado el día treinta y uno de agosto de mil novecientos ocho en el que se hace referencia a un documento privado que dice que Manuel Martín Martín recibe de Basilio Sanz Esteban la cantidad de 5250 pesetas por todas las fincas que Manuel había comprado a Julián Balandín Solís, documento privado del once de octubre del año de mil novecientos siete, y entre esas fincas se encuentra la casa taberna, y que se obliga a otorgar a Basilio escritura pública de venta de dichas fincas.
Como continuación de eso, se ha conocido que Julián se obligó a vender a Manuel por dicha cantidad las fincas, siempre que abonase la cantidad antes del día primero de septiembre de 1908.
Puesto que Manuel no puede abonar esa cantidad antes de dicho plazo, cedió a Basilio, por cien pesetas, el derecho a comprar a Julián las fincas. Como se hallaba fuera de la vecindad en dicha fecha, Manuel consignó en el Juzgado municipal de esta villa las 5250 pesetas que fueron entregadas a Julián con la obligación de otorgar la correspondiente escritura de compra venta.
Sigue el documento reseñando las fincas de que se trata, y entre ellas hay una de la que se dice : 4.- La tercera parte de una casa y accesorios, situada en este pueblo, al sitio de la Taberna, en la calle de la Iglesia, que se compone de varias habitaciones y corral delantero, proindivisa del resto de los herederos de Castor Martín ... , y luego se dicen los lindes de esa finca, entre los que se lee que por izquierda y espalda estan las calles de la Iglesia y de la Huerta, y en el frente hay un corral que da a la calle de la Iglesia. Otra de las fincas pertenecientes a Julián Balandín reseñada en el documento es : 5. - Las dos terceras partes de la mitad de un pajar, situado en esta villa, inmediato al cerrillo de la Taberna, pro-indiviso de la restante, pero dividido ya de la otra mitad que fue de Eugenio Estebez ... y sigue con sus lindes para continuar con otras fincas.
La casa y el pajar pertenecen a Julián Balandín por compra a Alfredo Somacarrera Gómez, constando en escritura del notario D. Ildefonso Hueso Júder de fecha dos de octubre de 1907. Manuel Martín cede y Basilio Sanz adquiere por cien pesetas el derecho de comprar las fincas descritas en el documento y dice tener recibidas de Basilio las cien pesetas. Como consecuencia de ello, Julián Balandín vende y Basilio Sanz compra por la cantidad de cinco mil doscientas cincuenta pesetas las dichas fincas, que Dice Julián tener recibidas del Juzgado municipal. Basilio dice que las 5250 pesetas las distribuye de manera que a cada finca la da un valor, siendo la de la casa de la calle de la Iglesia la cantidad de 550 pesetas y las dos terceras partes de la mitad del pajar inmediato al cerrillo de la Taberna 150 pesetas, y a las restantes, otras cantidades que suman en total las 5250, con lo que las fincas pasaron a propiedad de Basilio Sanz Esteban, actuando como testigos Maximiliano Iglesias Fuentes, que era el farmacéutico, y Alfredo Somacarrera Gómez, siendo firmado el documento por todos ellos, vendedor, comprador y testigos en Moralzarzal el diez de octubre de 1908. Basilio Sanz era ya dueño de parte de la casa taberna pero no de toda.

Seguidamente se muestra una foto de esa zona del pueblo donde se encontraba la taberna Villa, y hoy día, en ese edificio de la izquierda, se encuentra la gestotía "HN CONSULTORES Y ASESORES" de Javier Navas y una empresa llamada JIMAR, dedicada a fotocopias y reprografía en general.



Mas sigamos con la historia de quién compró la Taberna Villa al Ayuntamiento. Existe otro documento por el que los hermanos Manuel, Mª del Pilar y Brígida Martín Martín venden varias fincas a Basilio Sanz Esteban, pero veamos quienes eran esos hermanos. Del matrimonio de Víctor Martín Pérez y María Martín González, casados en la iglesia de San Pedro de Madrid en el mes de noviembre de 1853, nacieron once hijos, pero la mayoría fallecieron de párvulos, quedando solamente los tres dichos cuando falleció su padre, Víctor, en 1876 y como eran sobrinos de Castor, un hermano de Víctor, de ahí que sean protagonistas de lo que se dice seguidamente.
En un documento ante el notario de Moralzarzal D. Ildefonso Hueso Júder, los hermanos Manuel, María del Pilar y Brígida Martín Martín, estas dos hermanas asistidas de sus maridos Juan del Valle García y Manuel García Herrero, comparecen ante el notario y así mismo Basilio Sanz Esteban, para la venta de varias fincas por parte de los hermanos a Basilio, y entre esas fincas se encuentra un tercio de una casa situada en el pueblo al sitio de la Taberna y en su calle de la Iglesia, que se compone de varias habitaciones y un corral delantero, siendo proindiviso de las dos terceras partes restantes que se dieron en pago a los herederos de Castor Martín y que pertenecen al comprador y a Felipa Martín (tía de los tres hermanos), valorándose para esta venta en 250 pesetas, y la tercera parte de la mitad de un corral situado inmediato al Cerrillo de la Taberna, proindiviso de las dos terceras partes restantes que pertenecen al comprador y a Felipa Martín, que se valora a efectos de esta operación en cien pesetas, resultando el valor de las fincas a vender en 550 pesetas, que confiesan los vendedores tener recibidas del comprador con anterioridad a este acto.
Continúa el documento diciendo que las fincas pertenecen a los tres hermanos, Manuel, Pilar y Brígida, por herencia de Castor Martín Pérez (tío de los hermanos), fallecido el día 19 de diciembre de 1883 y las operaciones de testamentería fueron aprobadas por el Juzgado de primera Instancia de Colmenar Viejo por auto de 18 de noviembre de 1884, y protocolizadas en la notaría de Moralzarzal a cargo de D. Ángel González Solís.
Es decir, que la Taberna Villa en ese año de 1883 en que fallece Castor Martín, era de su propiedad ya que las operaciones de testamentaría de los tres hermanos realizadas por el Juzgado de Colmenar lo demuestran, y es entre esa fecha de su fallecimiento y la del vencimiento de la subasta celebrada en 1876 para el arriendo del Ayuntamiento viejo para vivir, y que se llevó Saturnino Estévez, o sea el día de San Juan de 1877, las que limitan el periodo de tiempo en el que se compró la taberna donde se celebraban las sesiones del Consistorio de Moralzarzal.
Mas en un acta de la sesión celebrada en la Casa Consistorial el día 9 de julio de 1881 se ve que se llegó al acuerdo de celebrar el remate del Ayuntamiento viejo para el día 17 de ese mes, y en la sesión celebrada el 4 de noviembre de 1882, en el acta se ve que se dice de la idea concebida por la corporación de reformar el Ayuntam.to viejo con el fin de habilitarle para casa Escuela de niñas, y es en la sesión celebrada el día doce de noviembre de mil ochocientos ochenta y dos cuando se acuerda, viéndose escrito hechose presente a la junta de asociados del pensamiento concebido por el Ayuntam.to de la conveniencia que resultara a los fondos municipales de habilitar para local de la Escuela de niñas el salon del Ayuntam.to viejo y de ese modo se ahorrara el pago de los alquileres con solo la formación en aquel de los tabiques precisos para las habitaciones y apertura de huecos para las luces y cambio de la puerta a la rinconada del Archivo, por ser deficientemente capaz para el objeto que se indica la luz ....

Como se ve el edificio que ocupó el Ayuntamiento viejo no se vendió hasta que Castor Martín lo compró, ya que al morir esta persona, en diciembre de 1883, le pertenecía y finalmente acabó en manos de Basilio Sanz Esteban, pero en 1881 en un acta del Ayuntamiento de la reunión celebrada en la Casa Consistorial el día 9 de julio de ese año, se trató del arriendo del Ayuntamiento viejo, y aún seguía siendo de propios en 1882, ya que en otra reunión celebrada el día 4 de noviembre de ese año, se trató de habilitar el edificio para escuela de niñas.
En la sesión celebrada el siete de junio de 1899, se dijo hablar con los maestros alarifes Víctor Santos (contratista que se llevó la subasta de las obras de la traída de aguas del Robledo a la fuente de los Cuatro Caños) y Escolástico Bermejo Prieto (constructor que hizo muchas obras en el pueblo como la casa que se estaba haciendo el que fuera presidente del gobierno D. Manuel Portela Valladares) para tratar de las obras de esa escuela, y en el acta del día nueve de ese mismo mes y año se dice que se tuvo contacto con ellos.

Siguió como taberna, una vez en manos privadas, puesto que en un acta de la reunión habida por el Ayuntamiento en la que se trataba de la construcción de la escuela de niñas en el edificio vivienda de la maestra, hubo diversas opiniones de los Concejales y una de las pegas fue que algunos concejales no querían que se hiciese allí, por estar colindante con la taberna Villa y no es bueno para la educación de las niñas, siendo entonces alcalde Melchor Antuñano Martínez y secretario Maximino Sánchez Oñoro. Los señores concejales Antolín González y Celestino Sepúlveda estaban a favor se oponín Patricio Mayoral, Aniceto González y Ramón González y puso pegas el concejal Angel Balandín.
Basilio Sanz Esteban luego tuvo en la plaza una taberna en la que ponía en el dintel de la puerta "TIENDA DE VINOS".

Y estas son cosas que sucedieron en nuestro pueblo y que constituyen parte de su historia, cosas que al menos es curioso conocer y sobretodo por las personas que vivimos en el Moral y que tenemos ciertas inquietudes, para saber algo del pueblo donde vivimos.

bibliografía : Archivo Municipal de Moralzarzal - legajos 50, 60, 79.1 y 107

© 2006 - Antonio López Hurtado