p Transporte en Moralzarzal

Transporte de viajeros en Moralzarzal


El transporte de viajeros en muestro pueblo, estuvo muy asociado a la cartería, pues cuando empezó dicho transporte con Ángel González Mazarías, vecino y natural de Moralzarzal, nacido en agosto de 1878, siendo nieto por línea materna de Juan Mazarías, sacristán que hubo en la parroquia de San Miguel Arcángel, y que fue alcalde en 1906 y esposo de Norberta Martínez, dueña del prado Mesón donde se hizo el salón de baile hoy día SORCAS, el transporte de viajeros lo hacía con un coche de caballos de Moral a Villalba, teniendo que coger el correo en la estación para llevarlo a Moral, Cerceda, Boalo, Mataelpino y Manzanares, aunque el reparto a Manzanares no lo hacía con el coche sino con una caballería.
Un conductor de ese coche que tuvo Ángel González fue Pablo Martín Fernández, persona natural del pueblo segoviano de Escobar de Polendos, padre de Julián Martín Alonso, que fue esposo de la hija del Sr. Ángel, como decíamos al cartero manco que se menciona en la página de este sitio web dedicado a la cartería. Afortunadamente se conserva una fotografía de ese coche de caballos, hecha en la plaza del pueblo hacia 1895, y seguidamente se muestra a los lectores de esta página web, foto que nuestra querida vecina Julia Puente conservaba en su poder.



En la foto se aprecia el coche de caballos en medio de la plaza del pueblo, o de la Constitución, y la casa que hay detrás y a la izquierda que aún se conserva en buena parte, y ese portalón con el tejadillo que era el lugar que hoy día ocupa el edificio que fue El Almacén, estando entre medias lo que en estas fechas ocupa el estanco de la plaza, y ese carruaje se guardaba en un pajar que había en la calle de la Iglesia, donde está la travesía de la Fuente, según me contaba su nieto Julio Alcón González.
En el edificio antedicho de la plaza del que se ve la chimenea, se puede distinguir «O  LOP», que corresponde a la tienda que tuvo allí Pedro López González, conocido en el pueblo como «el tío Perico», padre de Pedro López Masedo que era conocido entre la población «cebollera» como «Pedrito el cura». De esa tienda se puede ver más información en el apartado de este sitio web dedicado al Almacén, que era como se llamaba esa tienda en años posteriores cuando se construyó en la parte donde se ve el portalón antedicho.

Siguió con el transporte de viajeros Fructuoso García, como dice el acta de 1901 que está encabezada como
Contrato que establecen el Ayuntamiento de esta villa y Fructuoso Garcia para el transporte de viajeros desde la Estacion de Collado Villalba, y que continúa diciendo que en la reunión que mantuvieron el día 18 de junio de 1901, de una parte el Sr. Alcalde D. Ramón González Muñoz, en representación del Ayuntamiento, cumpliendo con lo acordado en sesión del trece del corriente mes, y de otra Fructuoso García Bravo, mayor de edad y vecino de Collado Villalba, haciendo un contrato consistente en cuatro apartados, como son que Fructuoso García y Bravo se obliga a prestar el servicio diario de transporte de viajeros desde la Estación de Villalba a este pueblo y viceversa, en tartana o coche, haciendo dos viajes diarios en la forma siguiente : Salida de este pueblo á las cinco de la mañana y de la Estacion para su regreso á las diez y media de la mañana : por la tarde salida de este pueblo á las tres y media y de la Estacion á la llegada del tren de las siete y media.
Tendrá derecho Fructuoso a percibir una peseta por el trayecto de siete kilómetros por cada viajero, y sin cobrarles nada por la maleta o un bulto que traigan en la mano, y lo mismo será para los vecinos de esta villa como para forasteros. Será libre de cobrar lo que estime oportuno si se trata de baules o bultos de grandes proporciones. Quedará dispensado del servicio un día, por rotura del carruaje o por estar enfermo, y hará las gestiones oportunas para que no esté suspendido el servicio más de tres días.
El Ayuntamiento abonará en concepto de subvencion para que pueda costearse este servicio treinta pesetas mensuales al Fructuoso Garcia por el término de un año contado desde hoy á igual dia del venidero de mil nuevecientos dos, por cuyo tiempo se hace el contrato.
Se establece que si la Compañia del ferrocarril variase las horas de los trenes
se cambiaran tambien las de salida del Coche en convinacion con aquellas asi como si en el invierno fuese conveniente variar la hora de por la mañana.
Lo firman el Sr. Alcalde y por Fructuoso, que dijo no sabía, lo hacen dos testigos, Gabino Bordón y Alfredo Somacarrera.

Fructuoso aparece también en el acta de la sesión de fecha 26 de abril de 1902 presidida por el Sr. Alcalde Melchor Antuñano Martínez, en la que se trató del asunto del transporte, pues se lee
Habiendo comparecido a esta sesión el individuo Fructuoso García, dueño del coche que presta el servicio diario desde la Estación de Villalba á este pueblo y venciendo el contrato que tiene hecho con este Ayunt.o el dia diez y siete de junio próximo venidero, se acordó que desde dicho día continúe el contrato por un año más con las mismas condiciones que constan en el referido contrato, acordándose además á petición del interesado que se le concedan adelantadas á cuenta del sueldo que devengue, doscientas cincuenta pesetas para que pueda comprar una caballería, siguiéndose con otro asunto hasta acabar la sesión.

Ya se tiene asignado otra vez el servicio de transporte de viajeros de este pueblo para poder llegar a la estación de Villalba, y además se podía ir a pueblos cercanos, pero veamos como sigue este asunto en los siguientes años.

En sesión del Ayuntamiento de fecha 30 de mayo de 1903, bajo la presidencia del Sr. Alcalde antedicho, se lee que
en virtud de las instrucciones verbales que se le habian dado por el Ayunt.o, tiene anunciada la subasta para el arrendamiento del servicio de transporte de viajeros que se convocara para mañana a las once y media de la mañana la subasta para arrendamiento del servicio de transporte de viajeros de la Estación de Villalba á este pueblo, y del mismo a Cerceda y Manzanares y viceversa, para el dia de mañana a las once y media de la mañana, y en la sesión anunciada para tratar el tema ese día vemos lo que se plasmó por escrito :
Expediente instruido para el arrendamiento en pública subasta del servicio diario de coche para el transporte de viajeros desde la Estación de Villalba á esta villa, y de la misma á Cerceda y Manzanares el Real y viceversa.
Consiste en un pliego de condiciones que hace público el Ayuntamiento de Moralzarzal, separadas según ocho apartados, expresando en ellas todas las exigencias y condiciones para poder llevarse en pública subasta el arrendamiento de ese servicio, como son que el contrato tendrá una duración de dos años contando desde el día diez y siete de junio próximo hasta el mismo día de 1905, para el transporte de viajeros desde la estación de Villalba a este pueblo, y desde el mismo hasta Cerceda y Manzanares el Real y viceversa.
Se le subvencionará con una peseta diaria todo el año por si fuese escaso el número de viajeros, que se nota sobre todo en invierno, y se le abonará por trimestres vencidos.
El arrendatario se compromete a realizar el servicio poniendo de su cuenta coches y caballerías suficientes y de buenas condiciones para la comodidad y seguridad de viajeros, debiendo hacer dos viajes diarios de ida y vuelta en combinación con las horas de los trenes de la línea del Norte, y adaptándose al horario de los trenes, pero en principio se seguirá de manera que saldrá de este pueblo a las cinco y media de la mañana para tomar los viajeros del tren de las siete menos cuarto, regresando de la estación a la llegada del tren de las diez, y por la tarde salida del pueblo de tres y media a cuatro, para el tren de las cinco y regreso a la llegada del tren de las seis y media.
Tanto a los veraneantes como a los vecinos del pueblo y demás personas que se dirijan a su negocio particular, solamente podrá cobrar por el trayecto de este pueblo a Villalba pueblo, veinticinco céntimos de peseta, y lo mismo desde ese pueblo a la estación, otros veinticinco céntimos. Desde este pueblo a Manzanares cincuenta céntimos, tanto de ida como de vuelta.
Respecto al precio a cobrar por bultos, estarán sujetos a que hasta 15 kilogramos será gratis, de 15 a 40 pagarán 25 céntimos desde la estación hasta esta villa, los de 40 a 75 kilos pagarán cincuenta céntimos, y de 75 a 100 kilos pagarán 75 céntimos, no permitiendo bultos que sobrepasen los 100 kilos.
Hay otra condición expresada en el pliego de condiciones de la subasta que dice :
Se establece como condicion precisa que si en el trayecto de Manzanares á esta villa se ocupase el coche, el contratista tendrá siempre coche de buenas condiciones dispuesto en esta villa para que el servicio de viajeros de la misma no sufra entorpecimiento alguno, y lo mismo en todos los trayectos del recorrido. Y además, el rematante garantizará el cumplimiento de sus obligaciones con fianza de quinientas pesetas en metálico o fianza personal suficiente a juicio de la Corporación, perdiendo la fianza si faltase al cumplimiento de las condiciones estipuladas, que quedará en beneficio de los fondos municipales.
Y se terminan las condiciones con :
Este contrato se adjudicará á la persona que ofrezca mayores ventajas en la licitacion así como mejor garantia á juicio de la Corporacion municipal.
Bajo estas condiciones se verificará la subasta el día 31 del actual, que se halla anunciada por la Alcaldía, a las once horas y media, y se firma el 30 de mayo de 1903, pero se añade una aclaración, y es que los niños hasta tres años irán gratis, y los de tres a siete años pagarán la mitad que las personas mayores.
A continuación de las firmas, en el documento se ve la diligencia de subasta, en la que se exponen las actuaciones de los dos pujantes, Fructuoso García y Manuel del Cerro, pero veamos los hechos.
Se celebró la subasta el día 31 de mayo de 1903 bajo la presidencia del Sr. Alcalde D. Melchor Antuñano, con asistencia de los Concejales del Ayuntamiento, asistidos por el Secretario, leyéndose primeramente las condiciones, y el vecino de Villalba, D. Manuel del Cerro y Pardo aceptó el contrato en la forma expresada en el pliego de condiciones, con la excepción de que si él no fuese el que contratase el servicio con Manzanares el Real, no quedará obligado a verificar el servicio hasta dicho punto, haciándolo solo de la estación a este pueblo, y pone como garantía toda su propiedad que tiene en Collado Villalba, pero el Ayuntamiento solamente acepta la personal para responder de las quinientas pesetas que fija.
Fructuoso aceptó el contrato y se obligó a no cobrar por los equipajes de hasta 23 kilos de peso y llevar garatis a los niños de hasta siete años.
D. Manuel del Cerro, aceptando las condiciones anteriores ofreció la ventaja de conducir gratis a los enfermos pobres calificados como tal por el Ayunt.o
Fructuoso García aceptando lo anterior, ofreció no cobrar nada por el transporte de músicos, toreros y polvoristas para la función de Ntra. Sra. del Rosario que se costeó siempre por el Ayunt.o
Y así se siguió la subasta, poniendo cada uno un poquito más que el otro, pues D. Manuel del Cerro aceptando lo anterior obligose á transportar gratis todo el material sanitario y botiquín que fuese preciso en épocas de epidemia en este pueblo durante el periodo de los dos años del contrato.
Fructuoso García aceptó lo anterior y bajó cinco céntimos en los asientos de los viajeros de la Estación de Villalba á este pueblo.
D. Manuel del Cerro bajó un céntimo más en cada viajero, á cuyo sujeto le quedó adjudicado este contrato presentando por fiador á D. León Mansilla y González de esta vecindad, que aceptó el cargo y se obligó en la misma forma que el rematante ------

Con lo cual se dio por terminado el acto, certificando el Secretario, y siguen las firmas de Melchor Antuñano, Antolín González, Alfredo Somacarrera, Miguel González, Justo Balandín y Ángel González, que corresponden al Alcalde y Concejales. También se ve la firma del rematante Manuel del Cerro, su fiador León Mansilla y la del Secretario Maximino Sánchez, con lo que ya tenemos otra persona a la que se adjudicó el servicio de transporte de viajeros de este pueblo a Villalba desde 1903 hasta 1905, viéndose seguidamente la parte final del acta con las firmas.



Continuaba el movimiento de aquellas personas que se mostraban interesados por llevarse el transporte de viajeros de nuestro pueblo, y vemos que en el acta de la sesión ordinaria celebrada en el Ayuntamiento del día seis de agosto de 1904, bajo la presidencia del Sr. Alcalde D. Alfredo Somacarrera Gómez, con la asistencia de los Concejales Antolín González, Mateo Segovia, Pablo González y Julián Cuena, se empezó con la lectura del acta anterior, que fue aprobada, se siguió con el asunto de un terreno cercano a la fuente de los Cuatro Caños, y se entró a tratar el tema del transporte, de manera que se sio cuenta de un escrito de fecha veintiuno de julio próximo pasado que dirigen a la Alcaldía los señores Manuel del Cerro Pardo y Cayo Mansilla Santos, en el que del Cerro pretende ceder a Mansilla, el contrato del servicio de transporte de viajeros que tiene hecho con el Ayuntamiento, en las mismas condiciones que constan en el expediente de subasta visto en líneas precedentes, y examinado por la Corporación, ésta acordó acceder a ello, siempre que el fiador, León Mansilla, acepte por acta la continuación de la fianza en el cesionario Cayo Mansilla, entendiéndose que si no acepta, Manuel del Cerro continuará con sus obligaciones del contrato que tiene hasta su vencimiento.
Hay que decir que León Mansilla González era el padre de Cayo Mansilla, siendo el padre, natural de Colmenar Viejo y casado en nuestro pueblo con Dolores Santos, también de Colmenar Viejo, boda celebrada en 1862.

En el diario universal de noticias "La Correspondencia de España" de fecha 21 de marzo de 1911, aparece la noticia de la adjudicación de la conducción del correo entre la cartería de la estación de Collado Villalba y la de Moralzarzal a Don Cayo Mansilla en 850 pesetas.

En sesión del Ayuntamiento de fecha 17 de marzo de 1923 se trató del cese de Cayo Mansilla como concejal y Alcalde, y se ve que en la sesión, el Sr. Alcalde D. Cayo Mansilla Santos presentó una orden del Sr. Gobernador Civil de fecha 15 del actual, en la que previo al informe emitido por la Comisión Provincial, resuelve declarar incapacitado a Cayo para el desempeño del cargo de Concejal de este Ayuntamiento al percibir sueldo del Estado como conductor del correo desde Villalba a esta villa, y en su consecuencia, el Ayuntamiento acordó el cese del Sr. Mansilla en el desempeño de su cargo, quedando encargado de la Alcaldía el teniente de Alcalde D. Alfredo Somacarrera Gómez, interinamente hasta que en sesión extraordinaria se reúna el Ayuntamiento para nombrar Alcalde, a lo que Mansilla protestó y dijo que se proponía interponer recurso de apelación de la orden del Sr. Gobernador ante el Sr. Ministro de la Gobernación, y que no procede el cese de su cargo hasta que el recurso se resuelva, pero a pesar de ello, el Sr. Somacarrera quedó encargado de la Alcaldía. Se hace constar que la orden del Sr. Gobernador no obra en el archivo del Ayuntamiento, ya que presentada por Mansilla, la leyó el Secretario y Mansilla la recogió y se la guardó, no dejándola en el Ayuntamiento, de manera que se dio por terminada la sesión, y eso es lo que se lee en el acta relativa a este asunto.
El ser conductor del correo implicaba el llevar también a viajeros, ya que así se estableció desde que Ángel González Mazarías tuvo ese servicio a finales del siglo XIX.

Toribio Gómez Cuadrado solicitó el día 10 de abril de 1923 el servicio de transporte de viajeros entre la estación de Villalba y el pueblo de Moralzarzal con salida de nuestro pueblo a las siete y treinta de la mañana y regreso a las diez, y por la tarde a las 17:30 y regreso a las 20, y con la tarifa de una peseta y veinticinco céntimos por cada viaje de ida o regreso, pudiendo llevar gratuitamente cada viajero 10 kilos de equipaje, y el 10 de junio de 1924 aparece en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid solicitando el servicio de transporte de viajeros de Moralzarzal a Cerceda, pero en la edición del primero de diciembre de 1932 se dice que debe ingresar en el Tesoro Público por incumplimiento del servicio a que estaba afecto, 199,60 pesetas en metálico, constituido por Toribio Gómez en 27 de abril de 1923 en garantía de su contrata de la conducción del correo de la estación de Collado Villalba a Moralzarzal.
Cayo Mansilla y Toribio Gómez fueron socios según se ve en líneas más adelante, y el hijo de Carlos Estévez que se dedicó a ayudar a su padre en el transporte de viajeros, Castor Estévez Morales, nacido en Moralzarzal en marzo de 1901, denunció a la pareja dicha como se ve en un escrito que dirigió a Ilmo. Señor Delegado de Hacienda de la Provincia de Madrid, en la que dice que es mayor de edad, y
a V.S.I. acude y en la forma más respetuosa y procedente con arreglo a derecho expone : Que en virtud de denuncia que presentó el que suscribe, se sigue un expediente en el Negociado correspondiente de la Administración de Propiedades e Impuestos de esta Provincia contra Cayo Mansilla y Santos y contra don Toribio Gómez Cuadrado, vecinos de Moralzarzal por defraudación al Estado del impuesto de transportes de viajeros con dos automóviles y un coche de caballos desde la Estación de Collado Villalba a dicho pueblo y vice versa, después de las comprobaciones por los delegados de ese Centro en esta villa, se ha puesto de manifiesto a los denunciados para que aleguen en el plazo de diez días lo que consideren pertinente a su derecho.
Está plenamente probado y demostrado que los denunciados referidos hicieron el servicio de viajeros antes indicado con los tres vehículos citados, en el verano último, pero para contrarrestar y perjudicar los legítimos derechos del Estado, el Don Cayo Mansilla ha practicado una información de cinco testigos ante el Juzgado municipal de este pueblo, ante el Juez municipal Don Toribio Gómez Cuadrado que es su compañero de los coches y también denunciado en el expediente administrativo en cuestión, cuyos testigos íntimos amigos del Mansilla y hábilmente preparados por éste se han atrevido a declarar bajo juramento, que les consta a ciencia cierta que el Coche de Caballos del Señor Mansilla no prestó servicio de viajeros desde el 31 de marzo de 1923

Sigue diciendo que la información dada por los testigos es falsa y que no puede consentirse porque si tal procedimiento prevalece, no habría justicia con ponerse de acuerdo interesado y testigos que faltando a la conciencia declaren falsamente, y para evitar que eso suceda, recurre al Sr. Delegado solicitando, que se ordene por su Autoridad o por la que competa en el asunto que, ante la Alcaldía de esta villa se abra amplia información testifical para justificar :
1º- Que Don Cayo Mansilla tuvo el servicio de viajeros en todo el verano de 1923 a partir de primero de abril, dos automóviles de viajeros, un coche de viajeros de tres caballos con seis asientos, alternando algunos días con una jardinera también conducida por caballerías, haciendo el servicio entre Moralzarzal y la Estación de Villalba y viceversa, con viajeros y equipajes de los mismos hasta fin del expresado verano.
2º - Que así mismo se solicita que informe el teniente de la Guardia Civil de la Línea de Villalba y los Comandantes del Puesto de Villalba y de Cerceda sobre los extremos que comprende el punto anterior.
Practicada la referida información y a la vista de su resultado, y como ha de demostrarse que la información practicada en este Juzgado municipal a instancia de Don Cayo Mansilla comprueba un hecho que es completamente falso, procede así :
Que se saque testimonio de las actuaciones practicadas y declarando nula la información practicada por el Cayo Mansilla en este Juzgado se declare que el Juez municipal Don Toribio Gómez como dueño que se impone de los automóviles de viajeros de que se trata y habiendo cometido un abuso de atribuciones que debe ser corregido y castigado con arreglo a la Ley, y que se inculpe a los cinco testigos que han declarado en la información antedicha, (y da los nombres de cinco vecinos del pueblo), por haber cometido con su falsa declaración el delito definido y castigado en el artículo trescientos treinta y cinco del Código penal, y además que se pase tanto de culpa por tal hecho contra Don Cayo Mansilla Santos por presentar testigos para que declaren sobre un hecho que le consta ser falso, según el artículo trescientos treinta y nueve del Código referido.
Y por tanto suplica :
Que en vista de los expuesto se digne acordar que se practique cuanto se solicita en este escrito por ser de justicia.
Dios gue a V.S.I. mus. as. Moralzarzal ventiseis de Marzo de mil novecientos venticuatro
.
Y lo firma Castor Estévez, como se puede ver en la parte final del documento.



Cayo Mansilla aparece en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid del 23 de julio de 1929 como propietario del "
coche automóvil, ómnibus, marca Chevrolet con matrícula M-29.650 dedicado actualmente al transporte de viajeros entre Collado Villalba y Navacerrada, tasado en 4.000 (cuatro mil pesetas)", el cual es sacado a la venta en pública subasta por el juez municipal de Moralzarzal, Basilio Balandín, para cubrir una deuda con un vecino del Moral.
De Cayo Mansilla hay que decir que tuvo varios hijos, y en el recorrido de vuelta al pueblo de un autocar suyo conducido por su hijo Manuel, proveniente de Becerril de la Sierra donde se celebraban las fiestas patronales, en lugar de venir desde el cruce del Gamonal al pueblo, lo hizo por Cerceda, pero desafortunadamente volcó en las curvas de las Columnas, y otro hijo que venía en la baca del autocar, Antonio, falleció como consecuencia de las heridas producidas en el vuelco.

Siguió Carlos Estévez Muñoz con el transporte de viajeros en este pueblo, ya con un Ford de pedales, y sus hijos llamados Castor y Santiago Estévez Morales, el primero nacido en 1901 en Moralzarzal y el segundo en 1902 en Becerril de la Sierra, cuando tuvieron edad para ayudar a su padre, se dedicaron al transporte, Castor con viajeros, y Santiago con mercancías.

Pero hubo un tiempo en el que Cayo Mansilla y Carlos Estévez coincidieron compartiendo el servicio de transporte de viajeros, y como consecuencia de sus distintos pareceres sobre el trabajo, tuvieron sus discusiones.

Carlos Estévez aparece en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid de fecha 31 de diciembre de 1918 como cabeza de familia en el pueblo cercano de Becerril de la Sierra, y en esa misma publicación, pero de fecha 2 de abril de 1923, es mencionado como vecino de Moralzarzal y solicitante del servicio de viajeros con automóviles de su propiedad entre la estación de Villalba y el pueblo de Moralzarzal, con la tarifa de 0,75 pesetas desde la estación al pueblo de Villalba, lo mismo para el recorrido de Villalba a Moralzarzal, y desde la estación a Moralzarzal, 1,50 pesetas, solicitud incluída en dicho Boletín Oficial de la Provincia y firmada el 27 de abril de ese año por el Sr. Gobernador Civil Navarro Reverter, y puede que esto se deba al cese de Cayo Mansilla del mes de marzo.

En el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid de fecha primero de mayo de 1925, se ve mencionado en el concurso público o licitación entre Toribio Gómez Cuadrado y Carlos Estévez Muñoz, para la concesión en exclusiva del servicio de transporte de viajeros en automóvil entre Collado Villalba (estación), Moralzarzal, Cerceda, El Boalo y Manzanares El Real, lo cual aparece firmado por el Gobernador Civil D. Manuel de Semprún, y se dice que Toribio y Carlos son vecinos de Moralzarzal, y he comprobado que Toribio falleció en nuestro pueblo en noviembre de 1935 siendo soltero, y Carlos en febrero de 1955 como viudo.

En la publicación mensual "Madrid Automovil" del mes de julio de 1930, se dice que Carlos Estévez tiene un coche Ford con matrícula 38.392.

Carlos Estévez tuvo un Ford T, conocido también como «Ford de pedales», ya que reunía tres de esos elementos, uno como freno, otro para la marcha, y otro para la marcha atrás, lo que permitía que cuando el conductor pisaba el pedal de marcha, el coche comenzaba a andar automáticamente. Esta ventaja hizo que al modelo más económico de Ford, según algunos, se le conociera también con el sobrenombre de «foot in, go», que en España y, sobre todo en Canarias, se le puso enseguida el apodo de «fotingo», y también tuvo un Buick como taxi y un Ford 4.
De Santiago se habla en la página de este sitio web, la dedicada a la ganadería láctea, haciendo el transporte de las cántaras de leche hasta la estación de Villalba y hasta Madrid.
Un nieto de Carlos llamado Santiago, recuerda que el coche de su abuelo tenía un par de bocinas, una a cada lado del vehículo, y que se hacían sonar comprimiendo la pera que tenían, estando ese coche guardado durante la guerra de 1936 en un garaje que tenían en la calle Antón nº 50.
Castor primero tuvo la línea hasta Villalba y su estación, y después se la concedieron hasta Madrid, y entre los coches que tenía, uno era un Dodge azul y clarito por la parte de arriba, y por los años 50, un Chevrolet que era reparado, pues era de los años 30. Cuando se le concedió la línea a Madrid, iba por la mañana y volvía por la tarde. Paraba en la Rozas donde casa Masa (ya desaparecido) y en Torrelodones en casa del tío Barquilla que estaba al lado de teléfonos, luego paraba en Villalba pueblo y por fin a Moral. En Madrid paraba en la calle Hileras, luego en Bailén 11 donde el bar El Recreo que regentaba un asturiano.

El coche de Castor, cuando le adjudicaron la concesión de la línea del transporte de Moral a Madrid, salía de la calle Hileras, luego de Bailén y antes de dejar Castor la línea, salían sus coches de la calle Gaztambide nº 8, y entre sus coches tuvo un Dodge, un Chevrolet y un Citröen, y se ve en la prensa que en los años 50 ya tenía la línea de Moralzarzal, pues en Boletín Oficial de la Provincia de Madrid del 15 de junio de 1951, se le comunica como a otras empresas que tenían servicio de transporte de viajeros, por si acaso resultaban perjudicados al solicitarse en esta ocasión el servicio de transporte de Madrid a Aravaca por Dª Modesta Morales, por tener sus itinerarios puntos de contacto con el solicitado.

Carlos Estévez y luego su hijo Castor usaban de gasógeno para mover el coche, de manera que por la noche hacían cisco y así tenían gas para el día siguiente poder cargar el gasógeno, pero veamos en qué consistía.
En algunos vehículos automóviles, se instalaba un aparato llamado gasógeno, destinado a producir carburo de hidrógeno empleado como carburante, y es un sistema que permite obtener combustible gaseoso a partir de combustibles sólidos como el carbón, la leña o casi cualquier residuo combustible. Al quemar la leña o el carbón de forma incompleta, se genera, entre otros gases, monóxido de carbono, que tiene algo de poder calorífico, y si se le añade agua, también se puede generar hidrógeno.
Tuvo un uso muy extendido en España, al terminar la guerra civil en 1939 por las dificultades de abastecimiento de petróleo en el mercado mundial. Se añadía a los automóviles un carricoche remolcado donde iba el generador, y utilizando este sistema se podían aprovechar combustibles sólidos para mover motores de combustión interna en los tiempos de escasez de gasolina y gasóleo.
El sistema consiste en una tecnología muy sencilla, pues al quemar de forma incompleta madera, carbón, o incluso el hidrocarburo gaseoso y muy inflamable que se obtiene por la acción del agua sobre el carburo de calcio, se generan distintos gases, como son el monóxido de carbono, gas que dispone de cierto poder calorífico, y mediante una ligera modificación en los motores de gasolina, permitía mover el vehículo.
Con esa premisa y dada la complicada situación que se atravesaba en España al final de la Guerra Civil, por la gran escasez de combustible debida entre otras razones al estallido de la Segunda Guerra Mundial, se propició que durante los años de la década de los años cuarenta, se hicieran a gran cantidad de vehículos las adaptaciones necesarias para poder circular con ese sistema, como automóviles, autocares y camiones. En los autocares y camiones, las calderas y depósitos se acoplaban de mejor manera al haber más espacio disponible, y en este asunto participaron desde pequeños talleres hasta las grandes marcas dedicadas a la fabricación de vehículos.
Y como siempre, ante la escasez de medios se echó mano de la imaginación, con lo que apareció el gasógeno para producir gases que funcionaran como combustible de los motores de explosión como si de gasolina se tratase, pero con mucha menos potencia, y para recuerdo de las gentes que conocieron el coche de Castor, aquí va la foto del coche con el gasógeno, foto que cortesmente me ha cedido D. Enrique G. de Herreros, vecino de Collado Villalba.



En la prensa aparece el transporte de viajeros como se ve en el número de la Guía Industrial y Artística del Centro del 1 de enero de 1931 al 31 de diciembre de 1932, y en el apartado de líneas de automóviles para viajeros, equipajes y mercancías, en la provincia de Madrid aparece en la que va de Madrid a Becerril de la Sierra y viceversa, con parada intermedia en Torrelodones, cruce de Jabonería, Villalba, Moralzarzal, Cerceda y Becerril de la Sierra, y el sentido contrario para volver de Becerril a Madrid, con las distancias de los recorridos, precios y horarios, y se ve que salía de Becerril a las 7 de la mañana, por Moral pasaba a las 7:40 y llegaba a Madrid a las 8:50, a la calle Latoneros nº 10, y la vuelta desde Madrid la hacía a las 7 de la tarde y pasaba por Moral a las 20:30 para llegar a Becerril a las 20:50, costando el trayecto desde Moral 3 pesetas.
Así mismo aparece el servicio de Moralzarzal a Collado Villalba (estación) y viceversa, en que se ve que había dos servicios diarios, uno que salía de Moralzarzal a las 7 de la mañana, llegaba a Villalba a las 7:10 y a la estación a las 7:15, y volvía a las 9:00 y llegaba a Moral a las 9:15, y otro servicio se hacía por la tarde saliendo de Moral a las 6 de la tarde para volver saliendo de la estación a las 19:30, siendo el precio del viaje de 1,25 pesetas, mostándose seguidamente este horario.




Hubo un vecino de nuestro pueblo, Juan Segovia Arranz (Juanín cacharrera), que sufrió un accidente con el coche de Castor, y el juzgado condena como responsable civil subsidiario a Castor Estévez Morales, sacando a pública subasta un autocar de su propiedad con matrícula de Madrid 261.318 marca Pegaso y dando otras caraterísticas, valorado en 400.000 pesetas, fijándose para la subasta el día 31 de julio de ese año de 1969, y diciendo que el vehículo embargado se encuentra en poder de su propietario Castor Estévez Morales, propietario de la línea regular de viajeros Moralzarzal-Madrid y viceversa, domiciliado en Av. de José Antonio nº 1 de Moralzarzal, siendo dada esta nota a la prensa el día 8 de julio de 1969, nota encontrada en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid del 15 de julio de 1969.

En el B.O.P.M. de fecha 11 de junio de 1975, se lee que el servicio público regular de transporte mecánico por carretera entre Madrid y Moralzarzal fue adjudicado definitivamente a Don Castor Estévez Morales por orden Ministerial de fecha 24 de junio de 1964, con las condiciones de que "el itinerario entre Madrid y Moralzarzal, de 47 kms., pasará por Las Rozas, Torrelodones y Collado Villalba, con parada obligatoria para tomar y dejar viajeros y encargos en todos los puntos mencionados anteriormente, con la prohibición de realizar tráfico de y entre Madrid y Villalba y viceversa".
Durante el trayecto de la estación de Villalba a Moralzarzal, y haciendo de cobrador Carlos Estévez Redondo, hijo de Castor, al pasar por el pueblo de Collado Villalba y celebrando el pueblo las fiestas, estando cerrado el paso por la plaza del Ayuntamiento, se desviaron por donde la plaza de los Cuatro Caños y al pasar por un sitio muy estrecho, con el coche lleno de viajeros, Carlos circustancialmente sacó la cabeza por una ventanilla y recibió un gran golpe que le dejó para siempre la marca en su cabeza.

Después de Castor, la línea la tuvo por poco tiempo Julio Álvarez Carbayo, que el 24 de julio de 1951 solicitó el servicio de viajeros desde Madrid al puerto de Navacerrada y el 30 de julio de ese mismo año, el servicio desde la estación de Cercedilla a la Colonia de San Antonio, y la que tenía Castor, la explotó Julio Álvarez por poco tiempo. Después de Julio Álvarez la línea fue llevada durante algunos años por Mª del Pilar Segovia Gómez con sus hijos, los hermanos Larrea Segovia, y del Boletín Oficial de la Provincia de Madrid se saca que entre los autocares que tuvieron para el transporte de viajeros, como empresa Autocares Zabaleta, se ven un Nazar matrícula de M-412.151 y un Sava con matrícula BU-12.246.

Siguió luego con la línea Vicente López Antuñano y salía el autocar de la calle Blasco de Garay de Madrid, y Vicente aparece en distintas ocasiones como solicitante de la ampliación del servicio, y así se ve en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid del 17 de noviembre de 1971, donde se puede leer que el día dos de ese mismo mes y año, presentó la solicitud y el proyecto que determina la legislación vigente para el establecimiento de un nuevo servicio público regular de transporte de viajeros, equipajes y encargos por carretera entre El Boalo y Cerceda, como hijuela o prolongación del servicio de viajeros entre Madrid y Moralzarzal con prolongación a El Boalo.
Como recuerdo para muchos de los que usábamos los autocares de Vicente en nuestros desplazamientos a Madrid y a Villalba, baste esta octavilla con el horario de los servicios que hacía desde Moral.



En el Boletín antedicho pero de fecha primero de noviembre de 1974, aparece Vicente como solicitante de la autorización de carácter permanente para efectuar un ajuste consistente en aumentar el número de expediciones y modificación de los horarios existentes hasta entonces.
En el B.O.P.M. mencionado líneas arriba de fecha 11 de junio de 1975, se lee que ya es concesionario de la línea D. Vicente López Antuñano, y ha presentado solicitud relativa a la supresión de la prohibición de tráfico existente, alegando que Collado Villalba y Villalba son, a efectos de transporte una misma cosa, y la Dirección General de Transportes Terrestres lo hace público para levantar esa prohibición.
También el 4 de mayo de 1978 aparece como concesionario del servicio de viajeros de Madrid a Moralzarzal e hijuela, y solicitando las modificaciones que siguen, como aumentar en el periodo de verano, del 1 de junio al 30 de septiembre, una expedición sencilla los días laborables, saliendo de Madrid a las 13 horas, y aumentar los domingos y días festivos una expedición sencilla con salida de Madrid a las 14:30 horas.
Así mismo el día 31 de marzo de 1982, sale en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid, como solicitante del aumento de servicio en la línea de Madrid a Collado Villalba para las salidas desde Madrid en la temporada de invierno los días laborables, de un servicio a las 9:15, otro a las 11:45, otro a las 13:30 y uno más a las 15:15 y a las 17:45. Salidas desde Collado Villalba a las 6:30, 7:30, 8:15, 11:45 y a las 19:45. Los domingos y festivos salidas desde Madrid a las 11:00, 19:30 y 22:00 y desde Collado Villalba a Madrid, con salidas a las 8:30, 18:45 y 20:30. En el servicio de Madrid a Moralzarzal, en la temporada de invierno, aumentar una expedición completa de ida y vuelta los días laborables con salida de Moralzarzal a las 9:15, y regreso de Madrid a las 21:30 horas, siendo estas variaciones solicitadas el día 4 de marzo de 1982.
En la publicación antedicha, pero de cinco de noviembre de 1982, aparece como solicitante del aumento de una expedición todos los días laborables con salida de El Boalo a las 8:45, y aumentar una expedición los días laborables del periodo desde el primero de octubre y el 31 de mayo, ambos inclusive, con salida de Madrid a las 20:45, y variar el horario de las 19:30 horas de domingos y festivos entre el 1 de octubre y 31 de mayo, y pasarlo a las 20 horas.

La solicitud hecha en junio de 1975 por Vicente López, dicha en líneas precedentes, para levantar la prohibición existente, alegando que a efectos de transporte Collado Villalba y Villalba son una misma cosa, fue levantada por disposición del Tribunal Supremo el 16 de abril de 1984, que confirmó el derecho a realizar el tráfico entre Collado Villalba y Madrid, lo que dio un impulso a la línea incrementándose los servicios.
El coche de Castor se muestra en la foto siguiente cuando en 1958 hizo una visita en el Berrocal a la familia de Eladio Hernando, apareciendo éste en la puerta del coche junto a su esposa Antonia, y en la escalerilla está Diolinda Couso y dentro se ve a su hijo Susi, que vivían en la finca "El Berrocal", muy cerca.



Cuando se estropeaba algún coche, el servicio lo hacía Julián Larrea (autocares Larrea) y en los últimos años es la empresa Francisco Larrea la que tiene el servicio. Francisco Larrea es hijo de Julián Larrea y en 1997 se inauguró la estación de autobuses Príncipe de Asturias, el 19 de septiembre, en la Avenida de Salvador Sánchez "Frascuelo".
En 2007 empezó a hacer el servicio de Moralzarzal a Madrid yendo por la carretera de Colmenar, M607, hasta la plaza de Castilla, y el servicio antiguo se sigue haciendo por la carretera N-VI hasta la Moncloa, llegando al intercambiador que hay allí y antes en la calle de la Princesa y el Paseo de Moret. En 2007 construyó un garaje para guardar los autocares en el polígono industrial Capellanía en el Gamonal/Berrocal, que tiene una capacidad para albergar 50 autocares, y también tienen oficinas en el polígono 5 de Villalba, en Rincón de las Heras nº 5.

Julián Larrea Zabaleta tuvo la línea de autos para el servicio público de viajeros entre Madrid y Cercedilla, antes de la guerra de 1936.

Francisco Larrea Segovia, es el personaje que en la actualidad lleva el servicio de viajeros de Moralzarzal a Madrid, y vino a nuestro pueblo sobre 1960, afincándose y creando una empresa muy importante de transporte de viajeros y también fundando una familia, con sus hijos Francisco, Gabriel y Sergio (Pachi, Lito y Sergio), junto con su mujer Marife, nativa de Moralzarzal.
Francisco Larrea conoció a María de la Fe, hija de Vicente López, y se hicieron novios, y Paco (como es conocido por las amistades) y su novia (Marife) se ven en la foto que sigue, foto tomada sobre 1961 en la calle Antón, en la que se ve a la pareja, el monotral Pegaso Viberti y las tapias de lo que era la Huerta, siendo el autocar ya de la empresa Autocares Zabaleta, de los hermanos Larrea y su madre Mª del Pilar Segovia Gómez, esposa de Julián Larrea Zabaleta.



La línea se compró a Julio Álvarez, que se la había comprado a Castor, como se ha dicho en lo escrito precedentemente, y cuando Vicente López se la compró a la madre de los hermanos Larrea, Paco todavía no se había casado con Marife.
Cuando empezó Francisco Larrea con el servicio, recuerda con cariño las generaciones de este pueblo que habrá llevado de excursión con el colegio, con el párroco D. Paco, con el maestro D. Manuel, y muchos más viajes, siendo el que os relata esta historia, uno de los usuarios que fui en sus autocares a varias de ellas, como a Valladolid, Lourdes, ...
Su dedicación al servicio ha supuesto mucho trabajo para él, y también para su esposa, pues no conocía domingos ni festivos, haciendo de conductor y arreglando los coches en la plaza del pueblo, y si veía que iba a tardar más tiempo, lo hacía en la calle de la Iglesia.
Entre sus recuerdos dice que tiene el de una noche muy fría en que estuvo hasta las cinco de la mañana arreglando los frenos del autobús, acompañado de una botella de coñac, una lona y un brasero.
También recuerda que su mujer hacía de cobradora y el trabajo de la oficina lo hacía él hasta que se incorporó Aurora Gómez, mujer del pueblo que aún sigue como empleada, y a lo largo de la expansión de la empresa ha ido incorporando personal que son vecinos del pueblo, detalle que es muy apreciado por los que conocemos su manera de ser, y me recordaba Paco Larrea que Aurora ya trabajaba en la oficina que tenían en el domicilio de la calle de la Escuadra, empezando en septiembre de 1981.

Yo recuerdo cuando la oficina la tenían en su casa de la calle de la Escuadra nº 17, y allí disponían de la emisora para comunicarse con los conductores de los autocares de manera que les daban las instrucciones para variaciones del servicio o saber cómo discurrían y el estado del tráfico, y después se trasladaron a la calle de Antón nº 28, hasta que el día 19 de septiembre de 1997 se inauguró la estación de autobuses "Príncipe de Asturias", donde tienen una oficina y su domicilio social.
Se hacían viajes en los que todos los que iban eran amigos, y se llevaba con gran alegría, sabiendo el destino, pero luego se cambiaba el itinerario para ir a otro sitio de interés general, poniéndose de acuerdo los excursionistas, y a veces alargaba el viaje, y recuerdo en la excursión hecha a Valladolid y a comer al pueblo de Cigales, variando la ruta a la vuelta para merendar en el camino de vuelta.

Tenemos que recordar que cuando Paco Larrea comenzó con el servicio en la línea que era de su futuro suegro Vicente López, las calles del pueblo eran de arena, pues no estaban asfaltadas, la carretera a Villaba tenía árboles en las cunetas con una franja pintada de blanca cal, los chopos en los bordes, y los autobuses solamente tenían en la parte de atrás rueda sencilla.
Solamente había un servicio diario, pues se iba a Madrid a las 7 de la mañana y se volvía a las 7 de la tarde, aunque enseguida se aumentó a 4 servicios diarios, pero había una fuerte competencia, ya que no dejaban coger viajeros en Jabonería en Villalba, lo que hoy día es el Zoco, pero hubo pleito y afortunadamente se ganó, y actualmente allí se dejan y cogen viajeros.

Cuando se inauguró la estación de autobuses, Paco Larrea trabajaba como empresa y se anunciaba como Francisco Larrea S.A., línea regular de viajeros de Madrid - C.Villalba - Moralzarzal - Mataelpino- Bolao y Cerceda. Pero también tiene el Servicio Urbano de Collado Vilalba, y además da otros servicios como excursiones, colegios, bodas, viajes de empresa y despedidas de soltero, con autobuses y minibuses según necesidades, con capacidad desde 8 a 90 plazas.

Líneas arriba se ha mencionado la estación de autobuses "Príncipe de Asturias", y para recordarlo, en la revista de Información Local editada por el Ayuntamiento de Moralzarzal, de fecha noviembre-diciembre de 1997, se lee que dicha estación de autobuses fue inaugurada en nuestro pueblo por el Excmo. Sr. Consejero de Obras Públicas y Urbanismo de la Comunidad de Madrid, D. Luis Eduardo Cortés, el día 19 de septiembre de 1997 con asistencia del alcalde D. José María Moreno Martín acompañado de alcaldes de pueblos vecinos como Villalba, Becerril, Alpedrete, ... y autoridades locales y regionales, la cual está dotada de estacionamiento para 8 autocares, 4 dársenas de subida y bajada de pasajeros, bar, sala de espera, oficinas, lavabos y más. Se convino con la empresa concesionaria Francisco Larrea S.A. su concesión por 20 años ampliable por otros 20 y el suelo no supuso gasto alguno para el Ayuntamiento, pues fue cedido por sus propietarios como carga para la posterior urbanización del Ensancho del Navazo, y la empresa concesionaria deberá pagar cada año de los 20 que dure la concesión, la cantidad de 3.700.000 pesetas incrementadas con el IPC, y al final de ese periodo la estación será de propiedad municipal.
Para darnos idea de lo que es dicha estación, véase la foto que sigue mostrando una perspectiva desde unos metros, y se distinguen tres de las dársenas para subida y bajada de pasajeros.



Pero antes de acabar esta pequeña historia sobre los transportes de viajeros en Moralzarzal, y habiendo dicho en líneas arriba que la empresa que actualmente se encarga de este servicio, Francisco Larrea S.A. se expandió con gran desarrollo, en la actualidad hay una buena flota de vehículos con muchas comodidades, no como aquellos de los comienzos en los que se pasmaba uno de frío, y ahora tienen calefacción y aire acondicionado para el tiempo de calor.
Hay conductores que vienen a la memoria después de muchos años llevando pasajeros, y en el recuerdo quedan Cesáreo, Higinio, Lorenzo, Albino, Rodolfo y otros cuantos.
Tiene Paco Larrea la línea que va de Moralzarzal a Madrid, con alguno de los servicios que recoge viajeros en El Boalo, Cerceda, Mataelpino y Villalba, y además tiene un servicio entre nuestro pueblo y el Hospital General de Villalba de la Comunidad de Madrid, y otro servicio que por la carretera M607 llega a Madrid a la plaza de Castilla, hasta en intercambiador que allí hay, y son las líneas 670 que hace el recorrido de Moralzarzal al hospital de Villalba, 671 de Moralzarzal al intercambiador de Moncloa, 672 del intercambiador de Moncloa a Cerceda y Mataelpino, 672A de Moncloa a Cerceda y la 876 del intercambiador de Plaza de Castilla a los Valles en Villalba pero pasando por la estación de autobuses de Moralzarzal.
En el polígono de Capellanía tiene hoy día un garaje donde puede acoger 50 autocares bajo techado y otros tantos en el patio posterior, lo que nos da una idea de su flota, y hay unos 140 empleados, que prioritariamente los contrata siendo vecinos del pueblo, así que la labor que ha hecho es digna de un gran elogio, y esta es la realidad actual del transporte de viajeros del Moral, con 170 servicios diarios a Madrid, transportando miles de viajeros al día, y se muestra seguidamente una foto con la vista de la parte techada del garaje del polígono de Capellanía, donde se ha dicho que puede albergar 50 autobuses.



Y además de los servicios de transporte de viajeros, hay que hacer mención a las carreteras o medios por los que circulaban los autobuses que hacían dichas labores, y los intentos de realizar nuevas carreteras que acercaran a los habitantes de Madrid hacia la Sierra, pasando por el término de Moralzarzal, como se expone en las líneas siguientes, pero antes merece prestar atención a que en sesión del Ayuntamiento de fecha 12 de noviembre de 1904 se trató de la carta del Diputado Provincial D. Felipe Montoya sobre la construcción de un ferrocarril secundario que haría la línea Colmenar Viejo-Manzanares-Cerceda-Boalo-Moralzarzal-Villalba, pero sigamos con las carreteras.

En el Heraldo de Madrid de fecha 26 de abril de 1924, aparece un artículo titulado "Carretera directa a la Sierra", y dice que se ampliará y prolongará la actual carretera de El Pardo y se obtendrán grandes ventajas para el tráfico automovilista. Continúa diciendo que se reunió el Gabinete de Accesos y Extrarradio de Madrid bajo la presidencia del ministro de Obras Públicas, y se acordó estudiar el proyecto de una carretera directa a la Sierra, en base de amplir y prolongar la actual carretera de El Pardo hasta el kilómetro 35 con dos bifurcaciones, una que irá a Manzanares el Real y la Pedriza, y otra pasando por Cerceda que se unirá a la carretera de Villalba a Segovia, más arriba del pueblo de Navacerrada. Dicha carretera proyectada afectará a los términos de El Pardo, Colmenar Viejo, Manzanares el Real, Cerceda, Moralzarzal, Becerril de la Sierra y Navacerrada, cuyos Ayuntamientos deberán ofrecer gratuitamente los terrenos necesarios.

En la carretera de Villalba y en el km. 20, el automóvil 13.752, que hace el servicio de viajeros de Moralzarzal a Villalba que iba conducido por Mariano Alvear, al que acompañaba en el baquet Manuel Alonso, fue alcanzado por el coche 23.601 que guiaba Manuel Mansilla. El encontronazo fue tan violento que el coche de viajeros cayó por un terraplén. Resultaron heridos los dos ocupantes del automóvil de línea, noticia recogida del periódico La Libertad del miércoles 17 de octubre de 1928.

En La Correspondencia de España del lunes 10 de diciembre de 1923, se comenta la excursión a la Pedriza, saliendo de Madrid hasta Villalba, y en la estación se toma el coche que hace el servicio hasta Manzanares el Real a cargo de Cayo Mansilla de Moralzarzal, al que habrá que avisar previamente. Se pasa por el pueblo de Villalba y llegado a Moralzarzal se puede tomar el automóvil que lleva a Manzanares, dirigiéndose a Cayo Mansilla, y se dice que en Moralzarzal hay fonda y posada limpia y a precios normales.

En el periódico Libertad del 27 de abril de 1933 se lee la noticia de que el miércoles pasado, día 23, se reunió bajo la presidencia del ministro de Obras Públicas el Gabinete de Accesos y Extrarradio de Madrid y se acordó que se estudie un proyecto de carretera directa a la Sierra, a base de ampliar y prolongar la actual carretera de El Pardo y a la altura del kilómetro 35 se bifurcará en dos ramales, uno a Manazanares y la Pedriza y el otro que pasando por Cerceda llegará hasta la carretera de Villalba a Segovia, con la que se unirá en el punto kilomérico 13,500. La carretera proyectada pasa por los términos de El Pardo, Colmenar Viejo, Manzanares el Real, Cerceda, Moralzarzal, Becerril de la Sierra y Navacerrada, cuyos Ayuntamientos deberán ofrecer gratuitamente los terrenos necesarios, de modo que este proyecto que se dice en esta fecha, es el mismo que se dijo en abril de 1924, y también es dada esta noticia en el periódico La Nación del 26 de abril de 1933.

En El Faro-Guía de Madrid y su Provincia de 1935 se da en una relación de aparatos sustidores de gasolina instalados en las vías públicas de Madrid y su provincia, y que en nuestro pueblo hay una con el número de referencia 3.699, de la Compañía Arrendataria de Petróleos, gasolinera que estuvo en la confluencia de lo que hoy es la avenida de la Salud y la calle de Cerrillo, que era explotada por el vecino del Moral y electricista D. Luis Sánchez Sanz, el "señor Luis".

En El Sol de Madrid del 2 de abril de 1935, en el apartado de "Un nuevo acceso al Guadarrama", se hace mención a la visita que el pasado domingo se hizo al trazado de la proyectada carretera a la Sierra, que ha de tener gran importancia para los pueblos que atraviesa y también para todos los madrileños que tretendan ir a los lugares que todavía no están muy frecuentados por falta de comunicaciones.
Se dice que la nueva carretera pasará por El Pardo, Navachesca, la Portillera del Hito, Hoyo de Manzanares y Moralzarzal, acortando distancias y finalmente llegará hasta la Maliciosa y se hará un funicular.
En el grupo de excursionistas que realizó la inspección, se encontraban diversas autoridades, y en Hoyo de Manzanares y Moralzarzal, se les agasajó espléndidamente y en el acto celebrado en nuestro pueblo, se expusieron las ventajas de dicha obra y mitigar el paro que se sufre, y que las autoridades deben patrocinar las iniciativas que tiendan a dar al Guadarrama accesos fáciles y económicos.

Del proyecto antedicho de la carretera que pasando por El Pardo llegara hasta Navacerrada pasando por Cerceda y témino de Moralzarzal, quedan los restos del puente para salvar el arroyo de Navahuerta, viéndose en la foto siguiente los muros del puente sobre el lecho del arroyo, el cual recoge las aguas de los arroyos Matellano y Arenero. Los restos de este puente se encuentran a escasos metros de la carretera M607, a la altura del punto kilométrico 44, que es más o menos a donde se encontraría la carretera proyectada con lo que actualmente es la M607 que va desde Madrid a Navacerrada.



En el diario de la noche llamado La Nación del día primero de abril de 1935, se da la noticia de la inauguración de una nueva carretera, que es de gran importncia para los pueblos de Hoyo de Manzanares, Cerceda, Boalo, Moralzarzal y otros, dando a la Sierra un acceso mucho más corto que los exixtentes, y también dice que la nueva carretera aún no está terminada, proyecta unir Madrid y la Sierra, atravesando los montes de El Pardo, con término a los pies de la Maliciosa. La ceremonia de inauguración se celebró ayer con asistencia del diputado de la provincia de Madrid, Sr. Esparza, y otras autoridades, que realizaron un recorrido por la nueva carretera y fueron obsequiados por las autoridades y vecinos de Hoyo de Manzanares y Moralzarzal, celebrando un banquete en nuestro pueblo. Y esa es la carretera de la que se ha mostrado la foto de los pilares del puente.

En El Sol de Madrid del día 18 de octubre de 1935, dentro del apartado de las "comunicaciones con el Guadarrama", se dice, entre otras cosas, que varios Ayuntamientos de la Sierra, entre los que se cuentan el de Hoyo de Manzanares, Cerceda, Moralzarzal, Becerril y otros, han solicitado de los Poderes públicos apoyo para la construcción de una carretera que partiendo de El Pardo y pasando por Navachescas, la portillera del Hito y Hoyo de Manzanares, habría de terminar en el puerto de Navacerrada, casi a la misma puerta que da acceso a la torrentera de la rocosa y sombría cumbre de la Maliciosa.
Esta nueva vía, además de acortar la distancia a la Sierra, añadiría un destacado interéres turístico, y al final permitiría el establecimiento de un funicular o tren cremallera hasta la cumbre de la Maliciosa.
Los municipios interesados convocaron a los diputados de la provincia de Madrid y sobre el terreno comprobaron la importancia que la nueva vía habría de tener en el afán de incrementar los accesos al Guadarrama y la urgencia de las obras como nuevo medio para remediar el paro obrero.
A pesar de los esfuerzos y gestiones realizadas por Ayuntamientos como el de Hoyo y el de Moralzarzal, el Madrid oficial siguió indiferente con respecto al Guadarrama, siendo insensibles a la preocupación y las inquietudes de las autoridades locales de la zona afectada, siquiera para crear trabajo y ofrecerlo a los vecinos que sufren necesidades por falta de ocupación.

Otro servicio dedicado al transporte de viajeros fue el del taxi, y en 1947, Rafael Escribano Martín, que era de Madrid y vecino de Moralzarzal, pues tuvo a su hijo José Luis en el verano de 1946 en este pueblo, y era tío abuelo de Mª Isabel Escribano Gálvez, vecina de Moral, ya que el padre de Maribel, Pedro, era sobrino de Rafael.
Y otros taxistas que hubo en nuestro pueblo fueron Gerardo González Sanz (el Gallo), que tuvo taxi desde 1960, y entre los coches tuvo un Dodge Dart, Seat 1500, Chrysler y Pegeot 505. Miguel Ángel González Solís, que tenía como taxi un Dodge Dart por los años 78, y en los tiempos actuales (2021) José María Velasco Martínez es el taxista con un vehículo de siete plazas, que tiene su parada en la estación de autobuses.
Hay otros taxistas que viven en Moralzarzal y se anuncian en Internet con su teléfono, pero no tienen punto de referencia en el pueblo como lo tiene Velasco, y son Narciso López Prados que para en Villalba, Roberto Moreno Gasco en El Escorial, y Juan Manuel Jiménez Arribas, José Carlos Gómez Virumbrales, Leandro Martínez Poza, Mª Isabel Rubio Rodríguez, José Luis Estévez Tobaruela y Francisco Luis Gil García.


bibliografía : Libros de Actas del Archivo municipal de Moralzarzal.
Libros de la parroquia San Miguel Árcangel de Moralzarzal
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