El pastoreo y la trasterminancia en Moralzarzal

*** para ver la leyenda pasa el puntero sobre las fotos ***

Pastorear es, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua : Llevar los ganados al campo y cuidar de ellos mientras pacen, de manera que se alimente el ganado y a la vez esté vigilado por un pastor o vaquero, pero la alimentación del ganado se hace tanto en los lugares de pasteo como son prados, cercados y dehesas o en los establos (o pajares que se dice por estas tierras), no diferenciándose estre estas dos palabras, establo y pajar. Hay palabras sinónimos de establo como son cuadra, caballeriza, cobertizo y pesebre (aunque esta palabra puede tener varias acepciones como son : Especie de cajón donde comen las bestias o también Sitio destinado para este fin), e incluso, dependiendo del ganado de que se trate se usa aprisco, porqueriza, corral, caballeriza y boyera, pero para darnos idea del alimento que tomaba el ganado en nuestro pueblo y en pueblos de esta zona, e incluso del tipo de ganado que había, veamos lo que viene seguidamente.

Hay datos sobre la producción agrícola y ganadera que conocemos por el trabajo realizado por Antonio Regas Borrell i Berenguer, trabajo publicado en 1835. Este personaje perteneció a la Real Sociedad económica matritense y bajo el reinado de Fernando VII, ocupó distintos cargos, y de su trabajo sobre la Estadística de la provincia de Madrid, la información necesaria para esta estadística se recabó entre los años 1824 y 1825 en base a las contestaciones de un formulario diseñado por él mismo y que se remitió a las autoridades civiles y eclesiásticas de los pueblos de la provincia, presentando su obra en forma de diccionario geográfico conteniendo las descripciones particulares de cada uno de los pueblos pertenecientes a la provincia de Madrid según la división territoral de 1822, complementado con una tabla con las producciones agrarias y ganaderas y el número de vecinos de cada pueblo, y a continuación se muestra una tabla con datos relativos a diversos productos agrícolas, datos extraidos de esa Estadística de Antonio Regas.


Estadística de la provincia de Madrid - datos de la producción agraria de la zona de Moralzarzal
población fanegas de trigo fanegas de cebada fanegas de centeno fanegas de avena fanegas de garbanzos
Alpedrete 50 20 -- 80 --
Becerril 210 -- 740 -- --
El Boalo 170 40 -- -- 15
Cerceda 40 -- 160 -- 4
Collado Villalba 900 350 500 -- 25
Mata el Pino 120 -- 175 -- 16
Moral Zarzal 200 -- 500 -- 10


La fanega es una unidad de volumen o capacidad que en Castilla equivale a 55,5 litros, y para el trigo equivale a 43,247 kilogramos.

Y a continuación se muestra una tabla con datos relativos a diversos tipos de ganado y número de vecinos, datos extraidos de esa misma fuente.


Estadística de la provincia de Madrid - datos de la cabaña de ganado y vecinos de la zona de Moralzarzal
población g. lanar g. cabrío g. boyal g. caballar vecinos
Alpedrete 120 --- 50 6 21
Becerril 380 570 70 2 67
El Boalo 500 170 20 4 11
Cerceda 200 8 14 2 22
Collado Villalba 240 40 30 --- 45
Mata el Pino 450 300 25 6 15
Moral Zarzal 600 300 60 8 40


En época más moderna, tenemos datos tomados de actas del Ayuntamiento, con los que se puede comprobar las zonas para pastoreo del ganado que se criaba en este pueblo, así como datos relativos a la cantidad de ganado que podía pastar en esas zonas y hay que diferenciar dos zonas del común o comunidad del pueblo, por una lado las que estaban bajo la jurisdicción del ministerio de Fomento o del Distrito Forestal, y por otro las que dependían del ministerio de Hacienda. Del ministerio de Fomento dependían la ladera de Matarrubia y las dehesas, tanto la Dehesa Nueva como la Dehesa Vieja, y las que dependían del ministerio de Hacienda eran la dehesa boyal de Los Linares y el Berrocal.

En un acta de 1898, en la sesión celebrada por el Ayuntamiento, se ve : el arriendo de los Linares desde el 8 de nobiembre hasta el 1 de marzo de este año de 1898 por 150 pesetas y que se prohibe el paso, bajo sanción de 1 peseta para el fondo y de 1 real para el guarda.
En octubre de ese mismo año se trató del arrendamiento de pastos del Berrocal hasta el 30 de septiembre de 1899 por 650 pts. para 400 cabezas de lanar, 200 de cabrío y 200 de vacuno.

En otra sesión celebrada en julio de 1899 se trata del alquiler para pastos de la finca Los Linares a razón de 8 reses por cada vecino y a 2 pesetas por res, acordándose que se impondrá 1 real de multa por cada res mayor aprehendida por el guarda si es por el día y 2 reales si es por la noche y 6 reales de indemnización a fondos municipales, y otro acuerdo que se toma es que se impondrán 10 reales por piara de ganado menudo si es de día y 20 reales si es de noche, más la indemnización que por los libros antiguos resulte para fondos municipales (para aquellos que no estén acostumbrados a los reales de esa época, 1 real equivale a 0,15 céntimos de euro).
En sesión celebrada el 14 de octubre de 1899 se señala el día 19 de ese mes y año para subastas, por el Ingeniero jefe del Distrito Forestal de Madrid, del aprovechamiento de pastos de la Ladera de Matarrubia, Dehesa Vieja y Robledillo, así como de los pastos del Berrocal.
En el verano de 1902 se nombra guarda de la Dehesa Boyal de Los Linares al vecino Casimiro López Provida con sueldo diario de 1 peseta y 50 céntimos.
En la junta celebrada en el Ayuntamiento el 22 de febrero de 1904, en el tema relativo a pastos se diferencian los montes de Hacienda : Los Linares (o dehesa boyal) y El Berrocal, y los de Fomento : Matarrubia, dehesa Nueva y dehesa Vieja y Robledillo, y se subastan para pastos, Los Linares para aprovechamiento gratuito y que entre el ganado de labor de vecindario; El Berrocal para 400 reses lanares y 100 de vacuno por 700 pesetas; Matarrubia para 800 reses lanares, 200 de cabrío, 100 de vacuno y 30 caballar por 2.500 pesetas; La dehesa Nueva para 100 de vacuno, 150 de cabrío y 30 caballar en 1.750 pesetas. La subasta obtuvo la aprobación del Distrito Forestal.

Tanto Matarrubia como las dos dehesas mencionadas, se conservan a día de hoy como montes de utilidad pública, siendo propiedad del Ayuntamiento de Moralzarzal como se puede ver en los carteles que anuncian dichas propiedades, mostrándose seguidamente fotos de esos carteles.

 Matarrubia  Dehesa Nueva  Dehesa Vieja

En agosto de ese mismo año se trata y se da permiso de entrada de ganado mayor en la Dehesa Boyal de Los Linares con pago de 1 pta/res pudiendo entrar el ganado en la dehesa entre el 15 de agosto y el 15 de octubre, y en actas de las juntas celebradas en el Ayuntamiento en años siguientes se van viendo datos relativos a temas relacionados con los pastos.

En la reunión celebrada el día 12 de agosto de 1905 se trató del pasteo de ganado en Los Linares, viéndose en el acta correspondiente a ese día Introducción del ganado vecinal en Dehesa Boyal Los Linares, hasta el 1 de octubre por 1 pta/res.
En 1906, en la reunión celebrada en el Ayuntamiento el día 17 de febrero, el pleno propone al Sr. Ingeniero Jefe del Distrito Forestal los aprovechamientos que el Ayto. piensa utilizar de las fincas de Fomento para el año forestal 1906-1907.
También se establece el precio a pagar por el pasteo de cada res en Los Linares en la reunión celebrada el día 21 de julio de 1906, siendo el precio de 1 peseta por cada res, y en septiembre de ese mismo año se trata de las subastas de arrendamiento de los pastos de El Berrocal para 1906 y 1907, así como también de Los Linares.

En un acta relativa al mes de agosto de 1909 se puede leer que se puede meter el ganado de labor del vecindario en la dehesa boyal "Los Linares" pagando por cada res 1,50 permaneciendo hasta el 10 de octubre próximo, y que a los dueños de los linares de propiedad particular se les abone la suma de costumbre y que para la custodia de las reses se ponga un guarda por el Ayuntamiento por el tiempo de 1 mes. También se trata otro tema : Existiendo siembra de patatas en el linar de Manuel Taillet, se le indemnice por perjuicio ocasionado al arrancar dicha siembra, y en el acta del 15 de marzo de 1914 : Arriendo del Corral Concejo por 25 pesetas al año hasta el primero de marzo de 1918 para pastos o labor.

Los acuerdos tomados en las juntas celebradas en el Ayuntamiento de nuestro pueblo, respecto a las obligaciones y deberes por los derechos de pastoreo, no siempre se cumplían y a veces había incumplimiento de los mismos, cosa que se puede ver en el acta del siete de septiembre de 1919 en la que consta una sanción relacionada con el pastoreo que dice :
«Habiendo introducido sus piaras de ganado lanar al pasteo varios días en la finca Los Linares los vecinos Leoncio González González, Mariano Sanz González, Víctor Morato González, Teodoro Morales López y Pascual Domínguez González y la de cabrío D. Manuel López Sastre, se les fije como indemnización de 12 céntimos para atender los gastos de contribución y demás».

Seguidamente se muestra una foto de Manuel López Sastre, uno de los ganaderos sancionados, el cual era conocido en el pueblo como "Manolón", foto cedida por su nieta María Luisa López Fernández.

 el tío Manolón

En reunión de Ayuntamiento de fecha 18 de febrero de 1922, se hizo constar en acta el arriendo de las fincas de Fomento indicando la cantidad de cabezas que podían pastar, a razón de : Matarrubia, 800 reses de lanar, 300 de cabrío, 80 de vacuno y 30 de caballar y mular por 1 año forestal, a razón de 5.000 pesetas. De la Dehesa Nueva, 100 vacas, 30 caballos y mulas, 400 ovejas y 100 cabras, 2.500 pesetas. Y la Dehesa Vieja para labor.
De las fincas de Hacienda : Berrocal, 1.000 pesetas para labor y pastos. Dehesa Boyal de Los Linares para ganados de labor del vecindario
.
En febrero de 1923 se subastan : Ladera de Matarrubia, 1.000 reses lanares, 400 reses cabrías, 60 de vacuno y 20 de mayor, 6.000 pesetas. Dehesa Nueva, 400 de lanar, 120 de vacuno, 100 de cabrío y 20 caballar y mular por 3.500 pesetas. Dehesa Nueva para ramoneo de fresnos para leña por el pueblo, 100 pesetas. Berrocal, labor del vecindario y aprovechamiento de rastrojeras para 100 vacunas y 30 de caballar, 1.000 pesetas. Los Linares como dehesa Boyal, gratuito para ganado de labor del vecindario.

Y según estos datos, vemos que en 1922 se permite pastar a 1200 cabezas de ganado lanar, 400 de cabrío, 180 de vacuno y 60 de caballar y en el año 1923 se autoriza a 1400 cabezas de ganado lanar, 500 de cabrío, 300 de vacuno y 50 de caballar y mular, viendo que hay diferencia con los datos de 1835 dados por la estadística de Antonio Regas.

Ha sido, casi hasta nuestros días, que ha habido terrenos de las características descritas líneas arriba, viéndose en actas del Ayuntamiento, como por ejemplo en la del día 15 de marzo de 1914 donde consta que el Concejo ha llegado al acuerdo de "
arriendo del Corral Concejo por 25 pesetas al año hasta el primero de marzo de 1918 para pastos o labor", y en la del día 11 de agosto de 1920 ya se ha dicho líneas atrás. En acta del 18 de febrero de 1922, aparte de la subasta de Matarrubia y Dehesa Nueva para pasteo de diversas especies de ganado, la Dehesa Vieja para labor, y también el Berrocal para labor y pastos.
En fechas bastante más recientes, para aprovechamiento de pastos se ve que en la sesión ordinaria celebrada en el Ayuntamiento el día 11 de enero de 1966 se acordó adjudicar a los ganaderos del pueblo , agrupados en la Cámara Agraria, los terrenos de la Dehesa Nueva por 272.400 pesetas, la Dehesa Vieja y Robledillo por 472.000 pesetas y Matarrubia por 320.320 pesetas, y los terrenos no catalogados se tasan en 144.072 pesetas, quedando expresamente excluido de los no catalogados el terreno clasificado como Polígono Industrial de Capellanía. La Cámara Agraria tenía entre sus funciones el ejercer las competencias atribuidas según la Ley, sobre aprovechamiento de pastos para la protección de la ganadería.

Respecto a la libertad de acceso del ganado en la zona serrana, los prados cercados para uso pastoril normalmente eran privados, no así las dehesas, que eran comunes, aunque no se utilizaban exclusivamente para la ganadería, pues solían ser de aprovechamiento mixto para pasto y leña o para pasto y siembra, donde una vez hecha la "suerte", y así se ve en un acta relativa a la junta celebrada en el Ayuntamiento a finales del verano de 1920 se hace una distribución de parcelas de la Dehesa Vieja y Robledillo, de manera que los vecinos puedan labrar y de hecho los vecinos las labraban como sucedía en la Dehesa de Abajo o Dehesa Vieja de nuestro pueblo, pudiéndose ver todavía los vestigios que quedan de la parcelación en dicha dehesa, mostrándose en la foto que sigue lo que queda de la tapia que aislaba la zona dedicada a pasto y la dedicada a labor.
En esta época era alcalde del pueblo Leoncio González González, persona que aparece en la relación de ganaderos sancionados según se ve en el acta del siete de septiembre de 1919 mencionada anteriormente, no estando entonces como alcalde.

 resto de la tapia

Había zonas de aprovechamiento común de varias entidades serranas y normalmente era la parte más extensa de los terrenos de los términos municipales, que fueron causa de muchos encuentros y pleitos, demandas y litigios causados por el aprovechamiento de unos y la oposición de otros, y valga como ejemplo el contencioso que hubo entre Collado Villalba y Alpedrete con Madrid en el año 1502 por diferencias sobre pastos de unos ejidos y una dehesa que Villalba tenía hacia Alpedrete y hacia Moralzarzal y que resume Vacas en su libro apuntes para la historia de Collado Villalba, Alpedrete y los serranos, y otro pleito habido en 1383 entre la Fuente del Moral con Collado Villalba por causa de la ampliación del ejido de ellos, pleitos estos anteriormente dichos que se conservan en el Archivo Municipal de Collado Villalba y que Vacas enuncia en el relativo a nuestro pueblo como : «En que se refiere al pleito habido con Moralzarzal el año 1383 y de cómo se sustanció con un juramento de los de Collado Villalba», interviniendo como juez el alcalde en el Real de Manzanares, Juan Hernández, como escribano Juan Fernández y por parte de Fuente del Moral eran Lucas Domingo, Santiago Domingo, Domingo Fernández y Pascual Domingo y en representación de Collado Villalba y Alpedrete eran Ajenjo Pérez y Martín Pérez Tabernero, afirmando los de Moral que los de Villalba tienen un ejido y que «habían mudado los mojones» de como de antes se estaban y que habían ensanchado gran piezas de ejido, porque habían mudado los mojones y que agora de nuevo, lo que nunca hicieron hasta aquí, prendaban a los de dicha Fuente del Moral porque entraban en el dicho ejido ensanchando de nuevo; y pidieron al dicho alcalde que les mande ansí deshacer el dicho ejido y que mandase poner los dichos mojones por donde antes ...
Los de Villalba dijeron que guardaban dicho ejido desde hacía mucho tiempo y que nunca habían mudado los mojones ni habían ensanchado el ejido como decían los de Moral y los representantes de nuestro pueblo dijeron que no tenían testigos para oponerse a lo dicho por los de Collado. Los de Villalba juraron que decían verdad y se sentenció que dicho Concejo de Collado Villalba y sus guardadores que usen del dicho ejido e lo guarden todo por los mojones que están puestos según hasta aquí lo guardaron ... Lo representantes de Villalba, Ajenjo Pérez y Martín Pérez aceptaron dicha sentencia .

Hubo desde hace mucho tiempo terreno de pastos comunes, es decir, compartidos por varios lugares o pueblos, pero sobre los terrenos donde se pastaba se mantenía la jurisdicción del pueblo propietario y existió compatibilidad entre la independencia jurídica y el usufructo de pastos comunes en esos territorios de jurisdicción exclusiva de un pueblo, como sucedió cuando las distintas poblaciones del Real de Manzanares fueron haciéndose independientes y tenemos los ejemplos de territorios de Becerril en Cerceda como son Navahuerta y el Serrejón.

El conjunto de espacios o terrenos agrarios, con dedicación ganadera y forestal se mantuvo en esa situación a lo largo de los siglos XVII y XVIII en las diversas poblaciones del Real de Manzanares, aunque fueran adquiriendo su independencia en lo civil respecto del Real, haciéndose Villas y consiguiendo el reconocimiento de nombrar justicia por sí mismos y poder disponer de jurisdicción y término propio y exclusivo.

En el Catastro de Ensenada se ven ejemplos sobre lo dicho en esas líneas, y relativo a Manzanares el Real, se puede leer que
... lo restante del término lo disfrutan como pastos comunes los ganados de esta Villa y los de los pueblos que con ella tienen comunidad de pastos ... y con respecto a Becerril de la Sierra están los enclaves del Serrejón y Navahuerta, en terrenos jurisdicción de Cerceda.

Seguidamente se pueden ver la parte del Catastro de Ensenada en donde se contesta por parte de Becerril a la pregunta tercera sobre el territorio que ocupa el término y sus linderos o confrontaciones, en donde se hace mención a lo relativo al Serrejón.

 mención al Serrejón  confrontaciones


En la parte de la izquierda se puede leer :
Que asimismo ay mediando la misma Jurisdición de la villa de Cerceda compete a esta villa otro pedazo de tierra llamado el Serrajon que cabe como Ochenta fanegas la mitad de semba y la otra de ...
y en la parte de la derecha se expresan las confrontaciones o linderos de ese pedazo de tierra, aparte de continuar con lo anterior :
incultas y sus Pastos comunes como la partida antecedente confrontando al Orte. con la Jurisdición y termino de Cerceda Ponte. y Medio dia con la de el Moral y Norte con la de Mataelpino ...

Como se ve, ese pedazo de tierra competencia de Becerril está rodeado por terrenos de Cerceda, Moral y Mataelpino, es decir un enclave, como se ha comentado sobre otros terrenos en la parte de la web que trata del medio rural, terrenos con pastos comunes donde entraban los ganados de distintos pueblos.

Habiendo en esta zona del Real de Manzanares Cañada, Coladas y otros pasos de ganados y carretería que disfrutaban del derecho de pastoreo en las tierras no labradas ni adehesadas, es decir los "baldíos", hacía que fuera más extenso o amplio el concepto de pastos comunes.

Del Catastro de Ensenada se puede sacar que en nuestro pueblo, la superficie de pastoreo común era de 1684 fanegas de un total de 2800, y como ejemplo de concepto comunal, en Moral tenemos algunos casos como son el del aprovechamiento de la Ladera de la Suerte y Matarrubia hasta que llegó el tiempo de la desamortización, donde se compartía el pastoreo de ganado lanar y cabrío con el aprovechamiento de la leña para su uso en las casas y sin tener que abonar cantidad alguna al Ayuntamiento.
Un ejemplo de superficies comunales lo tenemos en el Berrocal, terreno que compartían los vecinos de Manzanares el Real, Becerril de la Sierra, Moralzarzal, El Boalo, Mataelpino y Cerceda, donde cada villa tenía sus respectivas "suertes", según se puede ver en la respuesta de Manzanares a la pregunta 23 del Catastro de Ensenada, que pedía "
qué propios tiene el Común y á qué asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación".
Y la contestación dada por el pueblo de Manzanares en la parte que nos interesa fue la siguiente :

«
Assimismo tiene un pedazo de tierra quellaman la deesa del Berrocal, el qual labran los vecinos de las villas de vecindad la del Moral, la del Boalo; Mataelpino, y Cerzeda, que cada uno de dhos. Pueblos tiene sus respectibas suertes; y esta villa también tiene enella señalada Otra suerte, y por no necesitarlo lo arrienda y se halla dha deesa en la conformidad referida de ynmemorial tiempo a esta parte»

Siendo ese pedazo de tierra el que corresponde a donde está hoy día la urbanización "La Ponderosa de la Sierra", que se encuentra a la derecha de la carretera M 615 que hay subiendo a Mataelpino desde Moral, pasado el cruce del Berrocal y siendo la parte correspondiente al terreno que labraban las gentes del Moral lo que es conocido como Los Praderones.
Hoy día, los Praderones, que son propiedad municipal, se arrienda para que los ganadero puedan llevar allí a pastar a su ganado.

Seguidamente se muestra un par de fotos de esa zona, a la izquierda la parte de la Ponderosa de la Sierra con las casas de la urbanización y lo que queda de terreno de pastos, vista desde uno de los mojones que hay junto a la tapia de separación de los Praderones y esa zona de Manzanares el Real, mojón de la línea divisoria de ese pueblo y el nuestro, en el que hay dos M y una cruz grabadas en una roca nativa. Y la de la derecha muestra la extensión de los Praderones vista desde la zona de pastos de la Ponderosa.
 Ponderosa  Praderones
Vamos a distinguir diversas categorías de terrenos, las "dehesas comunales" eran las pertenecientes al pueblo y estaban destinadas para el beneficio de los vecinos, no debiéndose pagar ninguna renta por su aprovechamiento, y las "dehesas de propios" (como era la dehesa del Berrocal) eran del pueblo pero no estaban dedicadas al uso común de los vecinos, sino a producir rentas patrimoniales para el municipio.
Los ejidos eran los espacios abiertos comunales o colectivos del municipio donde podía apacentar o pastorear libremente el ganado, y en especial el de labor, y en nuestro pueblo es el caso de Los Linares.

Otro ejemplo de superficies comunales lo tenemos en la "Navata", que muchos piensan cuando oyen esta palabra que es la de Galapagar, pero que me refiero al territorio de Moralzarzal que se encuentra entre la carretera NVI (la de la Coruña), el cordal o cuerda del monte Cerrulén donde se encuentra el límite entre Moralzarzal y Galapagar, la línea divisoria de Collado Villalba y Moral conocida como "Hilo Blanco", la zona montañosa de la Sierra de Hoyo con las cumbres como Canto Hastial y el territorio de Hoyo de Manzanares, en esos terrenos abiertos siempre han compartido antiguamente los pastos los ganados del Real de Manzanares, pero en 1841 las autoridades del pueblo de Moralzarzal acotan ese terreno y prohiben a los demás pueblos el derecho de pasteo, y como resultado de la denuncia de los pueblos colindantes de esa finca de la Navata, que son Hoyo de Manzanares, Las Rozas y a los que se agregó Colmenar Viejo, la Diputación Provincial de Madrid emitió un dictamen anulando la decisión tomada por las autoridades de Moral. Hubo ganados aprehendidos por los guardas de La Navata que los trajeron al pueblo y los encerraban en la herrén Concejo, que estaba situada donde hoy día se encuentra el centro comercial Choko Maite en la calle de la Iglesia.

Seguidamente se muestra una foto de la zona de la Navata vista desde el punto geodésico de Cerrulén, pudiéndose apreciar la extensión de esa zona de Moral.

 vista de la Navata

Un ganadero que tenía su ganado pastando en la Navata era Leoncio González González, mencionado líneas arriba, y no es casualidad, pues esas tierras están lindando con el término de Hoyo de Manzanares, y la mujer de Leoncio, llamada Facunda Blasco Blasco conocía ese terreno porque era natural de Hoyo y por su familia sabía de los pastos de esa zona.

Hay un ejemplo de tierras abiertas que vemos en la respuesta de Moralzarzal a la pregunta 23 del Catastro de Ensenada, en la que se contesta diciendo :
Un Sittio llamados Egido, Linares y Nabazo y otras diferenttes Tierras abierttas que repartten entre los Vecinos y aun algunos forasteros y que da el Pastto de dho. Sittio; ...

En terrenos comunes siempre han aprovechado los ganaderos para llevar su ganado a pastar y aquí abajo se puede ver en la foto de la izquierda a José González Navarro a caballo cuidando de su ganado que pastea en la parte de la Cañada cercana al campo de tiro, una vez que lo ha sacado de la Dehesa de Arriba y a la derecha se ve al ganado pastando plácidamente en la Cañada. Este ganadero, José, es hijo de José González Sanz conocido con el apodo de el "Gallo", que también fue ganadero así como también lo fue su abuelo, Adolfo González Blasco, el "Gallo", y asímismo lo fue su bisabuelo Leoncio González González, mencionado este último líneas arriba como uno de los ganaderos sancionados según acta del Ayuntamiento de septiembre de 1919.
 por la Cañada  pastando
Los ganaderos de la zona no pertenecieron al Honrado Concejo de la Mesta de Pastores de Castilla, conocido como la Mesta, puesto que no hacían la trashumancia ya que los ganados no tenían que ser llevados a zonas buenas de pastos en la época veraniega, pues los había en esta zona, pero si hay que hacer mención a la Cañada Real Segoviana que pasaba por nuestro pueblo.
Reciben el nombre de Cañadas Reales las cañadas castellanas o vías pecuarias usadas tradicionalmente por la trashumancia, debiendo tener una anchura de 90 varas castellanas, es decir 72,22 metros de ancho, y viendo el Diccionario de la Real Academia, trashumancia es el hecho de pasar el ganado con sus conductores desde las dehesas de invierno a las de verano, y viceversa.
La Cañada Real Segoviana es una vía pecuaria que recorre el centro de la Península Ibérica, tiene un recorrido de unos 500 kilómetros y va desde la comarca de las Cinco Villas, al suroeste de La Rioja y muy cerca de Neila, pueblo de la provincia de Burgos, hasta Granja de Torrehermosa en la provincia de Badajoz.
Transcurre en terrenos de nuestra provincia por el puerto de Somosierra, Buitrago de Lozoya, Miraflores de La Sierra, ... y por Navalcarnero pasa a la provincia de Toledo.
En Moral, antiguamente la Cañada era la vía que corresponde a la carretera M-608 de Villalba a Moral y pasando por donde está hoy día el polideportivo, sigue en dirección hacia el este pasando por el polígono de la Encinilla y dirigiéndose hacia Cerceda por donde está el campo de tiro.
La delimitación de las cañadas estaba marcada por mojones, y en nuestra zona se pueden ver algunos de ellos cerca de nuestro pueblo, mostrando seguidamente uno que se encuentra un poco más alejado del casco urbano de Moralzarzal, en dirección al vecino pueblo de Cerceda y pasado el campo de tiro, cercano a donde se incorpora el cordel de la Cerca de la Ladera a la propia Cañada Real Segoviana.

 mojón de la Cañada

Otras referencias relacionadas con la Cañada Real las tenemos en la zona de separación de Villalba y Moral junto a la carretera M-608, el llamado Paso de ganado de la Portada de las Suertes, que va bordeando las fincas que hay cercanas a la "Charca" y en dirección hacia el este discurre por la calle Borricoparra hasta Navafría (donde está el Hiber).
La avenida del Redondillo es llamada la Colada o Paso del Redondillo y la zona que hay una vez pasado el campo de tiro, está el Cordel de la Raya de Moralzarzal con Cerceda, y en dirección desde esa Raya hacia la carretera M608, se encuentra junto al arroyo Grande, el descansadero y abrevadero de Fuentidueña y Cerrillo de la Encinilla, y subiendo hacia el camping, se encuentra la vía pecuaria que va bordeando la Dehesa de Arriba o Dehesa Nueva y es conocido como el Cordel de la Cerca de la Ladera y la Dehesa (el cordel es una vía pecuaria que tiene una anchura de 45 varas).
Donde está ese ensancho del terreno en el que se encuentra la Charca antedicha, está el Descansadero del Hormigal y entre la calle del Redondillo y la calle de los Chaparrillos, o Cahaparralillos como se dice vulgarmente, está otra zona con recuerdos de la Cañada, el llamado Descansadero del Redondillo.

Seguidamente se muestra una foto del cartel que hay junto a la carretera M-608, antigua Cañada, indicando el Paso de Ganados de la Portada de las Suertes, cartel que hay en el límite de Moralzarzal y Collado Villalba.

 cartel de la Portada

Los pastores que venían por este pueblo llevando sus ganados a través de la parte de la Cañada que discurre por el término del Moral, se relacionaban con los cebolleros y hay una copla que les cantaban cuando se iban, recordándome una persona mayor del pueblo y muy conocida, una copla que incluso me la cantó y que se puede oir seguidamente si pinchas en el triángulo central que aparece entre las ovejas.

reproductor


Los ganaderos de Moral, no hacían trashumancia, sino a veces lo que hacían era la "trasterminancia", es decir algo parecido a la trashumancia pero en grado menor, con desplazamientos muy cortos, y un de los que la practicaba era Manuel López Sastre, aunque solía ser con ganado lanar y cabrío, y actualmente la siguen practicando casi todos los ganaderos para llevar sus rebaños de ganado bovino en la época estival a la Sierra, por la zona del valle del río Manzanares y la Sierra de los Porrones.
Manuel López Sastre después de la guerra de 1936 llevaba su rebaño de cabras hacia Navalagamella, a la zona del monte Escalante.
Otros ganaderos que hacían antiguamente la trasterminancia eran, aparte del tío Manolón, Pablo Valle Martín, que llegó a tener un rebaño de 900 cabras, los hijos de Martín González Sepúlveda, que era conocido como el tío Martinazo, Ramón y Feliciano González Berrocal; Pedro Escribano García, que era pastor trabajando para Tomás Sepúlveda; Salvador Sanz González; Tomás Sepúlveda Antuñano; Leoncio González González, Ambrosio Soriano Segovia y los "Gasco", Faustino y Aniceto Gasco Gutiérrez, y me contaba Félix Gasco Alonso, hijo de Aniceto, que su padre iba con las cabras a la zona de La Pedriza, y que los dos hermanos, Aniceto y Félix llevaban en el verano las cabras a la zona de la Garganta, y en cierta ocasión estuvieron cuarenta días y sus noches con el rebaño, alimentándose exclusivamente de la leche de las cabras, pues en aquella parte de la Pedriza, no había mas que jaras y romeros y por lo tanto no tenían ni simples cardillos para comer.
Algunos de esos ganaderos que llevaban su ganado a esa zona de la provincia de Madrid y a veces a zonas de la provincia de Ávila, conocieron a mozas de esos pueblos y algunos se casaron con mozas a las que conocieron, como fue Pablo Valle que se casó con Amelia, moza de Chapinería, o Vicente López que se casó con Elvira, moza de Colmenar del Arroyo.
Manuel López Sastre empezó con 14 cabras, según cuenta su nieto Vicente López Barbero, ya jubilado de ganadero, luego amplió sus rebaños dedicándose también a criar ganado bovino, y todos los ganaderos que hacían trasterminancia iban en invierno, ya que esa zona de Chapinería, Navalagamella, Colmenar del Arroyo, Navas del Rey y demás pueblos de esa zona de Madrid y parte de Ávila, en invierno es más cálida que la zona de nuestro pueblo.
El tío Martinazo y otra persona que emparentó con él, Felipe Solís Morato, también fueron ganaderos de este pueblo que se dedicaron a la crianza de reses vacunas, y nietos de ambos tuvieron también su vacada de reses y su rebaños de ovejas hasta hace pocos años, los hermanos Ramón y Miguel Ángel González Solís.
En la foto que sigue se muestra a Ramón, el mayor de los hermanos antedichos, llevando su ganado por el camino de los Linares.

 llevando el ganado

El ganado vacuno que hay hoy día en nuestro pueblo, ha variado mucho respecto a las razas que hubo hace años, y además, antiguamente casi todos los ganaderos se dedicaban al ganado ovino y cabrino, y poco de vacuno, pero actualmente, los ganaderos que hay, se dedican a la crianza de vacuno para abastecimiento de carne, aunque poca queda para consumo en el pueblo.
Algunos de ellos, además de ganaderos, también eran carniceros, y de los descendientes de Manuel López Sastre y de su hijo Vicente López Antuñano (ya fallecidos), el de la tercera generación, Vicente López Barbero ya se jubiló como ganadero y carnicero, y los hijos de éste si que continúan como ganaderos pero dejaron el oficio de la carnicería.
Entre otros ganaderos que fueron a la vez carniceros, hay que mencionar a Teodoro Morato González y a su hijo, también llamado Teodoro Morato González, y a Ramón Palomino González, ya fallecido, al que le siguió su hijo Ramón Palomino Escribano.
Otros ganaderos que se dedicaron a la venta de carne en el pueblo fueron Leoncio González González y luego su hijo Adolfo González Blasco, que estuvo esperando a poner la carnicería porque su tío Guillermo la tenía en la plaza del pueblo, en la esquina de la plaza con la calle de Roseles. Cuando se retiró Adolfo, le siguieron sus hijos en ese oficio, como fueron los hermanos Adolfo y José González Sanz, que fueron también ganaderos.

Como ejemplo del trasiego del ganado para llevarlo de unas zonas a otras para aprovechar los pastos durante épocas en las que los terrenos del pueblo andaban escasos del alimento para los animales, seguidamente se expone una experiencia vivida por el que os da información sobre cosas acaecidas en el pueblo, autor de este sitio web, y fue la vivencia de la labor de una actividad de trasterminancia.

Un día a finales del mes de mayo de 2009, concretamente el martes día 31, fui testigo de la trasterminancia que hicieron los hijos de Vicente López Barbero, Vicente y Manuel López Luna, llevando el ganado a la Sierra, pues me invitaron y muy gustoso accedí a su invitación.
Acompañé al padre de los dos jóvenes ganaderos, y en el Land Rover fuimos a recoger a su hijo Vicente y luego a Matías Cruz Borrego, otro ganadero que es cuñado del joven Vicente, y subimos por el camino forestal que lleva hasta el alto del Telégrafo, tomándolo por donde está el pilón del Zarzal, al final de la calle de las Camachas, y por la arqueta del alto llegamos hasta los prados de Ovejero, donde se iba a desarrollar la selección del ganado a llevar. Al poco llegó Manolo, el otro hijo de Vicente con un camión en el que llevaba cuatro caballos e iba acompañado de Pedro, un vaquero de los Longuilla y su hermano Jesús, naturales de la zona de Sacedón y vaqueros en la finca La Jara.
Preparados los caballos, entramos en el prado de Ovejero donde tenían 140 reses que habían reunido días antes, con lo que el ganado llevaba allí ya tres días. Matías montaba un caballo zaino hosco (castaño), Pedro otro zaino colorado (castaño más claro), Manolo un zaino colorado (castaño muy bonito) y Vicente un tordillo oscuro (jaspeado blanco y negro) y Vicente el padre y yo estábamos a pie junto a la casa que hay en el prado.
Seguidamente se muestra un par de fotos en las que se ve a los vaqueros preparando los caballos, en primer plano Vicente, con su gorra campera, detrás Matías con su sombrero rojo, y más atrás Vicente padre a pie y a la izquierda de la foto se ve a Pedro casi tapado por el caballo, también con su gorra campera. En la otra foto se ve a Manolo separando el toro rubio, una vez empezada la faena de seleccionar el ganado a llevar a la sierra.

 preparando caballos  Manolo

Empezaron a separar vacas distinguiendo las que iban a llevarse a la Sierra y las que no, poniendo en una parte del prado que hay separada por una tapia con puerta a las recién paridas, las que estaban para parir en poco tiempo, las vacas más débiles y el toro rubio, pues había otros.
Cuando separaron del rebaño grande unas cuarenta reses, contuvieron la manada, y las que habían separado las metieron en un prado cercano, propiedad del tío abuelo de Vicente y Manolo, Gabriel López Antuñano, acabando en poco tiempo la labor hecha de apartado de reses desde que comenzó la operación.
Seguidamente se muestra un par de fotos en las que se ve a Vicente hijo arreando a su caballo para apartar una de las vacas, y en la foto de la derecha se ve la entrada del ganado separado para no llevarlo a la Sierra, entrando en el prado de enfrente, el de Gabriel López.

 Vicente hijo  guardando el ganado

Una vez separadas las que iban a llevar de las que no llevarían, llamaron a la policia local para que estuvieran atentos (ya estaban prevenidos de esta operación a realizar) para cortar el tráfico en la carretera M615, la que va de Moral a Mataelpino, y se les avisó que íbamos a salir por la puerta del Cerrillo de las Pozas, cercana a una de las entradas a la urbanización el Retamar, así que a los pocos minutos empezaron los vaqueros, montados en sus caballos, a conducir las reses de la manada con dirección al camino que, bordeando las Hachazuelas, llega hasta la carretera antedicha, apartando dichos vaqueros a unas vacas que había allí de José Vázquez Miguel y Pilar González Domínguez, conocidos como Pepe y Pili la de Eva, encaminando las vacas hacia la puerta del Retamar.
Allí estaba la policía y enseguida cortaron el tráfico, saliendo todos los animales hasta llegar al río Navacerrada, encaminándolos, bordeando el río junto a la urbanización el Linar de la Maliciosa, y luego cruzándolo, hacia el polígono de Capellanía.
Por la carretera fuimos Vicente padre, Jesús y yo, encontrándonos a la policía que estaba preparada para cortar el tráfico en la M607, carretera que va hacia Navacerrada, y Jesús y yo bajamos para cortar el paso a las reses que querían ir por otro lado, mientras Vicente el padre abrió la puerta para que entrara el ganado al prado por donde está el camino llamado de Peña la Fragua, cercano al arroyo Matalibrillo.
Seguidamente se muestra un par de fotos en las que se ve a Manolo conteniendo las vacas cuando circulaban por la carretera M615 junto a las tapias de una finca del Retamar, y en la foto de la derecha se ve el ganado cruzando la carretera M607 que lleva hasta Navacerrada, por donde está el polígono de Capellanía, para tomar el camino de Peña la Fragua y dirigirlas hacia la zona de El Boalo.

 Manolo al frente  cruzando la M607

Con las vacas ya en ese prado, se recogieron otra quince que estaban allí junto con un toro tordo, y abriendo puertas nos encaminamos hacia la urbanización la Ponderosa de la Sierra, pasando por varias de sus calles y salimos a la calle del Maderuelo para dirigirnos hacia la carretera M617, la que va del Boalo a Mataelpino, cruzándola por donde se encuentra una vaquería propiedad de Marcos y su hijo Borja (ver ganadería láctea de este sitio web), ganaderos del cercano pueblo de El Boalo, y seguidamente tomamos un camino forestal que pasa muy cerca de la Ermita de San Isidro (ermita de ese pueblo) y encaminándonos en dirección hacia levante (como hacia Manzanares el Real), al poco tomamos otra vía pecuaria que se dirige hacia la parte baja de la Sierra de los Porrones, hasta llegar a una puerta que da paso a esa zona de sierra, que está junto a la finca "La Cirila" y por esa puerta pasamos el ganado, dejando las reses en una zona donde había muy buen pasto.
En la foto que sigue se ve a dos de los vaqueros cerrando la manada al llegar muy cerca del destino final, apreciándose a Vicente hijo y a Pedro, el vaquero de los Longuilla.

 Vicente y Pedro

Y en esta otra foto que sigue, se ve como van entrando las reses a la zona de pastos donde van a pasar una temporada, entrando por una puerta que hay en la alambrada, junto a la entrada a la finca antedicha, "La Cirila".

 acabando

Las estampas vividas en esta experiencia, llenan a los que no hemos trabajado en el campo, son imborrables, y el trabajo hecho por los vaqueros, con ese trajín a lomos de los caballos, se podía apreciar por lo que habían sudado las cabalgaduras, sobretodo las de los hermanos López Luna, Manolo y Vicente.


bibliografía : Urbanización y crisis rural en la Sierra de Madrid - de Manuel Valenzuela Rubio



© 2006 - Antonio López Hurtado