Fuentes de Moralzarzal

(pincha en cada enlace y verás información sobre el tema que indica, p.e. vivero)

 fuente de la Salud en los años 60

Desde hace muchos años y debido a la ganadería como fuente de riqueza de la zona, los ganaderos procuraban recoger la aguas de manera que pudiera beber su ganado y así se ha llegado a tener una buena colección de fuentes y pilones como abrevaderos. Por ejemplo, en la dehesa de arriba están las fuentes del sapo, la de matarretazos y la de la bardaguera y la de la entrada al lado del polígono de la Encinilla, todas ellas con sus pilones correspondientes, y hace poco tiempo hay otra cerca del embarcadero.
Para el consumo humano, además de los manantiales que había en un principio, como podía ser la fuente del Zarzal, se recogieron las aguas y se trajeron hasta el pueblo. Un ejemplo de ello es la fuente de los Caños o de los Cuatro Caños, nombre que correspondía con los cuatro caños que soltaban agua que provenía del manantial de Robledo y de otro manantial de la Ladera. El agua de los caños grandes venía del manantial de Robledo, recogiéndose en la zona donde se encontraba el vivero, en la Ladera, y el de los pequeños, del agua que manaba en un manantial que hay en la Ladera, se recogía en un pozo que hay cerca del depósito nuevo de Juncarejo, pudiédose ver aún hoy día las tapas de las arquetas de la conducción.
En un principio la fuente conocida como la de los 4 Caños, era solamente de dos, con los dos caños pequeños má el pilón que aún se conserva y podemos ver hoy día, y era conocida como "fuente Vieja". Los otros dos caños se pusieron en 1885 y proporcionaban un buen caudal de agua al pueblo.

En EL DIARIO OFICIAL DE AVISOS DE MADRID del martes 21 de agosto de 1883 se informa de que se aprueba la subasta verificada por el Ayuntamiento de Moralzarzal de las obras necesarias para proveer de aguas al pueblo, que coincide con las obras de traida de aguas desde el Robledo, y el día 15 de agosto de 1885 aparece una noticia en el periódico EL GLOBO donde se informa que se inaugurará el día 15 del corriente mes (agosto) la traida de aguas, así como también en el diario LA REPÚBLICA del 15 de agosto, fecha que coincide con la que hay en el frontis de la dicha fuente de los Cuatro Caños.

Las conducciones y tuberías se estropeaban o cegaban y había que hacer limpieza o reparaciones y en actas de las reuniones del Ayuntamiento se ven datos de estos hechos. En el acta de 14 de julio de 1899 está anotado que de Fuente Vieja, la de los caños pequeños, 1/3 pertenece a Juan Pablo Fernández y 2/3 al Ayuntamiento, siendo Juan Pablo Fernández el sucesor de propiedades de Julián de Fuentes, y se dice que hay que limpiar las tuberías de hierbas y demás (de la propiedad y reparto de las aguas se ha visto en el apartado de los caños pequeños que corresponde al enlace anterior donde pone pequeños). Pero es curioso que siendo las proporciones de 2/3 del pueblo y 1/3 del Sr. Fernández, cuando había que hacer algún trabajo de la traida de aguas, los gastos iban a medias, como se ve en acta de 29 de julio de 1899 en donde está escrito que se comunica al copropietario de Fuente Vieja sobre el arreglo de tuberías para evitar derrames y pérdidas, la mitad la paga el Ayuntamiento y la otra mitad Juan Pablo Fernández, sucesor de derechos de Julián de Fuentes, siendo Juan Pablo yerno del ganadero Vicente Martínez al estar casado con Manuela, hija del ganadero, y que fueron propietarios de la casa de la Huerta.
Para la reparación de la acometida de la fuente pública se reciben tres presupuestos de sendos industriales de Madrid, con el precio de metro de tubería, y es escogido el de Laureano Ortiz de Zárate de la c/ Toledo nº 44 de Madrid a 5 pesetas con 20 céntimos el metro y eso consta en el acta de fecha 12 de agosto de 1899, y el 26 de agosto consta que el escogido, Ortiz de Zárate, rebaja un 2% en los 700 metros de tubería y puestos en la estación de ferrocarril de Villaba.
Como la acometida discurría entre arquetas, se encarga adquisición de 12 pilas para 12 arquetas, de hueco 0,80 x 0,80 x 0,60 y "dimensiones de 1,12 de latitud por 1,12 de longitud y 0,90 de altura", encargándose al gremio de sacadores de la localidad, a razón de 100 pesetas de saca y para construir en la Ladera de Matarrubia al lado del Robledo, acuerdo tomado y que consta en el acta de ese 26 de agosto de 1899, y como hubo problemas con esas piezas, hay constacia en el acta del 14 de octubre de ese año de indemnizar a los sacadores Manuel González Martín y Máximo Sastre Estévez, a los que han inutilizado por dos veces una pila de las contratadas por el Ayuntamiento, con 75 pesetas que se incluirán en el capítulo de compostura de fuentes.
Otra mención al sobrante de agua de la fuente de los Cuatro Caños se ve en el acta de la sesión del 10 de julio de 1920 en la que se hace mención del "agua sobrante del Caño" y de la subasta por 100 pesetas.
De los controles sanitarios si hay constancia y en el acta de la sesión del Ayuntamiento de 16 de agosto de 1914 se puede leer que se toma muestra, en tres botellas, de agua de tres fuentes públicas para análisis, de fuente principal, cuyas aguas vienen del Robledo, de Caño Viejo y la Salud. También se puede ver que la producción de las tres fuentes era bastante considerable y se dice en ese acta que la producción de la fuente principal es de 122.688 litros, lo que es lo mismo 7.668 arrobas de agua, de la fuente Vieja 15.888 litros o 993 arrobas y de la de la Salud 4.896 litros o 306 arrobas, lo que hace un total de 143.472 litros al día, y por lo tanto da por habitante y día 177,23 litros, "siendo 810 los habitantes del pueblo según el último censo aprobado".
Relativo a la fuente del Zarzal hay que traer a la memoria lo que se habló en una reunión del Consistorio celebrada el 11 de enero de 1914, en la que se acordó construir un depósito y la conducción de aguas desde los manantiales de la fuente del Zarzal y sus adyacentes para conducirlas a una fuente que se construya en el sitio que ocupa la de las Camachas y pilas necesarias para abrevadero de ganados. Se irá el día 20 del corriente a estudiar el asunto sobre el terreno.
Y en el acta de la sesión del 10 de mayo de 1914 consta el tema de la permuta de un trozo de las Herrencillas de Doroteo González González donde el Ayuntamiento piensa conducir las aguas de la fuente del Zarzal y construir una fuente pública y abrevadero de ganado, por el corral llamado Concejo, sin diferencia de precios. El Ayuntamiento hará tapia de separación del resto de las Herrencillas, que seguirán del Sr. González. Los gastos serán a medias e irán al notario el Sr. D. Doroteo González González y en representación del Ayuntamiento el regidor síndico Luis González Sanz.

Otra muestra como ejemplo de la riqueza acuífera del pueblo la tenemos en la fuente de Matarrubia que daba el agua que se recogía en un pozo de la ladera que hay por encima del arcillero (cerca del parque de la Tejera) pudiéndose ver justo donde hay unos chopos y que fue obra de los vecinos del Barrio de Arriba en 1925.
El depósito de la Ladera se encuentra en la ladera de Matarrubia, fue construido en 1928 y recogía las aguas de varios manantiales de la Ladera y del Valle, siendo el manantial que más arriba se encuentra, el de la fuente de la casa del guarda o casa del zapatero (el tío Juan) que hay arriba del Valle, viéndose en la foto que sigue como era hace años, sobre 1959.
En la publicación LA CONSTRUCCIÓN MODERNA del 15 de diciembre de 1926 se da la noticia del acuerdo para la concesión de un préstamo, por parte de la Delegación de Barcelona del Instituto Nacional de Previsión, para las obras de abastecimiento de aguas y alcantarillado de Moralzarzal, coincidente con las obras de la traida de aguas del Valle. También aparece en la edición del jueves 4 de noviembre de 1926 de EL SIGLO FUTURO la información de la reunión de la Comisión de Inversiones del Instituto Nacional de Previsión en la que se acordó la concesión de varios préstamos, entre ellos uno para obras de abastecimiento de aguas en Moralzarzal.

 fuente de la casa del guarda

Otras fuentes también tuvieron fama como la de la Salud, que se perdió a causa de las urbanizaciones, ya que aparte de contaminar el agua, al final cortaron las venas, fuente que se inauguró durante los días de las fiestas del mes de octubre de 1897 según se desprende de la noticia dada por el periódico EL LIBERAL de fecha 6 de octubre de ese año y en un artículo aparecido en LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA el lunes 3 de diciembre de 1923 comentando una excursión desde Villalba a la Pedriza (Manzanares el Real) se hace mención a esta fuente sin nombrarla explícitamente, que dice :
"llégase a la entrada de Moralzarzal, que se deja a la izquierda, precisamente en el kilómetro 11 de la carretera; a la derecha de la bifurcación se encuentra una fuente de agua riquísima, muy estimada en aquellos alrededores"
y no es otra sino la fuente de la Salud.
Referencias a la fuente de la Salud en las actas de las sesiones del Ayuntamiento celebradas en el primer cuarto del siglo XX hay solamente una y es la relativa a una avería por haberse obstruido por la que se pagó 33,50 pesetas en los jornales invertidos para limpieza y reforma.


Otra que también tuvo fama fue la del Portillo de la Mina, que llegó a embotellarse. Hoy día se ve un poco más abajo de donde estaba el manantial (ahora cegado por la arcilla), un caño del que sigue manando agua aunque no en época estival.
Sobre lo dicho de embotellarse el agua de la fuente de la mina del Portillo (como decían antiguamente), es curioso ver en periódicos de finales del siglo XIX y principios del XX cómo se publicitaba y se hacía propaganda de ese agua, manantial que facilmente fuera resultado de manar el agua en lo que era la mina que se dejó de explotar hace años, de ahí que en la la toponimia del lugar esté "mina del portillo" y actualmente se denomina "portillo de la mina".
Ese manantial llamado Aguas La Fe, tuvo distintos propietarios, según se desprende de noticias aparecidas en diversas publicaciones de la época, pues en un anuncio aparecido en el diario liberal LA IBERIA el viernes 6 de marzo de 1891 sobre el agua de La Fe, en el cual el Ministerio de la Gobernación la declara de utilidad pública, hace referencia al propietario que es D. Ramón Manrique de Lara

 reseña de LA IBERIA

Pero en otro artículo de esa misma publicación, LA IBERIA, aparecido años antes, con fecha miércoles 30 de mayo de 1883 con ocasión de la EXPOSISICIÓN DE MINERÍA, ARTES METALÚRGICAS, CERÁMICA Y CRISTALERÍA celebrada en Madrid en el parque Campo Grande (conocido actualmente como parque del Retiro), en el apartado relativo a las aguas medicinales, se hace referencia al descubrimiento hecho por D. Ramón Manrique de Lara del manantial de la mina La Fe empleando ocho años de investigación y sacrificios, pero que valieron la pena, es decir, que por lo menos desde 1875 esta persona trabajó en el manantial.
La exposición se celebró en el Palacio de Velázquez que se encuentra situado en el Parque del Retiro de Madrid, muy cerca del Palacio de Cristal, y que hoy día se dedica a la celebración de exposiciones, fue construido entre los años 1881 y 1883 para albergar la Exposición Nacional de Minería, que tuvo lugar entre los meses de mayo y noviembre del año 1883, debiendo su nombre al arquitecto que dirigió su construcción, D.Ricardo Velázquez Bosco, perteneciendo en la actualidad al Ministerio de Cultura y en él tienen lugar exposiciones temporales del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Hay personas que recuerdan la entrada a esa fuente de aguas tan apreciadas, con una puerta de reja metálica y unos escalones para bajar a poder tomar un vaso de agua, y a continuación se muestra parte de la publicación de ese periódico en donde aparece al artículo relativo al agua de la mina La Fe, en el que se dice que contiene yodo, hierro, antimonio y manganeso.

 reseñña de LA IBERIA

En ese artículo aparece como "aguas de Villalva" cuando en realidad se tenía que decir Moralzarzal, pero es facil la confusión puesto que el manantial está en terreno de nuestro pueblo, pero casi lindando con Villalba, eran terrenos propiedad de la familia de D. Vicente Morales y hoy día pertenecen al campo de tiro militar, zona que se conoce por los lugareños como el Portillo de la Mina.
Relativo también a esa exposición apareció el martes 12 de junio de 1883 un artículo en la publicación EL GLOBO y en el que se habla de las aguas medicinales arsénico-yoduradas, ferruginoso-antimoniales de la mina "La Fe", analizadas por dos farmacéuticos de Madrid, uno de ellos catedrático de la Facultad de Farmacia y el otro del Hospital de La Princesa.

 reseñña de EL GLOBO


Y en una reseña aparecida en el número 20.458, año LXI del diario LA EPOCA el sábado 21 de septiembre de 1907 sobre el agua de La Fe, se hace mención de un premio que la otorgaron en la exposición de Industrias Madrileñas, como expositores de productos dentro del grupo segundo de hidrología y salinería a D. José Santiago Magallón y a D. Francisco Magallón (ya son otros los dueños del manantial).

 reseña de LA EPOCA

El propietario defendía su negocio como se puede ver a continuación y en esa noticia se hace mención a la mina La Fe.
Eran aguas muy apreciadas y en la reseña aparecida en EL IMPARCIAL el domingo 16 de julio de 1882 sobre el agua de La Fe, el propietario se queja y puntualiza que el agua que se vende en un negocio de la calle Concepción Jerónima no tiene nada que ver con el agua del manantial de su propiedad.

 reseñña de EL IMPARCIAL

A continuación se pueden ver dos reseñas en las que se cuenta de las bondades y características del agua de de esa mina, y parece que era aplicable a un buen número de enfermedades, la mayoría conocidas por la gente, aunque hay una que hace excepción, la COREA, llamada también "Chorea Santi Viti", que si es conocida vulgarmente como el baile de San Vito. Seguidamente a la izquierda se ven las aplicaciones y a la derecha aparecen los nombres de farmacias y droguerías que vendían el agua y la calle donde se encontraban esas.

 tabla de lavar    rodillera o banca para lavar

El agua se vendía embotellada y el precio en Madrid era de 0,75 pesetas la botella, aunque subía a 1 peseta si era para fuera de Madrid, según he podido comprobar en el periódico EL IMPARCIAL del jueves 6 de abril de 1911, apareciendo también ese anuncio del precio en la misma publicación pero de los días 1 de abril y el 16 de abril, saliendo también en el anuncio que el depósito único para España y el extranjero estaba en la calle Jacometrezo nº 40 y 42.
Pero una cosa que estaba escondida en el recuerdo es que en Moralzarzal hubo un balneario y así aparece en la relación de establecimientos balnearios y de aguas minero-medicinales oficialmente reconocidos en España y declarados de utilidad pública, relación dada en la publicación LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA, año LXIV nº II del 15 de enero de 1920. Había un establecimiento y se ve en la relación que aparece otra lista de aguas minero-medicinales que carecen de establecimiento por hallarse solo su uso en bebida. También aparece esa lista en esa misma publicación pero el 30 de abril del mismo año así como el 8 de mayo. Aquí abajo aparece parte de esa relación de establecimientos balnearios, dando el nombre, la provincia, la estación de ferrocarril más cercana y el tipo de aguas

 lista de balnearios

Además se ve en varias publicaciones de prensa que se hace mención a vacante de médicos directores de baños y aguas minero-medicinales en Moralzarzal, entre otros lugares, como en la publicación EL DIA del domingo 12 de febrero de 1893, a fin de que puedan optar a ellas en el concurso que se verificará el día 14 de marzo a las tres de la tarde, los médicos numerarios y supernumerarios del cuerpo.
También aparece en esa publicación, pero en la del jueves 18 de enero de 1894, para concurso a celebrar el 19 de febrero de 1894 en el salón de sesiones del Real Consejo de Sanidad, diciendo además que quedan anulados desde esta fecha todos los nombramientos de médicos directores interinos. Esta misma convocatoria aparece en EL SIGLO FUTURO del sábado 20 de enero de 1894. En EL HERALDO DE MADRID del miércoles 9 de enero de 1907 también aparece vacante la plaza de Moralzarzal y en esa publicación se da cuenta del "Anuario-guia general de los balnearios y aguas minerales de España y mediodía de Francia", de D. José L. Costa.
Es decir, que el establecimiento balneario de Moralzarzal tenía un médico director de tratamientos, y se ve en una noticia aparecida en LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA el lunes 3 de febrero de 1896 que el médico es D. Eduardo Moreno Zancudo, que también aparece en EL IMPARCIAL del miércoles 5 de febrero de 1896, como se muestra a continuación.

 lista de médicos

Esto es muestra de la calidad de las aguas de Moralzarzal y la fama que tuvieron, datos que se olvidaron y que es bonito recobrar para conocimiento de los que vivimos en este hermoso pueblo.
Dentro del casco urbano hay otras fuentes como la de la plaza, la de la calle de la Salud, en la calle Antón, en la Casa Grande y en algunos de los parques que hay en el pueblo como el de la Tejera. La fuente de la plaza se encuentra junto a la fachada de un edificio que hay en la plaza de la Constitución pegado a la plaza de la Fragua, habiendo estado primitivamente pegada a la fachada de otro edificio de la plaza de la Constitución que hubo donde ahora está el estanco, luego fue colocada en medio de las gradas que allí hubo cuando estuvo de alcalde Leoncio González en 1919, trasladada posteriormente a la plaza de la Fragua cuando era alcalde Eduardo Balandín y por fin a su ubicación actual.
En el acta de la sesión celebrada el 21 de mayo de 1902 por el Consistorio en el Ayuntamiento, se menciona la fuente pública incrustada en la tapia que ha construido en la plaza pública Guillermo González Solís (antiguamente era y hoy día es la plaza de la Constitución y entremedias se llamó del Generalísimo).
Hay otra referencia a esa fuente y es la relativa a un trabajo hecho por un fontanero y los problemas que hubo, lo cual se puede ver en el acta de fecha 10 de junio de 1922 en donde dice que al hojalatero Joaquín Bermejo no se le abonará la recomposición hecha en la fuente de la plaza y colocado un grifo que desparrama el agua por todos lados y dificulta llenar las basijas y no ser eso lo tratado con él, y no se le abone hasta que sustituya dicho grifo.

El manantial de Borricoparra, que se encuentra más arriba del camping, entre el cordel de la Cerca de la Dehesa y la tapia de la dehesa de arriba, abastecía a casas particulares que hay en la calle de la Salud y en la de las Eras y que eran conocidas antiguamente como El Estanque (hotel azul) y Vilches respectivamente, concesión que se adjudicó por 99 años. En el acta de la sesión del Ayuntamiento de fecha 13 de agosto de 1921 se ve que "D. José Velázquez y Martín Zamorano y D. Manuel Vilches Ramón, vecinos de Madrid y dueños de hoteles en este pueblo, solicitan que para dotar de agua a sus fincas se les concede encauzar las aguas que producen dos fuentes que nacen en este término, en la Cañada Municipal que desde la portada del Herren del Reventón conduce al Serrejón, en el sitio de Borrico Parra".
Y en la sesión del Consistorio celebrada el 03 de septiembre de 1921 se dice que se les concede a D. José Velázquez Martín Zamorano y a D. Manuel Vilches Ramón el aprovechamiento de la aguas de dos fuentes que nacen en el paso público de la Dehesa Nueva al Serrejón, en el sitio de Borrico Parra y según la ley, la concesión se hace por 99 años. También consta que tienen que hacer 2 pilas de 2 metros por 1 metro o 3 pilas que reunan la misma longitud para abrevadero de ganados y que los desperfectos producidos los asumen ellos y no deben molestar el paso de ganados al poner las tuberías.
Los restos de esas pilas se encuentran en el cordel de la Dehesa Nueva, más abajo que los manatiales y son visibles si se va por un sendero cercano a la tapia de la Dehesa.
Además, parte del agua era aprovechada para suministro al pueblo como se ve en el acta de 22 de octubre de 1923 cuando se denuncia que la arqueta no se halla corriente y se requiere a los dichos señores para que dejen expedita la corriente de agua correspondiente al pueblo según contrato, para evitar perjuicios al público, pero veamos quienes eran esos dos señores.
José Velázquez Martín Zamorano fue tesorero de la Junta de Gobierno del Círculo de Bellas Artes, el cual fue nombrado en la junta general extraordinaria celebrada en noviembre de 1928 por ese Círculo, según se ve en el periódico ABC de fecha 20 de noviembre de ese año.
Manuel Vilches Ramón fue un cordobés que con veinte años vino a buscar fortuna a Madrid, y en la capital empezó a trabajar en el Café Fornos, que luego pasaría a ser el Gran Café, lugar donde tomó contacto con gentes del mundo del arte y la literatura, pues ese café, que ya no existe y que se encontraba en la esquina de las calles Alcalá y Virgen de los Peligros, fue uno de los cafés de tertulia más famosos de Madrid por entonces. Como consecuencia de su arrojo y tesón, logró introducirse en el mundo del Arte y abrió un primer establecimiento en la calle del Príncipe, dedicado a la venta de miniaturas, caricaturas y molduras artísticas, lo que fue el principio de una serie de salas dedicadas al mundo del Arte, que luego siguieron sus descendientes y desembocaron en el Salón Vilches o Sala Casa Vilches.

Hay otras fuentes que son muy poco conocidas como la fuente de la Navata o la del Cuchillar, rehecha hace muy poco tiempo por un tal "sardina" como es conocido en Hoyo de Manzanares, población muy cercana a dicho manantial, el manantial de los Abantos cerca de Peña Herrera o la fuente del Huerto en la zona de Cerrulén. En la zona militar y por el mero echo de estar allí, las fuentes que hay también son desconocidas, como el manantial de la Mesa que está a los pies del Portillo de la Mina, la fuente de la Mesa en la falda de la Silla del Diablo, la fuente de las Cabras en la zona de la Moraleja, la fuente de las Cochinas en la zona de Canto Cachado y la fuente Mocarra cerca de la finca de las Pozas y del alto de Matacerrajoyo, así como la fuente del Guijo en la falda de la Solana. Otra que solamente recuerdan algunos mayores es la fuente de los Gorrones, y de ella se hace mención en el acta de 14 de enero de 1917 cuando Ramón Sanz González solicita terreno para incorporarlo a su propiedad que tiene en el sitio de Matalebrillo o fuente de "Los Gorrones", siendo el terreno solicitado el que hay entre el Quiñón de Ramón Sanz y otro de Bernabé Maya, "quedando la fuente de los Gorrones para el municipio a unos tres metros de distancia de lo solicitado" (está cerca del arroyo Matalebrillos y junto al camino que llevaba a las canteras y a la fuente de la culebra, próximo al puente de la carretera a Mataelpino).
Otras poco conocidas son la fuente de la Fonfria que se encuentra en el Cerro, y más concretamente en la finca llamada Laderas de la Suerte y otra es la fuente del buey que se encuentra muy cerca de Pico Martillo, a unos cincuenta metros bajando hacia el pueblo, oculta por las zarzas y junto a la que hay un pino de Valsaín y unas matas de brezo blanco.

Para sacar el agua de los pozos, se emplearon distintos métodos y medios y hubo uno muy usado que era el empleo de bombas aspirantes, (en la Dehesa Vieja) y los mayores recordarán la Huerta de Escalada, donde había una noria a la que normalmente se ataba un burro o un mulo que dando vueltas sobre un eje, hacía que se moviera el mecanismo de forma que los cangilones subieran del pozo llenos de agua y lo soltaran en el pilón del cual se repartía para regar. Algunos nos bañábamos en ese pilón y recordamos lo fria que estaba el agua. Esa noria aún se conserva pero solamente como mero recuerdo y en plan de elemento decorativo en el jardín de una casa de propiedad privada.

Verdaderamente estamos en un terreno donde se puede encontrar agua por bastantes lugares y generalmente se ha aprovechado bien. Antiguamente eran los pastores los que solían preocuparse de recoger el agua de los manantiales y mantenerlos limpios para poder satisfacer su sed y la de su ganado, y en otras ocasiones han sido los dueños de fincas de "recreo" para su servicio, aunque también solían tener ganado y por tanto necesidad de agua, como pasaba en la finca "El Palancar" con sus establos y cuadras (esta finca fue hasta principios del siglo XIX propiedad de Aniceto González González y luego pasó a manos de D. Emilio Riaño, notario de Colmenar Viejo, finca que fue expropiada posteriormente para el campo militar de tiro de "El Palancar") y otras como la "casa de la Navata", y muestra de ello es una conducción que llevaba el agua hasta dicha casa utilizando tuberías de uralita e incluso otra conducción que con tuberías metálicas llevaba el agua por otro recorrido hasta esa misma casa.
Desde esa conducción de tuberías de uralita, sale un ramal que llevaba el agua a un vivero cercano al que abastecía para poder regar y pude hacer el recorrido por donde va la conducción al vivero y ver lo que queda de ello, aunque ya se encuentra en estado ruinoso.
A lo ancho del término de Moralzarzal y cuando caminas por sus campos te encuentras con muchos arroyos que puedes comtemplar en pleno apogeo en tiempo de primavera ya que en época estival muy pocos llevan el líquido elemento. En cualquier caso, el abastecimiento de agua al pueblo está garantizado por tres depósitos que son el de Herrenes, en la parte alta de la dehesa Nueva, el de Juncarejo en la ladera de Matarrubia y el que está cerca del Cañuelo, el depósito Retamar.


Si quieres ver álbumes de fuentes, manantiales y pilones del pueblo lo puedes hacer pinchando en las fotos siguientes (tarda un poco)
pincha en cada foto correspondiente para ir a cada uno de los cinco álbumes que hay
(poniendo el puntero sobre cada foto se puede ver la leyenda correspondiente)

 antigua fuente del Zarzal  antigua fuente de la casa del guarda  antigua fuente de la Salud  antigua fuente de la calle de las Camachas  restos del fallido depósito del Retamar
primer  álbum
segundo álbum
tercer  álbum
cuarto  álbum
quinto  álbum


En el apartado que se puede ver desarrollado al pinchar en el enlace del depósito de la Ladera, se mencionan algunos de los lugares donde las mujeres iban a lavar la ropa, como eran los arroyos de Juncarejo, el Gorgollón, el arroyo Grande y el río Navacerrada, y para restregar la ropa, en algunos de esos sitios donde no hubiera una piedra adecuada, se empleaba la tabla de lavar y las mujeres se arrodillaban empleando las rodilleras, que según el Diccionario de la Real Academia, la rodillera es una banca para lavar en el río, siendo la banca un cajón donde se colocan las lavanderas para lavar la ropa y como recuerdo de eso, en las fotos que siguen, se pueden ver esas piezas, a la izquierda una tabla que conservo en mi casa y a la derecha la rodillera conservada por Maria Teresa de Antonio en su casa.


 tabla de lavar  rodillera o banca para lavar

Algunas familias tenían en el patio de sus casas unas pilas hechas a base de piedra granítica, donde podían lavar, eran lavaderos hechos por labrantes de piedra a base de puntero y uñeta, y la mayoría de las mujeres que no iban a los arroyos, lavaban la ropa en el lavadero que había donde está hoy día el kiosco del Raso, y en la foto de la izquierda se muestra la pila usada como lavadero que Maria Teresa de Antonio tiene en el patio de su casa y en la foto de la derecha se puede ver a esas tres parejas con el Lavadero Municipal al fondo (de izquierda a derecha se ve a José de Antonio Berrocal, Leonor Balandín Segovia, Elena Reguera Balandín, Mariano López Martín, Modesta Moreno Álvarez y Julio Estévez Segovia).


 pila como lavadero  el antiguo lavadero


El agua sobrante del pilón de los Cuatro Caños se recogía en el lavadero donde las mujeres lavaban la ropa, habiendo en ese lavadero dos pilas, en la primera se aclaraba y en la segunda se enjabonaba, y el sobrante de aguas de ambos se subastaba y así consta en el acta de 08 de julio de 1900 donde dice que para el corriente semestre se subasta el agua por 20 pesetas. A veces se echaban a lavar ropas que estaban demasiado "sucias" y en el acta del día 7 de junio de 1902 se ve que pone "se recomienda desbrozar la ropa de niños y más en la pila exterior del lavadero, antes de pasar por los pilones. El encargado o encargada del local denunciará las faltas que se cometan". Ese más presumiblemente corresponde a los paños que usaban las mujeres en determinados "días" del mes.
Como el agua sobrante de salida del lavadero se vertía a la calle (yo conocí allí una huerta justo a la salida de esas aguas), se formaban charcos y el resultado era el problema higiénico que se producía al estancarse el agua. D. Luis Fernández Martínez solicitó ese agua sobrante para regar la Huerta, y puesto que se hacía vaciado del lavadero 2 veces por semana, había agua bastante que podía aprovechar para el riego.

De las distintas maneras de lavar la ropa dicho líneas arriba, se muestran seguidamente unas fotos en las que se puede apreciar cómo lo hacían antiguamente, viéndose en la foto de la izquierda a esas tres mujeres del pueblo lavando en el patio de una casa sobre una pila de granito parecida a la mostrada en la foto de arriba, dintinguiéndose a la izquierda a Asunción Puente Morato (conocida por Chón) restregando la ropa sobre una tabla encima de la pila, a Guadalupe Estévez Segovia y a Magdalena Martínez Cebrián que está vertiendo agua de una lata en la pila. En la foto de la derecha aparece Diolinda Couso Fernández, la mujer de Jesús Meléndez conocido como "el galleguín", y madre de Susi, lavando en el río Navacerrada a su paso por el Berrocal, foto hecha hacia 1956 junto al puente de la carretera y en la que se aprecia cómo restregaba la ropa en una piedra.

 lavando en la pila  Doli lavando en el río

Otro ejemplo que redunda en la abundancia de agua en el término de este pueblo lo tenemos en las Fuentecillas, manantial que había cerca de la calle Grande (carretera M608) que desde la fuente de la Salud llegaba hasta la zona llamada de "Los Chopos", próxima a donde hoy día hay un vivero y se ve en el acta de la sesión del Ayuntamiento celebrada el día 28 de mayo de 1910 donde consta la solicitud de D. José de la Vega (de Madrid) de autorización para construir una fuente en el sitio de "Las Fuentecillas" de la calle Grande y poniendo pilas como abrevaderos, obras de su cuenta. Las aguas sobrantes las solicita para encauzarlas y llevárselas a los Linarejos (la casa/hotel que hay cerca de los Linarejos que está pegada a la carretera M608, era de este señor).



© 2006 - Antonio López Hurtado